Redacción Animal Político · 9 de julio de 2025
Los chatbots y plataformas basadas en la inteligencia artificial (IA) han demostrado ser herramientas útiles en la atención de la salud mental, particularmente en casos de ansiedad leve, estrés y depresión moderada. Estas herramientas funcionan a través de algoritmos de aprendizaje automático que analizan el lenguaje del usuario, detectan patrones emocionales y responden con estrategias basadas en enfoques terapéuticos como la terapia cognitivo-conductual (TCC).
Las ventajas de la IA en psicoterapia son las siguientes:
A pesar de sus ventajas, la IA enfrenta desafíos importantes que ponen en duda su capacidad para reemplazar completamente a un terapeuta humano. Un chatbot puede simular empatía a través de respuestas programadas, pero carece de una comprensión genuina de las emociones. También pueden cometer errores en la interpretación del lenguaje y ofrecer respuestas inadecuadas; muchos operan sin supervisión de psicólogos, lo que plantea dudas sobre su ética y efectividad; si estos datos caen en manos equivocadas o son utilizados con fines comerciales podrían representar un riesgo para la privacidad y seguridad de los datos de los usuarios.
Al ser un servicio relativamente nuevo, no existen marcos regulatorios legales basados en la ética que permitan subsanar posibles complicaciones en estas “sesiones de terapia”. Existe la preocupación de que las brechas entre la aplicación y los marcos éticos se aborden una vez que ya se haya producido el daño, debido a que las aplicaciones se actualizan frecuentemente, dificultando que las posibles regulaciones se ajusten con la misma rapidez.
En México, la integración de la IA en la psicoterapia está en una fase de desarrollo y adopción con diversas iniciativas que buscan mejorar el acceso y la calidad de la atención en salud mental.
Una de las aplicaciones destacadas es Violetta, un chatbot diseñado para brindar apoyo a víctimas de violencia de género. Lanzado durante la pandemia de COVID-19, ha asistido a más de 250,000 usuarias en México, ofreciendo un espacio confidencial y seguro para mujeres que buscan ayuda. Este chatbot actúa como un puente entre las víctimas y los terapeutas, facilitando el proceso de búsqueda de apoyo profesional. Además, México ha sido pionero en la implementación de terapias asistidas por IA con plataformas que ofrecen sesiones de terapia a través de chatbots. Estas herramientas permiten a los usuarios interactuar con una IA que simula el rol de un psicólogo, brindando apoyo emocional y estrategias para manejar diversas situaciones.
A pesar de los avances, el uso de IA en la psicoterapia en México enfrenta desafíos significativos. Un artículo publicado en Ciencia Latina destaca las implicaciones éticas de la IA en la evaluación psicológica y el diagnóstico de pacientes, especialmente en contextos locales como el estado de Durango, donde se enfatizó la necesidad de equilibrar los beneficios potenciales, como la mejora en la precisión diagnóstica y la expansión del acceso a servicios de salud mental en áreas rurales, con preocupaciones éticas relacionadas con la privacidad de los datos y la deshumanización de la atención.
La IA tiene el potencial de complementar la labor de los profesionales de la salud mental en México, especialmente en regiones con recursos limitados; sin embargo, es crucial que estas tecnologías se utilicen como herramientas de apoyo y no como reemplazos de la interacción humana. La supervisión de profesionales capacitados y el desarrollo de marcos éticos y legales sólidos son esenciales para garantizar una implementación segura y efectiva de la IA en la psicoterapia. Es probable que en el futuro veamos una integración cada vez mayor entre la IA y la psicoterapia tradicional, combinando la eficiencia tecnológica con la sensibilidad humana.
Si bien los algoritmos han demostrado ser herramientas valiosas, la clave está en encontrar un equilibrio, en usar la IA como un complemento de la terapia tradicional, garantizando siempre la supervisión de profesionales. México está explorando activamente el uso de la IA en la psicoterapia con iniciativas prometedoras que buscan ampliar el acceso y mejorar la calidad de la atención en salud mental. No obstante, es fundamental abordar los desafíos éticos y prácticos asociados para asegurar que estas herramientas beneficien a la población de manera segura y efectiva.
* Lidia Rosaura Santoyo Castro (@LidiaSantoyoC) es médico veterinario zootecnista por la UNAM, y cuenta con una maestría en Dirección y Monitorización de Ensayos Clínicos, Santa Cruz de Tenerife, España. Promueve las buenas prácticas clínicas y la protección ética de los participantes en proyectos de investigación.
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