Hoy No Circulo

blogeditor · 8 de julio de 2014

Hoy No Circulo

Llevo más de un mes con un cuadro de faringitis y sinusitis que no sólo ha hecho que tenga que atascarme de medicamentos, sino que también me impide poder seguir con la Operación Ballena 6.0 (en la que hasta el mentado cuadro mocoso y flemático que traigo, ya había logrado bajar cerca de 12 kilos en 3 meses) y también dejar de hacer mis rutinas extremas de pesas y crossfit. Dice mi domadora que mi obsesión con recuperar la talla 28 que tenía a los 19 años es una muestra clara de que ya me encuentro en plena crisis de la mediana edad (en unas semanas cumpliré 41 añitos).

Tratar una faringitis y una sinusitis al mismo tiempo es casi como quererle ganar a la selección holandesa conformada por 11 Arjen Robbens dispuestos a lanzarse al vacío a la primera provocación, al mismo tiempo que se tiene la sensación de que el mismísimo pulpo Paul está reencarnando en mi garganta. Sin embargo, no es imposible, siempre y cuando, como dice mi buenazo otorrino el Doc. Bravo, tienes que tomarte todos los medicamentos y hacer todo lo que se me ordena, porque cada uno de los chochos y los lavados son muy importantes para que me pueda curar. Tomarme sólo los antibióticos, pero no aplicar los otros medicamentos retrasarán mi recuperación; pero dejar de tomar los antibióticos como me lo indicó hará que el asunto se vuelva más delicado y que mi recuperación sea larga y dolorosa.

Como buen paciente y después de lo que viví hace poco con la partida de mi hermanito, no he hecho más que seguir las instrucciones del buen Doc. Bravo al pie de la letra.

Bueno, pues lo mismo pasa con el mentado Hoy No Circula que tanto dolor de cabeza le ha traído a nuestro abnegado jefe de Gobierno chilango.

[contextly_sidebar id=”356c6e80b75e4f5ae57ddb5d48c235d8″]Como nos presumieron en su momento, el Gobierno del Distrito Federal tuvo, al igual que yo, un médico de lujo, en este caso, el Centro Mario Molina, quien le recetó una nueva versión remasterizada (que Matrix se queda menso de plano) del Hoy No Circula que hace más de dos décadas que está operando en el Distrito Federal y en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (a mí me aplicaron unos antibióticos rudísimos que me tienen menso). Sin embargo, es muy probable que el tratamiento que le recetaron a Chilangolandia sólo incluya algunos antibióticos (algunos dicen que ya caducos) pero partiendo de un diagnóstico muy limitado (sólo le tomaron la temperatura, la presión, le escucharon el corazón y ya). ¿Por qué lo digo? Porque pareciera que quien aconsejó al GeDeFe en la “actualización” del Hoy No Circula se le olvidó decirle que una medida de esta magnitud debe incluir otras medidas de manera simultánea para que pueda tener éxito y no sólo retirar los automóviles más viejitos de la circulación un día a la semana y los sábados.

Es importante considerar que una política en materia de movilidad urbana debe ser integral. Si se van a retirar vehículos de la circulación, la alternativa no debe ser dar facilidades para la adquisición de otro coche, sino brindar opciones de transporte público de calidad. ¿Cómo pedirle un esfuerzo a los ciudadanos que tienen un coche ya muy viejo, que dejen de usarlo si al mismo tiempo tenemos cerrada la mitad de la línea 12 del metro (la línea dorada, dicen), precisamente por negligencia de las autoridades capitalinas; cuando se destinan más de 6,500 millones de pesos para infraestructura que, de nueva cuenta, privilegia el uso del coche; cuando a nivel federal no se ha podido hacer que las armadoras de coches adopten una norma ambiental para la construcción de motores más eficientes en los coches más baratos; cuando por populismo se eliminó la tenencia vehicular y se hace más barato usar un coche; cuando hay demasiada corrupción en los verificentros; cuando los propios funcionarios públicos que promueven la medida no usan el metro y el transporte público para llegar a su lugar de trabajo; cuando anuncian con bombo y platillo la medida afirmando que tienen el respaldo técnico de un importante centro de investigación ambiental y que todo está debidamente calculado y calibrado y días después ceden ante la presión de distintos grupos de interés que buscan flexibilizar la medida y efectivamente la flexibilizan (¿no que estaba todo fríamente calculado?)

Es muy probable que en algunos años, tal vez cinco (mediano plazo, dirían los economistas) la flota de coches vuelva a ser la misma y Chilangolandia vuelva a estar inundada de coches, tanto nuevos, como los usados importados desde Estados Unidos. ¿Cómo confiar en las autoridades capitalinas si han sido incapaces de tener al día el registro vehicular y conciliar éste con los pagos de las tenencias y derechos vehiculares? ¿Cómo creer en un jefe de Gobierno que anda en camioneta? ¿Cómo confiar en Miguel Mancera y su montesori? Cada vez más el Gobierno de la Ciudad de México se asemeja a lo que el buen Russeau llamaba Estado de Naturaleza, donde las distintas corrientes de izquierda, que se repartieron el pastel, se disputan el control de la ciudad sin importar el caos que eso provoca. ¿Cuándo los Manceras, los Ebrards, los Bejaranos y Padiernas, los Pejes, los Cárdenas se pondrán de acuerdo para gobernar en un mismo sentido, bajo un mismo objetivo? ¿Creen que no podrían llegar a perder la Ciudad de México?

¿Cuándo tomará Mancera el control real de la Ciudad y empezarás a gobernar? ¿Cuándo dejará de ver los problemas aislados y cuándo dejará de proponer soluciones parciales, mochas?

Yo ya voy de salida de mi sinusitis, ¿y la Ciudad de México cuándo?

 

La Miscelánea de Don Marce

Lo sé, ya han pasado 9 días, pero definitivamente no lo puedo superar, no era penal.

Tomada de Facebook
Tomada de Facebook

 

 

La Panza es Primero

¿Quién dice que el tamaño no importa? Pues en cuanto a quesadillas sí importa. En el número 184 de la Calle de Lerdo en la merita Colonia Guerrero podrán encontrar unas quesadillototas de unos 50 centímetros de largo llamadas “machetes”.

Ya sólo el hecho de ver cómo se preparan esas crujientes quesadillotas vale la pena la vuelta. A pesar de ser un poco grasosas, son muy ricas. El local está a unos metros del Salón Ángeles, así que no hay pierde (búsquenlo en google maps). Sólo una recomendación más: no intenten hacerle al faquir como mi tocayo Marco, aún camina derechito.

 

@marco_cancino