La cooperación internacional al desarrollo

blogeditor · 6 de mayo de 2014

La cooperación internacional al desarrollo

En 2012, los países que participan en el Comité de Ayuda al Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) redujeron sólo en 4% sus aportaciones con relación al 2011. Así, el promedio de los países, en recursos para cooperación, llega al 0.29% de su Renta Nacional Bruta (RNB) cuando el objetivo es que sea del 0.7%.

El país que más contrajo los recursos de la cooperación es España, que pasó de un 0.70% a 0.17%. En el caso de la Gran Bretaña se elevó, para alcanzar la meta comprometida del 0.70% de la RNB. El argumento que utilizó el primer ministro conservador David Cameron, para razonar el aumento es que “los pobres no pueden esperar” a que los países ricos pongan sus finanzas en orden.

[contextly_sidebar id=”ca2a1e5f5bd635cd55aaeb0190e7ede5″]Ante la protesta de sectores sociales de algunos países que reclaman suspender la ayuda porque en éstos, por la crisis, ha aumentado la pobreza, vale el argumento de José Antonio Sanahuja, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, que sostiene “es un argumento falaz porque lo que se dedica a la ayuda al desarrollo no comporta ningún desgaste de ningún presupuesto de ningún país, y en cambio en otros lugares significa la diferencia entre la vida y la muerte”.

Los especialistas de la cooperación afirman que el donar también beneficia a quien lo hace porque existen problemas, se pone como ejemplo el cambio climático y los fenómenos migratorios, que los afecta de manera directa y sólo se pueden resolver si la ayuda llega a los países más necesitados.

La cooperación internacional ya no sólo se reduce a las cuotas que aportan los gobiernos sino que ahora también están los recursos de las empresas y de las organizaciones de la sociedad civil. Esto es cierto, plantean los estudiosos, pero no es razón para que se disminuyan las aportaciones de los gobiernos que son los que se pueden comprometer a largo plazo y en temas que no son atractivos para los otros actores de la cooperación.

El gobierno mexicano debería comprometer cada vez más recursos para la cooperación internacional. Tendría que inscribirse en la línea de las recomendaciones internacionales en la materia. Esto en independencia del reconocimiento de que el país tiene todavía altas tasas de pobreza. El refrán popular dice que dar no empobrece. Es cierto. Hay países con problemas mucho más graves que el nuestro. La acción solidaria del gobierno mexicano debería concentrarse en Centroamérica y el Caribe. Está en la lógica de sus propios intereses.

 

@RubenAguilar