Jóvenes Construyendo el Futuro, la oportunidad del próximo sexenio

Redacción Animal Político · 12 de septiembre de 2024

Crear un programa específico de alternativas laborales para personas jóvenes, un atino de la presente administración que merece oportunidades de mejora de cara al próximo sexenio y en aras de mayor eficiencia en beneficio de millones de beneficiarios.

Jóvenes Construyendo el Futuro es uno de los programas insignia. Inició en enero de 2019 y consiste en entregar una transferencia monetaria para personas entre 18 y 29 años que están fuera de la escuela y sin trabajo, mismos que ingresan como aprendices a un centro de trabajo para recibir formación EN el trabajo. También incluye “seguro médico” a través del IMSS.

El monto de la transferencia de Jóvenes Construyendo el Futuro está ligado al salario mínimo. En 2024 son 7,572 pesos al mes. Tiene como periodo máximo 12 meses de estancia para capacitarse en los centros de trabajo.

De manera acumulada reporta haber apoyado a 2.9 millones de jóvenes hasta agosto de 2024; 58 % mujeres y 42 % hombres. La meta potencial de cobertura era de 2.3 millones. El presupuesto para este año son 24.2 mil millones de pesos. De 2018 a 2024 ha ejercido más de 125 mil millones de pesos.

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza realizó un estudio sobre las condiciones educativas y laborales de la juventud mexicana. Uno de los capítulos analiza los resultados de Jóvenes Construyendo el Futuro, el cual incluye propuestas para fortalecerlo (consultar aquí).

Propuestas para enfocar prioridades y superar limitaciones

En México hay alrededor de 16.4 de jóvenes oportunidad; es decir, personas entre 15 y 29 años de edad que se caracterizan por ser personas resilientes, creativas y con capacidad de resolución, pero que al provenir de contextos adversos como la pobreza y la baja calidad educativa enfrentan barreras para conseguir trabajo. Al tener una oportunidad de inclusión social, educativa y de trabajo en condiciones dignas, aportan al crecimiento económico e inician un proceso de movilidad social.

Los jóvenes oportunidad afrontan exclusión, están fuera del trabajo y sin estudios universitarios, viven en hogares en pobreza y, quienes trabajan, tienen empleos precarios.

El programa Jóvenes Construyendo el Futuro no considera el rezago educativo: 66 % de los participantes tienen preparatoria o educación superior completas, que al final resulta ser la principal barrera para conseguir trabajo.

Tabla con las fortalezas y limitaciones del programa Jóvenes Construyendo el futuro.

La primera recomendación es priorizar a jóvenes con mayores barreras de empleabilidad, tales como la condición de rezago escolar que dificultan o impiden la inserción laboral.

También es necesario equilibrar la cobertura en estados y regiones donde hay mayor cantidad de jóvenes fuera de la escuela y el trabajo y más posibilidades de empleos. No basta usar porcentajes o índices como el de marginación.

El programa tiene una predominancia de personas físicas como “Centros de Trabajo” que reciben aprendices. Esto se presta a simulación y puede ser una vía de utilización política. Otra oportunidad de mejora es la integración clara y transparente en un registro público de cada centro de trabajo, con el seguimiento preciso del aprendizaje de los participantes que reciben, así como mayor capacidad de supervisión y exigencia sobre los programas de capacitación aplicados, a fin de que realmente ofrezcan un avance en la capacidad y empleabilidad de jóvenes participantes.

Casi dos terceras partes de jóvenes sin trabajo y fuera de la escuela son mujeres. Es necesario ofrecer servicios de cuidado para mujeres con hijos.

También se debe evaluar si la transferencia monetaria que se otorga genera una contradicción, pues es mucho mayor que las becas para estudiantes, lo que podría incentivar el abandono escolar.

El programa debe buscar con otras instancias de la propia Secretaría del Trabajo y del gobierno la certificación de aprendizajes para que tengan validez oficial, así como la vinculación de las y los jóvenes que egresan con programas de intermediación laboral o “bolsas de trabajo”.

Jóvenes oportunidad

La próxima administración federal ha hecho público que Jóvenes Construyendo el Futuro continuará; Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y organizaciones especializadas, como la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, han sostenido que los recursos destinados al programa deben mantenerse y las estrategias enfocarse a un programa de empleabilidad que enfrente las barreras de jóvenes oportunidad.

A la vez, se han planteado propuestas para fortalecer aspectos clave de su diseño, como estar centrado en experiencias de formación práctica en centros de trabajo,

También se propone regresar a la modalidad inicial y facilitar la inscripción y la vinculación de aspirantes y centros de trabajo mediante una plataforma tecnológica, con procedimientos transparentes, sencillos y con requisitos simples.

Hay que buscar la forma de priorizar a las y los jóvenes en rezago educativo mayores de 18 años, que no hayan concluido estudios de Educación Media Superior. No parece adecuado que apoye a jóvenes con estudios universitarios como aprendices, salvo quizá excepciones a considerar como personas con discapacidad o personas indígenas. Esto se debe explorar.

Un asunto relevante es involucrar a los institutos públicos de capacitación, organizaciones de la sociedad civil y los organismos empresariales, para garantizar experiencias significativas de aprendizaje que mejoren las condiciones de empleabilidad  de quienes participan en Jóvenes Construyendo el Futuro.

Tabla con las propuestas para fortalecer el programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

Es buena noticia que el programa continúe, que cuente con un presupuesto significativo. El inicio de la próxima administración es una gran oportunidad para mejorar el diseño de diversas acciones del programa, con el afán de ampliar su efectividad y lograr mayor impacto en jóvenes que presentan desventajas acumuladas por la pobreza, la violencia y la discriminación.

@FrenteaPobreza