La comunicación durante la “guerra”

Centro de Análisis de Políticas Públicas · 23 de diciembre de 2010

La comunicación durante la “guerra”

Por: José Tapia*

Los niveles de inseguridad en México siguen aumentando, mientras la llamada  “estrategia” contra la inseguridad no trae la paz que todos anhelamos.  Esto sucede a pesar de los visibles “golpes” asestados a los “altos mandos” de la delincuencia organizada y los mayores presupuestos en seguridad en la historia del país.

Parece que ni el ejecutivo federal, ni los ejecutivos estatales saben qué comunicar  respecto a la lucha emprendida a nivel nacional contra el narcotráfico. Esto genera en los ciudadanos un clima de incertidumbre y un nebuloso prospecto en el mediano plazo. Esta mala comunicación, se suma al problema de  la mala información y a una estrategia poco comprendida por el grueso de los ciudadanos. Claramente no sabemos qué variables observar y qué representan, o no, avances en esta guerra.

Hasta hoy, hemos visto lo que  han querido presentarnos: el cuerpo acribillado de un capo en un departamento en Cuernavaca; confesiones televisadas a los minutos de un arresto sin que medie defensor alguno; un menor de edad en un callejón confesando crímenes a los medios. Todos ejemplos de muy mala estrategia de comunicación, que además  logra que la cadena de impunidad y violencia se vea atizada por la manera en que la autoridad quiere influir en la opinión pública.

Sabemos que las autoridades son muy malas para autoevaluarse,  pero sobre un asunto en el cual están puestos los ojos de la sociedad nacional e internacional, presentar claramente resultados se vuelve una obligación.

No se trata de ofrecer al bando opuesto información logística y la táctica estratégica que siguen las diferentes agencias de seguridad y administración justicia, mucho menos la lógica de despliegues de las fuerzas armadas. Lo único que se requiere, es saber qué esperar y qué tanto estamos avanzado en términos de los objetivos propuestos en esta lucha.

Las autoridades encargadas de estas tareas no se atreven a llamar a las cosas por su nombre: no se atreven a mencionar sobre  bajas de civiles o los niños que han quedado huérfanos por tiroteos intempestivos o a dar cuenta de aquellos homicidios perpetrados por un retén militar mal administrado.

Como ciudadanos podemos tener acceso a mucha información, las redes sociales dan cuenta  minuto a minuto de sucesos en todo el país, lo que genera aún mayor sentimiento de inseguridad e incertidumbre.   La labor del estado mexicano, tratando de minimizar los eventos violentos y declarando de forma descoordinada, sólo abona a una mayor confusión pero, sobre todo, a la creciente pérdida de confianza en las instituciones.

Es claro que en aspectos de comunicación, cuando como gobierno no se comunica, o se comunica mal o a medias, sólo se genera desconfianza y pérdida de credibilidad entre la población.  Se pueden tener avances, realizar innumerables tareas y posiblemente hasta obtener algún resultado pero, si no existe comunicación oportuna y creíble, la confianza no retorna y nadie acepta los “resultados” y menos los argumentos, aunque tengan lógica y verdad.

El gobierno, en todos sus niveles,  debe trabajar en recuperar la confianza para visualizar y avanzar de manera conjunta  un mejor futuro para el país.  Nos debe como ciudadanos mejor información y mayor comunicación, una que nos haga sentir que transitamos hacia un estadio de mayor seguridad, justicia y legalidad.

¿Habrá alguien que esté dispuesto a hacerlo?…

*José Tapia es Director de Investigación de México Evalúa.