blogeditor · 13 de enero de 2016
Ante los últimos acontecimientos del mundo criminal, ¡qué difícil escribir desde un espacio de renovada frescura! ¿Cómo maquillar los hechos para parecer novedades o generar un profundo análisis que algo aporte al panorama de seguridad del país? Nada, no pude. Todo me parece una burla de la misma historia (entonces recuerdo: la historia se repite dos veces, primero como tragedia más tarde como farsa). Es un tedioso día de la marmota.
Capturaron al Chapo –ya no fue tan imponente como la segunda vez- le siguieron las narraciones sobre las balaceras, persecuciones en el alcantarillado de las calles de Mochis, las fotos filtradas de sicarios abatidos, la foto en el motel con el famoso póster de una chica al fondo se retuitea hasta su viralización, no tarda en surgir la memeliza a todo lo que da, me topo con las imágenes de varios supuestos sicarios abatidos y me pregunto: ¿por qué ahora sí se filtran y en otros enfrentamientos no tenemos el mismo gusto?, ¿cuándo nos filtrarán algunas imágenes de Tanhuato, de Iguala, de Tlatlaya, de tantos otros lugares sin importancia noticiosa? Mi TL sigue-a-seis-mil-megabytes-por-segundo y aparece la foto del Chapo en el interior de un vehículo (empiezan las dudas, el que está sentado se parece mucho a uno de los sicarios abatidos sobre un gran charco de sangre; no falta el que señala las similitudes), la duda crece, ya nadie cree en las imágenes, inician las teorías de la conspiración a dar sus primeros frutos… todo es una cortina de humo para tapar el patético desempeño económico del país (el dólar en su máximo histórico, el petróleo en su piso histórico), con algo hay que tapar esta masacre, comfortably numb (me repito una y otra vez, me voy al feisbú, está igual, ¡esta gente no tiene nada que hacer!).
[contextly_sidebar id=”aiIvsHczGJHjGQKsJ4YuUUNpYaRV7lfE”]No importa lo que digan o piensen, el Gobierno de la República está celebrando; sí, ¡ellos sí tienen ánimo de celebrar! Lo podrían recapturar una vez al año que seguirían festejando sin rubor (quizá es un método para levantarse el autoestima). ¡Misión cumplida! Se festeja la (re)captura del capo que hace seis meses se había escapado de un penal de máxima seguridad (es imposible que se escape, decían, sería imperdonable, decían), mostrando las fallas y corrupción de este gobierno y la inutilidad de las instituciones. Algunos tiramos la toalla. ¿Volverlo a atrapar? ¿Es una broma? Tomará meses o años reconstruir la red de seguimiento que tenía este capo, seguramente no volverá a cometer los mismos errores, tomará medidas más duras, sólo muerto lo podrán detener. Todos esos pronósticos fallaron; nos equivocamos los pesimistas. Lo capturaron rápido y vivo. Chapeau. Este país no deja de sorprenderme…
Al poco tiempo empiezan las versiones para detallar la –tercera– detención, quería hacer una película de su vida, fue la vanidad. El ego traicionero. Según las narrativas Sean Penn y Kate del Castillo fueron a visitarlo a la sierra para discutir la posibilidad de una producción cinematográfica. Vuelven a hervir las redes sociales: la reina del sur meets al líder del cártel de Sinaloa (el guión se escribe solo). Gracias a los encuentros entre un abogado del Chapo y la actriz fue fácil hacer un seguimiento de éstos y ubicarlo, la célula que lo seguía estaba tan confiada que hasta vacaciones-de-fin-de-navidad se tomó; tras los regalos y los romeritos regresaron a continuar con la novela, digo, con la persecución del capo. Que disque lo detuvieron por querer dejar un testimonio sobre su visión de la vida, las drogas, el tráfico y las mujeres. ¿Quién realmente le puede decir que no al Chapo? Sean serios. Nuestra fascinación por mostrar el lado oscuro de la naturaleza humana, por develar la sombra de este personaje nos gana…
Confieso que no tengo idea de cómo va a terminar este capítulo, pero me atrevo a imaginar algunas piezas que hacen falta para rellenar los huecos de esta narrativa tan ingeniosa. ¿Y si Kate del Castillo, desde el primer tuit era parte clave de la estrategia del gobierno para dar con El Chapo? Parece obvio. ¿Y si ella fue quien dio aviso al gobierno federal para ayudarlo a dar con el capo?, ¿sólo fue un señuelo infiltrado para atraer al Chapo desde el principio e iniciar un intercambio de mensajes? ¿Quién sembró a Kate en la red del Chapo? (Es bien conocida su debilidad por las mujeres bellas). Pero la operación secreta no podía ser del todo exitosa si no se sumaba la participación de los norteamericanos (ahora que la confianza no estaba en su mejor momento histórico), había que completar el cuadro con un actor/activista/periodista gringo. Aquí es donde Sean Penn entra a escena (con la DEA por detrás). Es perfecto, una operación encubierta binacional, una cobertura ideal (por si fuera poco, es conocida la debilidad de Penn por las sustancias ilícitas). La femme fatale consentida del narco mundo y el actor-activista-aventurero americano. When Sean met Kate. El uso de periodistas como método de inteligencia es de lo más trillado, por eso no debería sorprendernos lo malo del reportaje de Penn (lo de menos es el artículo), sólo es una parte de la operación secreta, un detalle para darle veracidad…
Y sólo así se pudo atrapar al tres veces más buscado criminal de todos los tiempos contemporáneos mexicanos. El capo pudo finalmente mostrar algo de su pobre visión del mundo del tráfico de las drogas; Kate y Penn jugaron su papel y se les perdonaron sus pequeñas deudas con las autoridades fiscales; es verdad, Sean Penn es pésimo periodista, pero ¡a quién le importa! Todo fue parte de una operación planeada desde los oscuros pasillos de Bucareli y el rumbo de Contreras, surgida de la mente maestra del Dr. Chong, a partir de la cual garantizaría su boleto de regreso a la batalla por la sucesión presidencial…
Fade to black.