blogeditor · 11 de junio de 2013
¿Qué es y en qué consiste la inversión que se conoce como de alto impacto? Una primera definición podría ser que se trata de colocar capital de forma activa en empresas y fondos que generan beneficios sociales o ambientales, pero que también son una buena opción para que los inversionistas reciban rentas atractivas.
De otra manera se puede entender como la inversión que realizan compañías, organizaciones y fondos con la intención de generar efectos sociales, que modifiquen las condiciones de vida de las personas, protejan el medio ambiente y garanticen un retorno financiero satisfactorio, según The Global Impact Investing Network, que tiene sede en Nueva York.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) plantea que es “un tipo de inversión emergente realizada por individuos de alto patrimonio neto, fundaciones y gestores de activos que se concentran en proyectos rentables que también producen beneficios sociales, como mejorar la calidad de vida de la población sumergida en la pobreza”.
Añade que “tradicionalmente, los inversores de impacto han apoyado el microfinanciamiento en varios países en vías de desarrollo pero, en los últimos años, buscaron diversificar su cartera de valores y su impacto expandiéndose a otros sectores como salud, vivienda y educación”.
De acuerdo al BID, “existe una gran oportunidad para que el sector privado contribuya al desarrollo económico, y la inversión de impacto es una fuente importante de financiamiento para ideas de negocios innovadoras y rentables que pueden aliviar la pobreza y mejorar la calidad de vida de las personas vulnerables”.
A nivel mundial las inversiones de alto impacto suman actualmente más de $50,000 millones de dólares en todo el mundo y J.P. Morgan y la Fundación Rockefeller estiman que, durante la siguiente década, la industria crecerá hasta alcanzar un monto de entre $400,000 millones de dólares y un billón de dólares en activos.
Quienes se dedican a esta actividad tienen como uno de sus objetivos “demostrar que somos un vehículo con el cual se hacen negocios sostenibles y rentables, garantizando la inclusión social y la sostenibilidad del impacto socioambiental”, como asegura el colombiano Eduardo Riaño, director de una organización que promueve la inversión en este sector.