Invierno emocional en niñas y niños

blogeditor · 15 de diciembre de 2022

Invierno emocional en niñas y niños

Irene siente que su vida ya no es la misma desde que su padre perdió el empleo; los problemas económicos en su familia son frecuentes y le mortifica escuchar las pláticas sobre gastos y deudas.

A sus 16 años no sabe cómo disfrutar la Navidad; la temporada ha perdido sentido para ella. Incluso comenzó a separarse de su madre, su padre y sus dos hermanos; también de sus amigas.

La adolescente buscó ayuda emocional en el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, confundida ante sus emociones, enojada por sentir envidia de otras personas y triste por no estar alegre en estas fechas como antes lo hacía.

Ahora sabe que enfrenta una condición llamada Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que es un tipo de depresión profunda manifestada por temporadas, principalmente en invierno.

En 1984, el psiquiatra Norman E. Rosenthal definió por primera vez ese trastorno y detectó que, en poblaciones más cercanas al norte, donde hay temperaturas más bajas, el estado emocional se ve más afectado que en el sur.

Las investigaciones revelan una alteración en el “ritmo circadiano” de las personas, el ciclo natural del cuerpo para dormir y despertar. A medida que los días se acortan, la cantidad cada vez menor de luz o de exposición al sol puede despistar el reloj biológico y desencadenar depresión.

Durante el invierno, el cuerpo produce más melatonina, que estimula el sueño, y menos serotonina, que combate la depresión. Generalmente, los síntomas son dificultad al levantarse, energía disminuida, problemas de concentración, aislamiento social progresivo, depresión, ansiedad o irritabilidad.

Ante esa evidencia y la relevancia que ha tomado la salud mental, en el Consejo Ciudadano apoyamos con Primeros Auxilios Psicológicos a través del programa Invierno Emocional, en la Línea de Seguridad y Chat de Confianza 55 5533 5533.

En la temporada invernal 2020-2021 se recibieron más de 10 mil reportes. El 71 % fue de mujeres, y en cuanto al rango de edad, 48 % estuvo entre los 18 y 30 años y 18.5 % fue de menores de edad.

Las niñas, niños y adolescentes expresan problemas familiares, de pareja y dificultad en el manejo de las emociones.

Ese fue el caso de Ernesto, un joven de 16 años, quien se siente amargado al no gozar ni de la Navidad ni del Año Nuevo, por lo que cree que no llena las expectativas de su familia.

Como parte de una generación más consciente de la necesidad de cuidar su salud mental y emocional, las y los jóvenes han buscado el apoyo para enfrentar todo tipo de malestares.

Ahora Irene y Ernesto están en un proceso de validación de sus emociones. Esta temporada desean estrechar los vínculos con sus familias y amistades.

Ahora que recién comienza el invierno, que después de dos años de pandemia los reencuentros serán posibles en un escenario de reactivación social, es importante contar con una red de apoyo sólida para enfrentar y superar los trastornos emocionales, recordar que nadie está sola ni solo.

* Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.