La infraestructura educativa en México: ¿qué sabemos del estado de las escuelas?

Redacción Animal Político · 21 de marzo de 2024

La infraestructura educativa en México: ¿qué sabemos del estado de las escuelas?

El primero de marzo arrancaron las campañas por la presidencia de la República, la gobernatura de 9 entidades y para la renovación del Congreso de la Unión. En Mexicanos Primero hemos estado muy atentos para escuchar las propuestas que las candidatas y los candidatos tienen en materia de educación, poniendo particular interés en lo que planean hacer para garantizar espacios dignos que permitan a niñas, niños y adolescentes estar, aprender y participar en la escuela. Sin embargo, hasta el momento este tema no parece ser una prioridad en las campañas.

¿Por qué es importante garantizar espacios dignos en las escuelas? De acuerdo con el artículo tercero constitucional, los planteles educativos constituyen un espacio fundamental para el proceso de enseñanza- aprendizaje, por lo que es obligación del Estado garantizar que la infraestructura educativa, su mantenimiento y las condiciones del entorno, sean idóneos y contribuyan a los fines de la educación. Es decir, contar con espacios educativos adecuados es parte del derecho humano a la educación.

¿Cómo saber si las condiciones de las escuelas son las adecuadas? La Ley General de Educación señala que la Secretaría de Educación Pública (SEP) debe operar un Sistema Nacional de Información de la Infraestructura Física Educativa, que permita tener un diagnóstico de las condiciones físicas y materiales de las escuelas para contar con información fundamental que permita la toma de decisiones y mejorar los programas y acciones que se tienen para la atención de las condiciones materiales de las escuelas. Sin embargo, ese sistema de información no se ha hecho público y se desconoce la información con la que la SEP cuenta para orientar sus acciones y su gasto en esta materia.

Ante esta situación, ¿qué información existe sobre la infraestructura escolar? Se cuenta principalmente con la información que se recoge cada ciclo escolar en los formatos 911, en los que cada escuela indica si cuenta con electricidad, agua potable, lavabo de manos, y sanitarios mixtos o independientes. También se tiene información sobre computadoras, acceso a internet e infraestructura adaptada para discapacidad. Pero no es posible saber más sobre las condiciones de las aulas, sobre la vulnerabilidad y riesgos de las escuelas, ni sobre las amenazas naturales o humanas que éstas tienen.

Anteriormente se realizaron esfuerzos por conocer un poco más sobre las condiciones en las que las niñas, niños y adolescentes tienen su proceso de aprendizaje. En el ciclo escolar 2013-2014 el INEGI junto con la SEP levantó el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial (CEMABE), en el que además de la información del formato 911, se obtuvieron datos sobre el número de escuelas sin construcción y de materiales ligeros y precarios, así como de las escuelas de piso de tierra. Las escuelas con situaciones más vulnerables se concentraron en Chiapas, Guerrero y Oaxaca.

También se contó con la información de la Evaluación de Condiciones Básicas para la Enseñanza y el Aprendizaje (ECEA), que fue realizada por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) entre 2009 y 2017. Proporcionó datos sobre los materiales de construcción de la escuela, la disponibilidad de cisternas o tinacos, la cantidad de días a la semana en que se tenía servicio de agua potable, o la disponibilidad de agua para beber para los estudiantes; entre muchos otros aspectos relacionados con la infraestructura y las condiciones materiales de las escuelas. Lamentablemente, desde la desaparición del INEE, ninguna instancia oficial ha retomado una evaluación sobre estos aspectos.

Actualmente no contamos con un diagnóstico completo sobre las condiciones de la infraestructura escolar; es posible conocer algunos datos que quizá no son suficientes para orientar las políticas y programas públicos. Sin un diagnóstico completo no es posible decidir cuántos recursos públicos se destinarán a la mejora y atención de la infraestructura escolar. Quizá es por esto que ninguna de las candidatas o los candidatos se han aventurado a presentar un plan completo para atender las condiciones materiales en las escuelas. Sin embargo, en Mexicanos Primero sabemos que la educación también está en campaña y queremos recordar que es obligación del Estado garantizar espacios idóneos para el proceso de enseñanza y aprendizaje, porque parte de los retos también será contar con información completa y oportuna sobre la situación de las escuelas.

* María Teresa Gutiérrez es directora de Monitoreo de Indicadores.