Redacción Animal Político · 3 de mayo de 2024
A casi dos años de los trágicos asesinatos de los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar en Cerocahui, en Cerocahui, Chihuahua, en medio de una escalofriante cifra de más de 100 mil personas desaparecidas en el país y de tantas afectaciones graves a mujeres y hombres defensores de derechos humanos, es que las instituciones pertenecientes al Sistema Universitario Jesuita -SUJ, a través de RECONCILAB, presentamos las Alternativas hacia la paz con reconciliación.
El Laboratorio para la Paz y la Reconciliación, RECONCILAB, es un espacio de convergencia transdisciplinaria donde se promueve la investigación, la educación y la acción para la construcción de escenarios pacíficos y dignos para todas las personas desde la incidencia ignaciana.
La propuesta “Alternativas hacia la paz con reconciliación: propuestas desde el Sistema Universitario Jesuita” consiste en un balance con elementos esenciales orientados a la prevención de la violencia y el acceso a la justicia, así como la construcción de paz desde el enfoque educativo, que consideramos de suma importancia incorporar a las agendas de políticas públicas. En ella, participaron personas académicas y colaboradoras expertas de la Ibero Ciudad de México, Puebla, Torreón, León, Tijuana; Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), el Tecnológico Universitario del Valle de Chalco (TUVCH) y el Instituto Superior Intercultural Ayuuk (ISIA).
A partir de reflexiones y análisis sobre las violencias y sus impactos en cada ámbito de experiencia, la investigación propone seis ejes transversales: gobernanza y estado de derecho, seguridad ciudadana, sistemas legales y acceso a la justicia, atención a víctimas, memoria y verdad, y educación para una cultura de paz. El trabajo realizado a la fecha apunta a reconocer que estamos frente a un fenómeno complejo, cuyo origen se remonta a razones históricas; con una multiplicidad de factores y actores (autoridades, delincuencia organizada, entre otros); que traspasa a los grupos poblacionales, con especiales desventajas para las mujeres, las infancias, los pueblos originarios, las personas migrantes, periodistas, defensoras y defensores del territorio y las personas de la comunidad LGBTTTIQ+.
El P. General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, advierte que existe un vínculo entre la pobreza y la desigualdad con la exclusión social, y se señala categóricamente que no se puede soslayar, que en tanto no haya justicia social, la construcción de paz no será posible. Mientras no se transforme la estructura socioeconómica que genera la pobreza y sostiene las escandalosas diferencias entre unos pueblos y otros, entre pocas personas muy ricas y mayorías pobres, no se apagará la violencia, ni disminuirá el flujo de las migraciones forzadas, ni el tráfico de personas. Tampoco cesará la agresión contra el medio ambiente aún a riesgo de amenazar la vida sobre el planeta tierra.
Por ello, como universidades confiadas a la Compañía de Jesús, no podemos mantenernos inertes ante las condiciones sociales, políticas y económicas relacionadas con la grave crisis de violencias que atraviesa nuestro país, sino que estamos llamadas a alzar la voz con firmeza y con la certeza de que desde los debates generados en las aulas universitarias y con base en el pensamiento de personas dedicadas a la academia y a la investigación, nos pueden conducir hacia la tan anhelada paz y a la construcción de un futuro esperanzador.
* Lorena Giacomán Arratia es asistente de Educación de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.