Insistir y resistir: una lucha guiada por el agua a través del pueblo maseual

Redacción Animal Político · 26 de septiembre de 2025

Insistir y resistir: una lucha guiada por el agua a través del pueblo maseual

At (agua), el origen de nuestro pueblo y también de nuestra lucha. El agua es y siempre ha sido motor de organización, de unión, de creación y de vida. Todo empezó con el At yoltok, recordar que el agua está viva, como se dice en nuestro idioma náhualt. El pueblo maseual somos sus hijos y por eso la cuidamos y la defendemos.

Hoy tenemos palabra celebratoria que deseamos compartir. Esta fue expresada el pasado domingo 7 de septiembre de 2025 en la comunidad de Acaxiloco, Puebla, donde tuvo lugar nuestra 45ª Asamblea de defensa del territorio y construcción de planes de vida. Ahí, con todas y todos nuestros hermanos maseual, el Consejo Maseual Altepetajpianij y el equipo jurídico de Territorios Diversos para la Vida (TerraVida), informamos los resultados de un juicio de amparo de 11 años de lucha que culminó en junio pasado con la definitiva cancelación judicial de las concesiones mineras Atexcaco I, Atexcaco II y Macuilquila. ¡Hoy gritamos a los 4 puntos que el corazón de nuestro territorio está libre y a salvo de la minería a cielo abierto!

Con este breve texto queremos compartirles nuestras lecciones aprendidas durante el litigio. En primer lugar, tuvimos que revitalizar nuestra conexión con nuestro territorio ancestral, tuvimos que ir a las fuentes históricas para retejer el antiguo Señorío de Tlatlauquitepec, también tuvimos que recorrer los senderos de los veneros para realizar nuestra cartografía, a fin de hacer visible el manejo tradicional que hacemos del espacio y de nuestros sitios sagrados. Esto demostró que las concesiones se encontraban en la parte alta de la cuenca del río Tecolutla, y que es el mismo espacio donde se ubican nuestros manantiales y sus zonas de recarga.

El litigio nos empujó a tejer alianzas para elaborar los estudios técnico-científicos que, por medio de un diálogos de saberes, buscamos se evidenciara: 1) que las concesiones trastocaron nuestra relación profunda con la tierra y lo espiritual, nuestro territorio ancestral de la memoria, 2) el riesgo inaceptable que significa hacer minería en una de las zonas más llovederas de país, 3) el desplazamiento que la minería haría de nuestro proyecto de vida, y 4) la profunda transformación que nuestros manantiales y territorios sufrirían con la puesta en marcha de la mina. ¿Quién quiere tener una mina al lado de su casa? Absolutamente nadie, y menos quienes cuidamos y veneramos a la naturaleza como una madre (taltikpaknantsin). La insistencia en que este tipo de industria se instale en los territorios indígenas es neocolonialismo.

El juicio de amparo también nos llevó a invocar la creatividad de nuestro pueblo y en la asamblea, que es nuestra máxima autoridad, se decidió crear una nueva autoridad propia, el Consejo Maseual Altepetajpianij, que tiene por misión vigilar y defender nuestro territorio. Este Consejo fue fundamental para construir la demanda de amparo, dar seguimiento al juicio y, después de ganado el amparo, velar por el cumplimiento de la sentencia. 1

Lo más importante tuvo lugar en este último momento del litigio, pero para ello hay que dar contexto. Y es que cuando la jueza federal en Puebla falló a nuestro favor y ordenó realizar una consulta previa, decisión que fue confirmada por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa con la venturosa adhesión de que la consulta sería para obtener nuestro consentimiento, nos vimos obligados a generar una alternativa invocando nuestra creatividad, y así propusimos a la Secretaría de Economía y el INPI que esta consulta no se organizara según el modelo que desarrolló el INPI, sino por el contrario, que se hiciera un protocolo ad hoc de consulta para consentimiento del pueblo maseual.

La propuesta fue aceptada y todo culminó con una de nuestras asambleas el 17 de septiembre de 2023 en Tlatlauquitepec, donde unánimemente negamos nuestro consentimiento para la minería y a cualquier otro proyecto extractivista en nuestro territorio. Esta parte fue muy difícil. Aquí logramos algo muy importante ,que fue que las autoridades federales reconocieran como iguales a nuestras autoridades y se ciñeran a nuestro sistema normativo propio, como mandatan el artículo segundo constitucional y el Convenio 169 de la OIT.

No habríamos llegado tan lejos como lo hicimos si no fuera por una extensa red de sostenimientos que nos mantuvieron firmes, comenzando por las más de 3 mil personas que han estado sin falta en cada una de las Asambleas, seguido de nuestras familias y comunidades y se fue extendiendo hacia amigos, colectivos, organizaciones e instituciones que nos brindaron apoyo cuando se los solicitamos. Saber pedir ayuda y trabajar en colectivo son sin duda los aprendizajes más importantes de todo este andar.

Con esta acción sentimos que hemos logrado proteger el corazón de nuestro pueblo, esto es, el Tlalokan 2 y nuestros sitios sagrados (cuevas y manantiales) y por eso estamos de fiesta. Deseamos terminar con una petición: el 7 de septiembre pero de 2014, en la comunidad de Zacatipan, la asamblea al darnos nuestro mandato nos dijo que esta lucha sirviera a otros pueblos, por ello estimadx lectorx es que te pedimos que puedas compartir este texto con personas o colectivos que consideres les pueda ayudar e inspirar.

Las amenazas a los territorios y proyectos de vida de los pueblos y comunidades no cesarán hasta que todas y todos empecemos a escuchar a las montañas, al agua y a las voces de los pueblos. Les invitamos a iniciar con esta escucha.

* Leticia Vazquez Esteban, Ofelio Julián Hernández y Herminio García Vázquez son integrantes del Consejo Maseual Altepetajpianij. Francisco Xavier Martínez Esponda es integrante de Territorios Diversos para la Vida (TerraVida).

 

1 La experiencia del pueblo maseual motivó, por ejemplo, a otros pueblos la creación de sus propios consejos como el caso de Hueyapan, con el Consejo Maseual Timosenyolchikawa.

2 Espacio donde habitan el Señor y la Señora de la Vida y que los maseual ubican en lo que el mundo moderno llama “subsuelo”.