Redacción Animal Político · 8 de julio de 2023
El pasado 25 de junio en Guatemala tuvo lugar la primera vuelta de las elecciones generales, arrojando un resultado muy cerrado que dio pie a una segunda vuelta electoral que tendrá lugar el próximo 20 de agosto, en medio de un clima convulso que sacude al país a raíz de que la Corte de Constitucionalidad ordenara al Tribunal Supremo Electoral que suspendiera la “calificación y oficialización” de los resultados electorales, hasta que se realizara una revisión de la votación.
En el marco de la primera vuelta electoral, los pasados 24, 25 y 26 de junio la Red Rompe el Miedo Guatemala (RRMG) llevó a cabo el monitoreo de las condiciones bajo las cuales las personas periodistas y comunicadoras llevaron a cabo su labor, dado que en contextos autoritarios la libertad de prensa termina siendo vista como una amenaza. De hecho, como lo menciona la misma RRMG “la prensa cumple un rol fundamental al plantear los temas electorales, informar al electorado sobre los principales acontecimientos y comunicar las plataformas, las políticas y las promesas de los partidos y electores”. 1
Resultado de este monitoreo, la Red difundió el informe en el cual reportó un total de 27 incidentes que afectaron a un total de 38 personas periodistas y comunicadoras, en su mayoría por obstaculización a su labor. La situación toma un sentido más apremiante si se considera el papel fundamental que durante la segunda vuelta el gremio seguirá desempeñando ante un panorama político cada vez más disputado.
La RRMG recibió diversas denuncias e identificó casos que fueron dados a conocer en redes sociales. Entre las agresiones más recurrentes se reportaron la obstaculización de la labor periodística, de igual forma reportaron casos de intimidación en zonas silenciadas. En la observación y análisis se destaca que previo al cierre de urnas hubo un repunte de los incidentes, pues poco más de la mitad tuvieron lugar durante este periodo de tiempo.
La mayor parte de estos incidentes identificaron como responsables a los coordinadores de los centros de votación, mientras en al menos tres ocasiones la responsabilidad fue de la Policía Nacional Civil. Uno de los casos más graves fue la intimidación con disparos de arma de fuego llevada a cabo en la región de San José La Blanca, San Marcos, por agentes no identificados.
Los ataques a la prensa durante coyunturas electorales no deben ser subestimados en ningún país, pero ante el desmantelamiento institucional y la cooptación estatal por la que atraviesa Guatemala es fundamental que la comunidad internacional acompañe con detenimiento y de manera más cercana la segunda vuelta. Las agresiones en contra del gremio periodístico tienen un claro efecto inhibidor de su labor y afecta el derecho a las personas a estar informadas.
Finalmente, es menester que el Tribunal Supremo Electoral y las juntas electorales corrijan las actuaciones arbitrarias que obstaculizaron la cobertura periodística en los centros mencionados y se debe asegurar que todas las personas coordinadoras de centros de votación se encuentren totalmente capacitadas. Por otro lado, los incidentes registrados demuestran que la labor de las personas periodistas y comunicadoras necesita ser respaldada desde las autoridades en sus distintos niveles.
* Claudia Ordóñez es oficial del programa de Centroamérica y el Caribe para ARTICLE 19 MX-CA.
1 RRMG. Informe Monitoreo Electoral de la primera vuelta de elecciones en Guatemala, 6 de junio 2023.