La CONANP y el hombre que plantaba árboles en un Palacio…

blogeditor · 10 de junio de 2020

La CONANP y el hombre que plantaba árboles en un Palacio…

En el marco del día mundial del medio ambiente no podríamos ver peor imagen que la del presidente de la República inaugurando las obras del Tren Maya. La foto resume bien su política frente a la conservación y defensa del medio ambiente: le importa tres membrillos.

Bien podría ir a una playa a liberar tortugas, abrazar ceibas en la selva (ya sabemos que le gustan los árboles), publicar todos los planes de manejo pendientes de las respectivas áreas naturales protegidas o quizá presentar su política de combate al cambio climático (si es que tiene alguno); pero no, mejor prefirió irse de gira para dar de banderazos a los distintos tramos del tren que cruzará la selva de la península de Yucatán y terminará por devastar lo poco que queda de ella.

La imagen es insuperable, su insensibilidad a otros temas fuera de su corto horizonte, imperdonable.

Este gobierno tiene una profunda desconexión con una agenda ambiental progresista, a pesar de sus esfuerzos en campaña por medio de un manualito con algunas ideas de su política ambiental, que solo sirvió para atraer a los votantes del Verde a su plataforma política. Pero una vez en el gobierno la desecharon rápidamente y se volcaron a implementar un modelo de desarrollo económico basado en actividades extractivas de hidrocarburos y en el desarrollo de obras faraónicas (un tanto inútiles y sin estudios de impacto ambiental).

Si algo queda claro en la administración de López Obrador es que la protección del medio ambiente no es tema que le preocupe y por lo tanto a nadie en el gabinete, ni siquiera dentro de su propio partido (Morena) tienen una clara postura ante distintos tópicos de la agenda ambiental, que suele ser amplia y compleja. No he visto a un solo exponente de Morena que pueda presentar o defender una “agenda verde” medianamente coherente frente a un grupo de expertos.

La realidad de la distribución de recursos del presupuesto 2020 lo deja muy claro, no necesita mayor explicación.

Fuente: elaborado por @Humintmx con base en el proyecto de presupuesto de egresos, 2020.

Así, mientras todo el sector ambiental sufre uno de los menores presupuestos de la historia del país, en plena pandemia de COVID-19 nos llega de regalo el decreto de austeridad que pone en serios aprietos operativos a varias dependencias del gobierno federal, algunas de ellas tan esenciales como lo es la CONANP.

Este decreto firmado por el propio titular del Ejecutivo propone una reducción del 75% del presupuesto en las partidas relativas a “servicios generales y materiales y suministros” a todas las dependencias federales (salvo las excluidas por el propio decreto). La orden presidencial pega particularmente a las dependencias ambientales, debido a que llevan años de estar sufriendo recortes sistemáticos a su presupuesto (un interesante estudio del tema se puede leer aquí).

Desde el 2015 a la fecha, el presupuesto de SEMARNAT se ha reducido en un 61% (en términos reales), mientras que el de CONANP se redujo en un 65% en el mismo periodo, al pasar de 1,134 millones de pesos en 2015 a tan solo 633 millones para el 2020. Esta tendencia se ha mantenido en todo el sector con mayor intensidad desde el 2018, a pesar de que recibe ayuda de diversos fondos internacionales (como el GEF, PNUD, de GIZ, entre otros fondos y fundaciones internacionales). Según el INEGI, apenas gastamos el equivalente al 0.6% del PIB en temas ambientales cuando el promedio de la Comunidad Europea es del 2% del PIB.

Fuente: elaborado por @Humintmx con datos del presupuesto público (transparencia presupuestaria 2015-2018, PEF 2019, Dictamen de Egresos 2020).

¿Y, a todo este mitote, qué hace la CONANP? Pues se trata de la dependencia encargada de conservar el patrimonio natural de México en la figura de Áreas Naturales Protegidas (ANP), que seguramente alguna vez a visitado y que van desde la Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California donde habita la vaquita marina, hasta la Reserva de la Biósfera de Calakmul en Campeche, los humedales en la Reserva de Sian Ka’an y la belleza indescriptible de los Montes Azules en la selva Lacandona. Hay 182 ANP’s en México y cada uno de estos lugares es una santuario para nuestra fauna y flora en peligro inminente debido a un crecimiento desmedido y un modelo de desarrollo que no incluye al medio ambiente.

Estamos hablando de la conservación y mantenimiento de 182 áreas federales que protegen el 11.4% del territorio nacional terrestre y el 22% del territorio marino. Muchos de estas regiones son custodiados y habitados en su mayoría por comunidades y pueblos originarios, que reciben apoyos de CONANP para proyectos productivos, y al mismo tiempo los protegen de la tala ilegal, pesca ilegal, devastación ambiental, invasión de terrenos, turismo no sustentable, entre otras amenazas cotidianas.

La 4T manda una señal muy grave cuando ignora estas dependencias, estos presupuestos, estos esfuerzos de años y años de miles de mexicanos que defienden con su vida estos espacios de reserva de las especies, de sus comunidades y hábitats, sobre todo en un contexto de fuerte violencia a los líderes comunitarios y activistas ambientales.

Ante este escenario creo que solo nos queda a los ciudadanos levantar la voz por donde sea que podamos y defender nuestro derecho humano a un medio ambiente sano; al cuidado de los bosques, selvas, desiertos ríos y montañas. Debemos usar estos espacios para defender el patrimonio de nuestro país y el futuro de nuestros hijos. Ante la nulidad y tibieza de las autoridades ambientales, alguien tiene que dar la batalla por el medio ambiente frente a un gobierno que no quiere ver lo que no le interesa y no le deja votos.

Este atentado a la CONANP nos da muestras de la ceguera del gobierno, de su monotemática agenda, de un modelo de desarrollo anticuado y que todos los días nos demuestra sus fallas, de una política verdaderamente conservadora, y de su nulo entendimiento del contexto mundial en el que estamos inmersos. La apuesta del mundo es a la sustentabilidad, a las energías limpias, a la conservación de selvas, bosques, ríos y océanos, a buscar un verdadero modelo alternativo y no solo discursos. A mejorar la convivencia con el entorno y buscar nuevas propuestas de desarrollo en armonía con el ecosistema.

Al igual que con la pandemia que vivimos (que nos sirve de metáfora perfecta), este gobierno diseña políticas públicas a ciegas, sin evidencia y con base en las ocurrencias del momento. Vamos todos en ese “tren de la transformación” donde nadie sabe bien a bien a dónde nos dirigimos, con la simple promesa de un mejor futuro que al día de hoy solo vive en la cabeza de un hombre que dice plantar árboles en los jardines de un Palacio.

Ayúdanos y #SalvemosConanp.

 

@rodaxiando