Hoy no circula: locura reloaded

blogeditor · 18 de junio de 2013

Hoy no circula: locura reloaded

Albert Einstein decía que la locura era algo así como hacer la misma cosa una y otra vez, esperando resultados distintos y pareciera que esto es lo que precisamente está tratando de hacer el Gobierno del Distrito Federal con su idea de relanzar el programa Hoy No Circula, en su versión remasterizada y ampliada.

Recientemente el gobierno que encabeza Miguel Ángel Mancera (@ManceraMiguelMX) anunció que está considerando seriamente implementar una nueva versión del programa que restringe el uso de los coches un día a la semana y que, a diferencia del que se implementó hace casi veinte años, en esta ocasión se incluirán los automóviles nuevos, no sólo los viejitos. Si bien es del conocimiento popular que rara vez las segundas partes son buenas, en esta ocasión nuestro flamante jefe de Gobierno capitalino espera convencernos de que limitar el uso de todos los vehículos un día a la semana mejorará la calidad del aire de manera significativa y que, a diferencia de lo que sucedió hace dos décadas, los buenos ciudadanos capitalinos no son tan racionales y no comprarán un segundo coche que pretenda sustituir al que se quedaría guardado en la cochera un día a la semana.

Este supuesto, además de heroico (Pedro Aspe, dixit), ignora que las políticas públicas se encuentran interrelacionadas unas con otras, formando un sistema (aunque extremadamente imperfecto y en ocasiones incoherente) en el que una puede afectar a otra, independientemente de que estas sean de temas distintos. A esta interrelación entre políticas y programas le llamaremos “efecto mariposa en las políticas públicas”.

Lo anterior quiere decir que, si la ocurrencia de los brillantes asesores del jefe de Gobierno capitalino pasa de la propuesta a la implementación, ésta provocará que los ciudadanos que puedan pagar un segundo coche lo hagan, saturando de nueva cuenta las calles y alcanzando rápidamente los niveles de contaminación que se pretendían reducir, sobre todo porque es probable que ese segundo coche sea más barato y menos eficiente que el consentido que se quedaría guardado un día a la semana.

Otro efecto es que, para los ciudadanos que comprar un segundo coche es casi prohibitivo, éstos saturarán los servicios de transporte existentes, disminuyendo significativamente la calidad del servicio recibido.

Además, si le sumamos esta ocurrencia del Hoy No Circula con la de la eliminación de la tenencia vehicular, el subsidio a la gasolina, la construcción de infraestructura que privilegia el uso de los coches, la baja inversión en transporte público masivo (de calidad), el bajo nivel de eficiencia de los motores de los coches que se venden en México, así como la gran corrupción que existe en los centros de verificación ambiental, tenemos los ingredientes necesarios para una crisis ambiental en el DF, con consecuencias para el medio ambiente y para la salud de sus habitantes relevante.

Ya dijeron las autoridades del Estado de México que no se sumarían a una medida como el Hoy No Circula en su versión Siglo XXI, lo que dificultaría su implementación (su fracaso está casi garantizado).

Todo esto me hace recordar la máxima de Maquiavelo: el primer error que comete un príncipe es elegir mal a sus colaboradores. Esto me lleva a la pregunta: ¿Quién diablos está asesorando al jefe de Gobierno? ¿Son sus aliados o sus enemigos?

Sabemos que hoy por hoy, el jefe de Gobierno Mancera debe de tener una gran fragmentación en su gabinete, ya que habrá tenido no sólo que incorporar a miembros del grupo de Andrés Manuel López Obrador, sino también de Bejarano y de Marcelo Ebrard, lo que dificulta no sólo su coordinación y control, sino la construcción de una agenda pública mínimamente razonable y eficaz. Sabemos que un ejemplo muy cercano al estado de naturaleza que describió el buen Jean Jaques Rousseau es el propio PRD, pero que dicha fragmentación, rivalidad y descoordinación se lleve al centro del Gobierno del DF, pone en aprietos no sólo a su titular, sino a la Ciudad misma.

Aquí les dejo un videíto de la organización ITDP que nos explica el costo social del uso del vehículo.