La consulta popular que fue y la que se viene

blogeditor · 12 de agosto de 2021

La consulta popular que fue y la que se viene

Quienes me conozcan sabrán que siempre he abogado por la democracia participativa, el pensar que nuestra papel y responsabilidad como ciudadano empieza y se acaba el día de elecciones es lo que más rancios círculos políticos quieren que pensemos.

El ser humano es un ser político por naturaleza, en el más amplio sentido de la palabra todos estamos inmersos en relaciones de poder y al mismo tiempo ejercemos poder. No existe tal cosa como una persona apolítica, no solo por la definición amplia que anteriormente utilizamos sino también porque el simple hecho de decidir mantenerse ajeno a la política (tradicional) también es una decisión política y con impactos importantes en nuestro entorno.

En México tenemos un sistema electoral sólido, organizado y vigilado por los mismos ciudadanos, nuestras elecciones cuentan con participaciones ciudadanas envidiables, sin duda mucho que presumir al mundo. Aun así, este deber patriótico de ir a votar una vez cada 3 o 6 años me sabe muchas veces al mismo placebo del que peca el fresa de Santa Fe al pedir su bebida de Starbucks #SinPopote para salvar al mundo. El salir a votar los cargos públicos es necesario, pero no suficiente. Necesitamos inmiscuirnos todos los días en el quehacer político y yo sí creo que las consultas ciudadanas son un siguiente paso para crear una mayor corresponsabilidad e injerencia en la ciudadanía.

Ahora hablemos de las consultas populares. No puedo creer que un concepto que en su más pura esencia produce en mí pasión y pensamientos utópicos, ahora cada que lo escucho se me haga un nudo en el estómago. El gobierno actual ha hecho que la idea de consultas populares me produzca sentimientos encontrados, es que si bien en esencia estoy de acuerdo ¡qué mal lo ha hecho este gobierno con su puesta en práctica! Y con esto qué mal le ha hecho a la idea de consultas populares que ahora ataca rabiosamente la oposición.

Las consultas populares durante este gobierno ya han logrado un alto desgaste y perdida de legitimidad de lo que podría haber sido el inicio acertado de una vida más participativa en el país. Más allá de meterme en detalles de las diversas controversias, quisiera señalar los temas que más han desprestigiado a estas figuras democráticas. La primera consulta popular se realizó cuando este gobierno aún no entraba en funciones para decidir el futuro de los aeropuertos de la CDMX, este proceso fue financiado, organizado y contado por Morena (aunque digan que no) hecho que le quita absolutamente toda confianza en el proceso y legitimidad. Esa fue solo la primera raya al tigre ya en gobierno se vinieron múltiples consultas como la de Constellations Brands, refinería de Dos Bocas, Tren Maya e Istmo de Tehuantepec; todas organizadas desde el gobierno federal en temas clave para ellos y en dónde por consiguiente únicamente participaron aquellos afines (muy muy afines) al proyecto de AMLO.

Después de años con el poder del legislativo por fin se aprobó las leyes necesarias para que todo el proceso sea llevado por el INE y de manera institucional (aplaudo por esto) y hace unas semanas fue la última consulta. El presidente quería que se preguntara expresamente sobre enjuiciar a los expresidentes, ante la imposibilidad jurídica de hacer de esta una consulta vinculatoria la SCJN le regreso a AMLO una pregunta que parece sacada de una película de cantinflas, versaba de la siguiente forma:

“¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”.

¿Ustedes le entendieron la primera vez que la leyeron? Yo tampoco, la tuve que releer varias veces y estoy seguro de que a la mayoría de los mexicanos nos pasó lo mismo. Esto creo grandes confusiones, el gobierno y sus aliados continuaron diciendo que era para enjuiciar a los expresidentes, otros que para crear comisiones de la verdad y muchos otros realmente no entendíamos que estaba pasando. El principal punto que le resta legitimidad a la primera consulta organizada por el INE no es ya la organización (como pasaba con las anteriores) sino la consulta en sí misma. Si bien estoy de acuerdo en esencia con los argumentos opositores de que la ley no se consulta, creo que para que sea aún más correcto este argumento se tiene que incluir que el ejercicio de la ley no se consulta. Por supuesto que las leyes se pueden poner a consulta para que se modifiquen, lo que no podemos poner a consulta es si el gobierno en turno debe de ejercer o no ejercer lo que estipula las leyes actuales. Sí o sí el gobierno debe de respetar y hacer respetar las leyes.

Justo la tonalidad que utilizaba el oficialismo ponía a juicio el ejercer o no ejercer acciones penales contra alguien que en su visión había roto la ley. Es ahí en donde estoy profundamente en desacuerdo con la última consulta y en donde creo que se le ha hecho más daño a esta figura participativa. Los números comprueban la confusión, desaprobación y poco entendimiento de la consulta, solo el 7% de los mexicanos en padrón electoral salieron a votar en esta consulta.

La próxima que se nos viene es la consulta para revocación de mandato (si se alcanzan a aprobar las leyes secundarias), permítame querido lector ser una persona con puntos de vista diversos… porque a sorpresa de muchos ahora sí estoy de acuerdo con esta consulta popular. La revocación de mandato es un tema de gran interés popular, con el potencial de generar un gran interés público y que al final termine tomando una decisión importante para el país. Muchos se cuestionan si es una jugada política por parte del gobierno y la verdad yo creo que sí lo es, buscan seguir generando simpatías desde los aspectos más simbólicos, la probabilidad de que la revocación de mandato se ejerza es mínima, pero lo que podría abrir es el inicio de una democracia participativa mucho más marcada y activa (y con un poco de suerte la no continuación de un presidente que lo ha hecho mal).

Las consultas populares sí son el camino a seguir, pero no con cualquier organización y sobre cualquier tema, también es un hecho que debemos buscar que se optimicen costos (realizarlas durante las elecciones ordinarias para mi es la mejor opción) pero que también se le asigne el presupuesto extra al INE para su correcta realización.

En LEXIA muchas veces me ha tocado llevar proyectos y grupos de sesiones para entender la opinión pública en diferentes parte de la república, como siempre termino la conversación es recordando esa frase que tanto daño nos ha hecho a muchos mexicanos: “En la mesa no se habla de futbol, política o religión” porque yo creo que en la mesa sí se debe de hablar activamente de política, tenemos que hacernos a la costumbre de conversar y discutir los temas políticos que a todos nos competen, conversar es la primera forma de injerencia que tenemos pero no debe de ser la única. Abramos la conversación y cambiemos México.

@LexiaGlobal