blogeditor · 7 de mayo de 2019
Por: Renata Terrazas (@Renaterra_zas)
Mazatlán, Sinaloa.- Hace dos meses presentamos los resultados de fraude y sustitución en la comida del mar, en donde desenmascaramos el continuo engaño que padecemos las y los mexicanos, a quienes nos dan gato por liebre en pescaderías, supermercados y restaurantes.
Por primera vez en México la gente supo que continuamente le vendían una especie diferente a la que pedía, supieron que ese delicioso taco de marlin que piden cada que van a su restaurante favorito era otra cosa, y que suelen pagar mucho por un pescado cuyo precio real en el mercado es mucho más barato.
En estos dos meses incluso hemos visto que algunos restaurantes ya no ofrecen marlin y señalan que es atún ahumado, “atún tipo marlin” o atún-marlin. Esto no es la solución, pero nos deja claro que hay restaurantes que están tomando nota de la preocupación de sus consumidores y su enojo de verse engañados cuando consumen pescado.
A quien no hemos visto muy ansioso de atender el problema del fraude en la comida del mar es al titular de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca), Raúl Elenes. El 26 de marzo el comisionado declaró que iría contra este engaño en coordinación con la Secretaría de Economía y Hacienda y Crédito Público, pero al día de hoy, sólo ha sido la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) quien ha buscado aportar soluciones concretas y abrir el espacio para la construcción de los marcos normativos necesarios para defender a los consumidores de pescados y mariscos.
Hoy, 7 de mayo, daremos una conferencia de prensa y sostendremos reuniones con diversos actores del sector turístico, pesquero, académico y empresarial de Mazatlán. El interés en el tema continúa siendo abrumador porque cada una de las personas que pesca, comercializa u ofrece pescado en esta ciudad sabe que de esta actividad depende el trabajo de muchos más, la calidad de vida de comunidades enteras y la salud del mar, que los provee del pescado y los mariscos que sostienen su negocio.
Una de cada tres personas que comen pescado en Mazatlán podrían recibir un pescado diferente al que pidieron. A pesar de ser puerto pesquero, el más importante de México, y ser sede de la autoridad pesquera del país, Mazatlán no es la excepción y presenta un patrón de sustitución similar al de otras ciudades mexicanas.
Los resultados de Mazatlán parecen señalar que aún entre los grandes conocedores se da el engaño, con lo que se refuerza nuestra idea de que es labor del gobierno generar las soluciones necesarias para evitar que a las y los mexicanos nos defrauden cuando comemos pescado.
Desde Oceana estaremos pendientes a cuando el comisionado Elenes decida atender este problema. Estamos convencidos de que trabajando juntos, con los diversos actores del sector pesquero, podremos frenar el engaño en la venta de pescado y reducir el espacio para que la pesca ilegal venda sus productos.
La evidencia del problema ya la tenemos, el interés de la población para resolverlo, también; lo único que falta en la ecuación es la acción contundente de este gobierno.
* Renata Terrazas lleva más de 10 años trabajando en organizaciones de la sociedad civil, se especializa en temas de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. Actualmente es directora de campañas de transparencia en @OceanaMexico, organización internacional centrada en la conservación de los océanos; la protección y restauración de los mares del mundo, y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.