Inclusión del atún y la sardina en la canasta básica: falsa promesa

blogeditor · 26 de mayo de 2022

Inclusión del atún y la sardina en la canasta básica: falsa promesa

El 4 de mayo de este año, el presidente López Obrador presentó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) para garantizar precios justos en 24 productos de la canasta básica. El 6 de mayo, Octavio Almada, Comisionado Nacional de Acuacultura y Pesca, anunció en sus redes sociales que el atún y la sardina se habían integrado a la canasta básica: “Se ha integrado a la canasta básica del país al atún y a la sardina, lo cual me da mucho gusto puesto que además de favorecer a los productores de este alimento, podremos aprovechar los beneficios que tienen para la salud…”.

Esto podría parecer una gran noticia para la pesca en México, podríamos pensar que por fin se reconoce el papel prioritario de la pesca en la alimentación de nuestro país; sin embargo, poco de esta afirmación es cierto. En realidad, el atún y la sardina son parte de esta canasta básica desde 2019. Es más, en 2019 se contempló como parte de esa canasta el pescado seco, producto que se eliminó en 2020. Lo que realmente sucedió es que se seleccionaron 24 productos a los cuales la Profeco dará seguimiento puntual de precios, esto como parte del Pacic. Además, se exentará del pago de aranceles a los productos que sean importados, incluyendo la sardina y el atún.

La exención temporal de aranceles es una medida usada por muchas administraciones para contener el incremento en los precios. Sin embargo, la organización México cómo vamos señala que esta estrategia difícilmente tendrá un impacto significativo en el control de precios, pues los productos señalados representan un porcentaje muy pequeño del Índice Nacional de Precios al Consumidor.

Además, no se contempla el impacto que esta medida puede tener en los pequeños y medianos productores. México ha tenido un importante incremento en importaciones pesqueras, sobre todo de productos de muy bajo costo como la tilapia, cuyo valor de compra de importación en 2021 superó los 258 millones de dólares, a comparación de un valor de 130 millones de dólares en 2017, de acuerdo a Data México, portal de datos de Secretaría de Economía. El país de donde importamos la mayor cantidad de este producto es China. Los propios pescadores han manifestado la dificultad de competir con productos de tan bajos precios, como la tilapia china.

El comisionado Almada dijo que esta medida favorecería a los pescadores. En caso de que esta inclusión fuera favorable para los pescadores de atún y sardina, sobre lo cual no hay evidencia alguna, es importante mencionar que las pesquerías de atún y sardina son las dos flotas industriales más grandes de México. Esto deja fuera del radar y de la política pesquera a los aproximadamente 300,000 pescadores artesanales que enfrentan problemas constantes como la colocación de su producto a precios justos en el mercado. Así, esta medida podría perjudicarlos al aumentar el volumen de producto pesquero importado en México y dificultar que los pescadores, en especial los artesanales, puedan competir contra precios muy bajos.

Dentro de esta información poco clara es positivo que se reconozca a la pesca como uno de los sectores de importancia para impulsar la buena alimentación de las personas, mientras que se busca proteger a quienes se dedican a la pesca. Es momento de que esa promesa sea realidad. En México, la pesca tiene enorme potencial para alimentar a las personas con productos de gran calidad y precios accesibles, mientras se impulsa y fortalece la industria pesquera nacional. Tenemos 11 mil kilómetros de litoral y más de 700 especies pesqueras, por lo que, en vez de buscar en el extranjero, hacemos un llamado a las autoridades a fortalecer la pesca en nuestro país.

Necesitamos infraestructura para que las cooperativas pesqueras participen en mayor proporción en los mercados nacionales, realicen cada vez más pasos de la cadena de valor y obtengan mayor ganancia por su labor. Esto nos permitiría generar cadenas de valor justas. Necesitamos implementar la trazabilidad de los productos pesqueros para favorecer la pesca legal y evitar la comercialización de la pesca ilegal que es competencia desleal y daña los ecosistemas marinos.

Debemos recuperar las especies sobreexplotadas para seguir pescando por muchos años y garantizar tener pescado mexicano en nuestras mesas, así como asegurar el modo de vida de miles de personas que se dedican a la pesca. Es indispensable proteger hábitats marinos para tener abundancia de especies marinas. Además, se requiere que el gobierno promueva el consumo de especies pesqueras más allá del atún y la sardina.

Hay mucho qué hacer por la pesca en este país para que alcance su potencial y sea una importante fuente de alimentación, empleo y contribuya al cuidado de los mares, para ello se requiere de acciones concretas y no solo el vitoreo de decisiones de escaso impacto para el sector pesquero.

* Mariana Aziz (@marianaaziz) es Directora de Transparencia de Oceana en México.