Sobre las inundaciones y la justicia climática

Redacción Animal Político · 29 de octubre de 2025

Sobre las inundaciones y la justicia climática

Inundaciones, desbordamiento de ríos y lluvias extremas han afectado diferentes zonas del país en las últimas semanas, ocasionando que más de 70 personas perdieran la vida y que miles perdieran sus hogares, sus negocios y a sus seres queridos. Querétaro, Puebla, Hidalgo y Veracruz nos dejaron claro que los sistemas de alertamiento y de prevención contra desastres naturales son un desastre.

Ya sea por decisiones políticas, administrativas o económicas, no hemos sido capaces de formular políticas de prevención de riesgos que estén a la altura de las consecuencias del cambio climático. Y al no hacerlo, son las niñas, niños, mujeres y personas en situación de pobreza a quienes les toca lidiar con las consecuencias más graves.

La realidad es que en los últimos 30 años, la protección al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático no han sido prioridad en México. Todos los sexenios han tenido megaproyectos que atentan contra la biodiversidad y la naturaleza: minería a cielo abierto en Sonora, la Refinería Dos Bocas, el Tren Maya o el fallido proyecto del aeropuerto internacional en Texcoco por mencionar algunos más conocidos. Desde el 2013, además, hemos visto recortes presupuestales a la SEMARNAT y a las dependencias encargadas de la adaptación y mitigación al cambio climático, y no podemos dejar fuera la cancelación del FONDEN y seguros estatales que deberían cubrir a las personas en caso de desastres.

Pero más allá de usar cada catástrofe con tintes políticos o para evidenciar culpables, sí es necesario exigir respuestas y soluciones. Porque lo que está en juego es la vida de millones de personas y el futuro de toda una generación.

Evitar que haya sismos, inundaciones o huracanes es simplemente imposible, pero lo que sí es posible es tomar medidas e implementar acciones para que las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad cuenten con la protección del estado, con infraestructura adecuada, con respaldo para lograr la recuperación de su patrimonio.  A esto nos referimos con la justicia climática.

Hasta ahora, los discursos y las políticas sobre el cambio climático han sido meramente transaccionales y utilitarias. De fondo se continúa alimentando a un sistema capitalista que tiene la cualidad intrínseca de acelerar la crisis. Para alcanzar una justicia climática con perspectiva de género, las decisiones deben tomarse con base en la evidencia, poniendo por delante los derechos humanos, las desigualdades de género y de otros grupos vulnerables.

Si logramos abordar la crisis reconociendo que no todas las personas experimentamos sus impactos de la misma manera, y que por ende, debemos destinar recursos, esfuerzos y acciones de manera diferenciada, entonces nos acercaremos a soluciones más justas y duraderas.

En noviembre inicia la discusión del  Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2026, será el primer proyecto totalmente realizado por la administración de Claudia Sheinbaum y una oportunidad para destinar los recursos necesarios a la atención y prevención de desastres naturales que pasa por la lucha contra el cambio climático y por la búsqueda de una justicia climática con perspectiva de género. La buena noticia es que la presidenta ha demostrado- al menos de manera discursiva y basándonos en su trayectoria académica y profesional- que ambos temas le interesan.

Ojalá veamos una reasignación del presupuesto que responda, en primer lugar, a los ejes de acción para atender la emergencia por lluvias ya anunciados, como el fortalecimiento de los Atlas de Riesgo y el desarrollo del alertamiento digital. Pero también que los recursos respondan a estos y a los nuevos criterios de riesgo, que se destinen a los lugares y a las personas que están sobreexpuestas a las crisis, que una y otra vez son quienes olvidamos y a quienes no escuchamos.

Ojalá el próximo presupuesto tenga una perspectiva de género y que en los recursos se vea el interés por la lucha climática y por la justicia ambiental. Porque sin recursos ninguna agenda es realmente prioridad.

* Luisa Barbosa (@luisa_bd) es maestra en Estudios de Género por la Universidad Autónoma de Madrid, con especialización en el análisis y evaluación de políticas públicas con perspectiva de género.