Redacción Animal Político · 1 de agosto de 2024
Durante muchos años la industria de la moda se vistió de gala… pero de gala en precariedad salarial de sus trabajadoras y trabajadores. Sin embargo, todo indica que en años recientes cambió de look. Datos actualizados dejan ver que revertir la tendencia de salarios de pobreza es posible, aunque sea un esfuerzo paulatino y pese a que aún hay mucha tela de dónde cortar.
Desde 2022 Acción Ciudadana Frente a la Pobreza ha puesto la lupa en este sector de la economía, que en aquel entonces se caracterizaba por poner de moda los bajos salarios de millones de personas que trabajan en las distintas cadenas de producción y comercialización del vestido y del calzado.
Ahora, en el reporte correspondiente a este año, vale la pena reconocer que la tendencia ha cambiado, pues miles de personas que trabajan han tenido mejoras en sus ingresos. La ruta está trazada y pueden ser el ejemplo para empujar a otros sectores productivos a nivel nacional.
“La precariedad puede pasar de moda” es el tercer reporte consecutivo de la serie de la industria de la moda, mismo que se presentó el pasado miércoles 24 de julio.
El estudio se centró en el análisis de la evolución salarial únicamente de los puestos de trabajo registrados en el IMSS dentro del sector comercio de la industria de la moda; es decir, sólo de quienes tienen trabajo formal con seguro social (reporte completo aquí).
Entre los hallazgos más significativos destaca que las personas con salarios de pobreza pasaron de ser el 69 % en el año 2003, a 28 % en este año. Una reducción de casi dos terceras partes en 21 años.
La mejora fue lenta: entre 2003 y 2008 pasaron de 69 % a 64 % y permanecieron en ese porcentaje hasta 2013. Después, entre 2013 y 2018, se redujo de 64 % a 60 %. Sin embargo, de ese año al 2024, el indicador bajó a 28 %.

En supermercados y tiendas departamentales “se pusieron guapos”. A inicio de 2018, casi 6 de cada 10 empleos formales en esas empresas carecían de salario suficiente (58 %), en 2020 eran la mitad de los empleos (51 %), en 2022 eran 4 de cada 10 (42 %) y en este año son el 18 %, un comportamiento que se nota con mayor empuje a partir de 2022.
Aunque es un buen avance, no hay que dejar de notar que aún 156 mil personas trabajan en supermercados y tiendas departamentales sin salario suficiente para superar el umbral de pobreza; es decir, con un ingreso que les alcance para adquirir cada mes dos canastas básicas, y de ellas la gran mayoría, 132 mil personas, trabajan en grandes y medianas empresas (85 %).
Ahora que, si se revisan las escalas salariales, se observa que en enero de 2021 el 72 % de las personas con trabajo formal en supermercados y tiendas departamentales ganaban hasta 10 mil pesos al mes y sólo 18 % ganaba más de 10 mil y hasta 20 mil pesos. Para abril de 2024, el 27 % ganan hasta 10 mil pesos y 59 % entre 10 y 20 mil pesos.
La proporción de personas con salarios hasta 10 mil pesos se redujo 2.7 veces y las de salarios entre 10 mil y 20 mil pesos creció 3.3 veces.

El avance salarial logrado en años recientes en este sector de la industria de la moda ofrece una oportunidad desde el gobierno, las empresas y organizaciones de la sociedad civil para avanzar en la agenda en favor del trabajo digno y debe ser un impulso para terminar con los salarios de pobreza.
En ese sentido, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea una serie de acciones para los diversos sectores implicados.
Desde el gobierno
Desde la iniciativa privada
Desde la sociedad civil
Haber puesto la lupa en un sector específico de la economía nacional, que además es de las principales empleadoras del país, y ver avances, es muestra de que la presión social funciona y que, bajo el criterio de responsabilidad social de las empresas, es posible erradicar los salarios de pobreza a corto plazo.
El reto hacia los próximos años para transformar el sistema laboral y lograr que la moda sea el trabajo y los salarios dignos, todavía es inmenso.