La Balanza

blogeditor · 26 de marzo de 2012

La Balanza

Vivimos la fábula de las instituciones políticas que aparentemente funcionan en igualdad de circunstancias: sin que predomine una sobre las otras. De la residencia cuyos únicos límites eran los del tiempo que duraba cada administración federal: seis años, llegaríamos –por obra de las elecciones que llevaron al PAN a ‘sacar al PRI de Los Pinos’- al hasta ahora, hipotético equilibrio inaugurado por los sucesos del 2000. Se cerraba un capítulo: el del avasallamiento del titular del Ejecutivo en turno, y la democratización plena nivelaría finalmente la relación entre los tres Poderes.

Gobiernos vienen y van: grandes cambios se presagian, pero el presidencialismo desbocado y la intromisión del Ejecutivo en procesos legislativos y judiciales son fenómenos cotidianos.

Han pasado doce años y seguimos en espera de que, en efecto, el Poder Judicial funja como efectivo contrapeso a los excesos del Ejecutivo y las Cámaras.

Los eventos de la semana pasada invariablemente remiten al circo de Humberto Álvarez Machaín: médico de Guadalajara que presuntamente asistió en la tortura y muerte del agente dela DEA Enrique Camarena y el piloto Alfredo Zavala Aguilar por órdenes de Miguel Ángel Gallardo, Ernesto Fonseca y Rafael Caro Quintero: su secuestro hacia los Estados Unidos operada por mexicanos; la eventual liberación de Álvarez, y demás pormenores jurídicos derivados.

 

Nueve Jueces dela SupremaCorte, EU

En los Estados Unidos la Suprema Corteha intentado ser el fiel de la balanza. Desde su incepción y a lo largo de su historia, busca resolver grandes cuestiones nacionales. La sentencia Marbury v. Madison  de 1803 afianzó su autonomía e independencia, y la doctrina de revisión judicial (judicial review) o control de la constitucionalidad jurisdiccional.

Brown v. Board of Education  de 1954, terminó con la segregación en escuelas públicas, y revirtió la doctrina de ‘separación en condiciones de igualdad’ (separate but equal), establecida por mandato de la misma Corte para servicios tales como el transporte – Plessy v. Ferguson, que data del año 1896.

En un sentido amplio, la aprobación de Brown pagó una deuda profunda con la Historia. Corregía las secuelas deDred Scott v. Sandford   de 1857: quizá la peor decisión jamás emprendida por el Poder Judicial en la historia de ese país, que establecía que los esclavos o sus descendientes no eran sujetos de protección constitucional, y que fue una de las causas directa dela Guerra Civil Americana.

La histórica y aún vigente Roe v. Wade  de 1973, le otorgó a las mujeres norteamericanas el derecho de interrumpir su embarazo. A pesar de múltiples embates de la derecha republicana y tentativas por revertirla en un entorno mucho más conservador e integrantes tan reaccionarios como Salvador Aguirre Anguiano (pienso en Clarence Thomas  o Samuel Alito ), Roe sobrevive, y mantiene su vigencia como uno de los grandes referentes dela Corte del siglo pasado.

Aquí, una mayoría dela SCJNpermanece supeditada a presiones externas (ver caso Guardería ABC, con incesante presión de Calderón y su gabinete, así como de otros personajes como el exgobernador de Sonora Eduardo Bours y el exalcalde de Hermosillo y aspirante al Senado, Ernesto Gándara).

La visión infinitamente más amplia, que busca otorgarle un papel axiológico al máximo tribunal y cuyo principal impulsor es el Ministro Arturo Zaldívar, se anteponen los intereses particulares del Ejecutivo. El caso Florence Cassez y la ausencia del debido proceso: piedra de toque en cualquier país de leyes, demuestra que el camino hacia la verdadera modernidad aún es arduo. Costará trabajo y se obtendrá a destiempo, pero no existe duda de que vamos a llegar.

 

El Ministro Zaldívar, y los cambios inaplazables

Doce años de gobiernos panistas sirvieron poco para desechar atavismos y prácticas íntimamente ligadas al trabuco autoritario que gobernó a sus anchas durante décadas príistas, y amenaza con regresar por sus fueros ante la cómplice dejadez de Fox y Calderón.

Aquí la costumbre de la mayoría de los Ministros, parece ser la de dejar hacer, dejar pasar cuando de abusos se trata.

Sin embargo, en casos excepcionales como la Ley Televisa, una mayoría supo privilegiar el interés colectivo en ámbitos sesgados a favor de empresas como Televisa o TV Azteca, a pesar del intenso cabildeo foxista y las aprobación por obra y gracia de las telebancadas legislativas correspondientes. Asunto irresuelto, que requerirá una nueva intervención dela Corte.

Esa será, eventualmente, la principal función de nuestro tribunal constitucional. Asumir un necesario protagonismo, después de vivir ala Sombrade diferentes Caudillos.

Debe desterrar el derecho cuasidivino de nuestros seudomonarcas sexenales o sátrapas de la gran empresa: tanto a nivel federal, como en todas las entidades dela República.

Quizá aquí falte una versión mexicana y pacífica de la Revolución Gloriosao Glorious Revolution en Inglaterra , que tanto inspiró a Charles-Louis de Secondat, baron de La Brède et de Montesquieu , cuando este autor se refirió al delicado equilibrio entre las distintas partes del cuerpo del Estado. Una efectiva separación de poderes, por desgracia aún ausente en México.

 

Montesquieu, y el equilibrio necesario

Fueron las de Dela Madrid, Salinas y Zedillo, administraciones que privilegiaron criterios tecnocráticos. Fox se valió de la mercadotecnia aprendida en sus años como ejecutivo de Coca-cola. El cuestionadísimo abogado Calderón, mintió al declarar que presidiría un régimen de apego al Derecho. Muy pronto se impuso la realidad, y un nuevo capítulo del Presidencialismo Providencial y sin brújula nos deja una vez más al garete.

Es menester quela Suprema Cortese ocupe de los grandes vacíos y carencias históricas mexicanas: engendros de autoridades capturadas, políticos oportunistas y empresarios abusivos.

Once Ministros dela SCJN: Cita conla Historia

La quiebra moral de partidos e instituciones es evidente. El empuje de las y los ciudadanos (antes, durante y después de coyunturas elecotorales), tendrá que hacer la diferencia.