blogeditor · 28 de mayo de 2013
Dicen por ahí que “dejar de fumar es un trabajo de tiempo completo: no se puede hacer nada que no sea no fumar. Y es sin duda complicado luchar contra un hábito tan arraigado. De acuerdo con una encuesta nacional de vivienda levantada por Defoe el 25% de los encuestados fuma.
Y el 65% de los fumadores comenzó a fumar antes de los 18 años.
No voy a poner aquí la siempre atemorizante lista de sustancias químicas que contiene cada cigarrillo, baste saber que ese coctail de sustancias (que consumimos en profundas bocanadas de humo) el 11% de los encuestados lo consume en forma de 10 o más cigarros
Como siempre, hay buenas intenciones: el 67% de los encuestados afirma que le gustaría dejar de fumar.
Pero solo 38% ha intentado dejar de fumar alguna vez. Y aquí es inevitable recordar la frase célebre de Mark Twain: Dejar de fumar es fácil, yo lo he dejado como cien veces.
Entre las medidas más recurrentes para alejarse del cigarro destacan: la voluntad, el parche de nicotina y las terapias.
Al parecer los fumadores cada vez generan menos simpatías, no solo representan un gasto enorme en salud pública sino que 43% de los encuestados tiene mala opinión de ellos.
Y 67% desaprueba que fumen en lugares públicos.
El próximo viernes 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco. No me voy a poner moralino, no les diré que dejen ese vicio, ni que traten de correr un sprint sin echar el bofe. Solo propongo: Hoy, hagámoslo sin humo.