La Compañía de Jesús y el general de los jesuitas

blogeditor · 4 de febrero de 2014

La Compañía de Jesús y el general de los jesuitas

En la entrevista que dio el padre Adolfo Nicolás Pachón, el general de los jesuitas, en su visita a México en abril de 2010, se encontró con seis profesores de la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe). Me encontraba entre ellos. En la reunión se trataron seis temas.

En estas mismas páginas, en cinco artículos anteriores, se han publicado: La religión;  Los jóvenes y la creatividad;  La relación de las culturas y el hemisferio Sur; La educación y la democracia, y La reconciliación. Ahora ofrezco el sexto y último.

En esa ocasión le hice una pregunta: ¿cuáles son las cinco prioridades estratégicas de la Compañía de Jesús? Ofrezco una apretada síntesis de su respuesta.

La primera: Es la renovación espiritual. Exige dar respuesta a las interrogantes: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos? y ¿cuál es nuestra función en la iglesia y el mundo? Implica también tener claro qué inspira lo que hacemos. “Si los jesuitas queremos servir, primero hay que buscar una metodología y un compromiso con lo profundo, buscar las fuentes, estudiar, dar fundamento a nuestra predicación y enseñanza”.

La segunda: La misión. La Orden tiene cinco prioridades apostólicas: Dos de carácter geográfico que son África y China, y tres líneas de acción: el trabajo intelectual, el trabajo con los excluidos (emigrantes, refugiados…) y la formación. Éstas pueden llegar a cambiar a través de un proceso de consulta y discernimiento. Los jesuitas tienen como parte de su misión contribuir a crear puentes que implica trabajar en la reconciliación de las personas y los pueblos.

[contextly_sidebar id=”f8093b695e2d4b9c96dcd3c0ca1f8ec4″]La tercera: La colaboración con los laicos. La Orden ve “como los laicos han podido aportar mucho a la misión en la que estamos envueltos”. Reitera que “la misión de la compañía no queda sólo en los jesuitas” y que muchos laicos tienen el “mismo corazón” y comparten la misión, pero están mucho mejor preparados que los integrantes de la Orden. Eso le “da esperanza de poder seguir adelante” en lo que se ha propuesto la Compañía de Jesús.

La cuarta: La formación. San Pablo afirma que “Cristo descendió hasta la cruz” y el general piensa que “el camino de Cristo es hacia abajo, no hacia arriba”. Por eso mismo la formación de los jesuitas debe ser “para ir felizmente hacia abajo” en el “encuentro de la gente que está abajo para ayudarla a subir”. Es tiempo de repensar “cómo estamos formados los jesuitas para que nuestra gestión de la misión, la visión y nuestros servicios sea más eficaz”.

La quinta: La reestructuración de la Orden. “El cambio se está haciendo de manera dinámica y las provincias y regiones se están reorganizando”. “La creatividad resulta fundamental” en el esfuerzo de deshacerse de “rémoras y pesos del pasado” que dificultan el cumplimiento de la misión que “requiere de un cuerpo más ágil”. Los jesuitas “tienen que ser caballería ligera”, pero en ocasiones “vamos en armaduras y en tanque”.

 

@RubenAguilar