La agenda secreta del Papa

cynthiaram · 21 de marzo de 2012

La agenda secreta del Papa

Desde que se supo que el Santo Padre visitaría Méjico, una pregunta flota en el aire: ¿A qué viene el Papa? Algunos ven en esta visita un espaldarazo electoral para el PAN y otros afirman que viene a “lacerar” al Estado laico. Ambas suposiciones  se equivocan.

Es cierto que el Papa tiene una agenda oculta pero, según cuentan los parroquianos, esta tiene como fin reposicionar el catolicismo dentro del mercado de religiones. Al parecer ni nuestro San Juan Diego, ni el beato Juan Pablo II tuvieron la recepción que se esperaba y entre la competencia y el desánimo -que solo le resta soldados al Señor- , el Papa busca implementar medidas radicales y atrevidas. Para ello,  planea reunirse con el hasta ahora clandestino Movimiento de Adoración del Santo Prepucio quienes desde hace unos años retomaron los principios de la Academia Preputológica y buscan restaurar el abolido culto al prepucio de Cristo.

El Santo Prepucio

Cuenta la historia que al octavo día de su  nacimiento Jesús fue circuncidado. De acuerdo con el teólogo y filósofo español Francisco de Suárez (1548-1617) “después de la circuncisión, la santísima virgen María guardó con  gran cuidado y devoción el prepucio”. Otra versión dice que un ángel se lo llevó y siglos después se lo regaló a Carlomagno. A partir de aquí el prepucio fue, vino (robos, réplicas y préstamos) e hizo milagros alrededor del mundo. Las Hermandades del Santo Prepucio proliferaron y en 1907 se contaban 14  prepucios distribuidos en diferentes países.

El prepucio de Calcata, Italia fue reconocido como “La carna vera santa” (La verdadera carne santa) y durante años fue llevado en procesión por las calles del pueblo hasta que fue robado en 1983.  El robo (todavía impune y sin prepucio recuperado) desató una gran polémica pues el Vaticano mismo llevaba años tratando de abolir su culto. Desde 1900 la Santa Sede había decretado que “toda persona que hable, escriba o lea sobre el Santo Prepucio será considerada despreciable aunque tolerada” la Santa Sede se reservaba el derecho a excomulgar a quien lo hiciera de modo escandaloso o aberrante.

Pero que  no haya carna vera santa que  adorar no significa que no haya adoración. Ahí tienen  a Santa Catalina de Siena, a quien durante sus esponsales con Jesús le pusieron como anillo el Santo Prepucio. Ese dedito incorrupto se venera en San Domenico.

Mystical Marriage of Catherine of Siena

 

 

 

 

 

 

 

 

O a Sor Agnes Blannbekin quien obsesionada con el Santo Prepucio clamaba haberlo sentido en la boca.

Sor Agnes Blannbekin

Crying and with compassion, she began to think about the foreskin of Christ, where it may be located [after the Resurrection].

And behold, soon she felt with the greatest sweetness on her tongue a little piece of skin alike the skin in an egg, which she swallowed. 

After she had swallowed it, she again felt the little skin on her tongue with sweetness as before, and again she swallowed it.”

 

 

Incluso hay quienes  afirman que cuando Cristo ascendió a los cielos, su prepucio subió con él y se convirtió en uno de los anillos de Saturno.

 

 

 

 

 

 

¿Podrá está piel defenestrada conquistar el corazón de los fieles?  ¿La agenda secreta del Vaticano llegará a buen puerto? ¿El prepucio de Cristo recuperará su santidad?

Por ahí cuentan que la iglesia anda armando unos focus group donde se indagan cosas del tipo:

  1. ¿Si usted pudiera volver a adorar al Santo Prepucio su fe se consolidaría?
  2. ¿Qué tipo de souvenirs facilitarían su adoración al Santo Prepucio?