Historias de casilla

blogeditor · 25 de junio de 2012

Historias de casilla

Despierto. Enciendo la radio. La estación de todas las mañanas, hoy es día de las votaciones y hay una línea abierta para las dudas de los votantes. Conduce Aristegui. Un ex colaborador del IFE la acompaña.

¿Señor, puedo ir con mi polo color azul a votar? El experto se ríe sin saber qué decir.

Otro llama y pregunta: ¿Cómo hago para votar por la virgen de Guadalupe? El experto dice: Vaya a votar a conciencia y deje de chupar, por el amor de Dios.

Mi amiga Lourdes me llama a mi casa para decirme que vote por las mujeres.

Mi mamá me llama para decir que vote por el más guapo, para que los gringos se mueran de envidia, me dice.

Mi tía me llama para exhortarme a votar por el único representante del pueblo.

Mi ex me llama para decir que incline mi voto hacia el partido donde su novia contiende para una diputación, o sea, a la que amó después que a mí, si acaso me amó a mí.

Yo no sé qué hacer, porque todos esos postulantes son de distintas contiendas políticas, y no quiero defraudar a nadie.

Mi amigo Alberto me llama por teléfono preocupado: No votes por el que ya sabes, que nos van a perjudicar en el juicio contra el bandido ese. Los dos sabemos a qué se refiere.

Salgo de casa para ir a votar y me encuentro cara a cara con mi vecino. Y me dice: Lo único que está claro es que se acaba por fin toda la basura electoral y los cansados spots de radio y televisión, y que me dices de la ley seca, porque con el nuevo presidente no está claro a dónde demonios nos vamos a ir. Estoy de acuerdo con él.

Un tipo con cara de vago sale de su casa tirando un portazo gritando: Un fraude es la votación. Una fraude.

Todos me miran el dedo. Qué obsesión con mi dedo.

Un vecino con el dedo entintado le dice al otro con el dedo inmaculado: Hay una cola muy larga para votar, que mala organización como siempre.

La mujer que está adelante de la fila del súper en donde me detuve para comprar un jugo le dice a su amiga: ¿Ya votaste?… ¿por quién? La otra dice: Sí, por ninguno. Todos son unos mentirosos.

Un hombre desde la ventana de su casa le dice a otro que camina despreocupado en la calle: ¡Vota por Peña! El otro no le hace caso, como haciéndose el loco.

Una mujer de grandes pechos toca el claxon al del auto de enfrente que entretenido utiliza su celular escribiendo. Pierde la calma y dice: ¡País de porquería, día de porquería!

Esperando cruzar la calle, una niña que está al costado de su mamá me jala la blusa y me pregunta: ¿por quién va a votar, señora? !¿SEÑORA?¡…Miro a su mamá que sonríe y contesto a la niña: Por tu mami, cariño.

Cuando llego, veo que venden desde atole, raspados, y sándwiches. Me quedo sorprendida.

Hay un debate encendido entre dos personas de la fila. Que si votas por un partido o votas por el candidato a presidente, que si tachas más de dos partidos te anulan el voto. -¡Claro que no! Si lo han explicado desde hace meses en la televisión. -¡Ahh! Es que yo no veo tele, toda la tele está vendida.  -Las noticias están vendidas. –El gobierno está vendido. Y así tras media hora de intenso debate, uno le pregunta al otro: -A todo esto, ¿cuál es el nombre del diputado que representa a esta zona, es hombre o mujer? Nadie sabe contestar. Yo río.

Una chica grita, como desesperada mirando su celular: ¡Ya se armaron los balazos en Sonora! Aquí lo están denunciando en twitter. Otra dice: Con la ola de asesinatos y violencia, era de esperarse, ¿no?

Un niño que acompaña a su madre a la urnas le dice: mamá, quiero votar por el de lentes. Su madre le contesta: Espérate a la mayoría de edad y no digas babosadas.

Una mujer con ferviente fe religiosa comenta a la niña que va a su lado: El padrecito sabe quién es el que le conviene a la comunidad, mija.

¿Por quién vas a votar?, me pregunta un desconocido en la cola. No sé. Pero pienso: Que te importa, tarado.

Un joven lleva de la cadena a su chihuahua, el policía de la entrada de la casilla le dice: los perros no entran, señor. Una mujer que escucha la represalia del policía y dice graciosa: ¿y mi marido qué? Al poli le hace poca gracia el chiste.

¡Ahora si los jóvenes están votando!, me dice el anciano que vende botellas de agua con una sonrisa sin dentadura tras su puesto. Sí señor, así es, digo, y le compro el agua, y me despido del anciano, arreglándome el cabello.

Una pareja de jóvenes ha vestido a su bebé, y está claro que sin su voluntad, con emblemas a favor de la única candidata femenina. El policía postrado en la puerta de entrada, aburrido de su labor, le dice: Está terminantemente prohibido el proselitismo durante la jornada cívica. El hombre dice: Pero mi hija no vota, jefe. El policía hace un gesto de desaprobación y los hace pasar.

Entro presentando mi credencial del IFE. Uno de los representantes de casilla  se me queda viendo y me pregunta que donde está el que vende el agua, que ya se le acabó y con tanta gente no ha podido pararse ni un minuto de su lugar. -Hace calor, usted sabe.

Le obsequio mi botella de agua y pienso que esto, brindarle agua a un colaborador de la patria, es un orgullo mayor, quizá mayor que colaborar con la patria votando por un ladrón.

Una mujer está muy enojada porque no la encuentran en la lista nominal, -¡Señora! Su credencial es 03 y no la renovó.

-A ver, su IFE, por favor, dice un señor con chaleco azul y de altanero comportamiento. -¿Qué quiere?, le digo. Su IFE, señorita, déjeme ayudarla a encontrar su ubicación de mesa, soy del IFE. -Cuando llegue a la mesa.

Un policía sale de la casilla sonriendo y dice: con más de cuarenta años, este es mi primer voto que realizo en mi vida.

Una mujer embarazada está en la cola y todos la hacen pasar. Una mujer le dice a su novio: Coger trae beneficios.

Cuando me toca votar, entro y saludo a todos. Entrego mi IFE a una mujer que me mira fijamente, para luego oírla decir: Señorita, en la foto se ve más delgada. -Sí, lo que pasa es que antes no tenía novio y ahora todas las noches hacemos el amor…ese es el motivo. La señora se me queda mirando.

Luego de elegir, para mal o para bien, regreso a la mesa y el chico que tiene mi IFE me dice: -Veo que hace poco fue su cumpleaños. -Sí y hoy es el de mi prima. El chico me mira y dice, mientras me entinta el dedo, -bueno, felicidades para las dos, que sean muy felices como lombrices.

Le digo, siguiéndole el juego: -¡Exactamente!, porque mi prima vive en el Estado de México y en su colonia debería ver como la falta de pavimentación perjudica las calles y se llenan de lodo todo. El tipo no sabe si reírse o mandarme sacar del lugar.

El mismo señor con comportamiento altanero grita tras un alboroto en la puerta de salón de clase donde se instalaron las mesas de votación: ¡Ordénense en la puerta, caramba! Pero se le salió un gallo que es la burla de todos.

Al volver a mi casa, un hombrecito se me acerca y me dice: Le vendo este celular, señorita. Veo el celular y ahora recuerdo al hombrecito. El año que ganó Calderón me quiso vender el mismo celular. Le digo: Para las próximas elecciones, señor, no traigo efectivo. El hombrecito asiente y se pierde como fantasma entre la multitud.

Llego a casa y mi novio me pregunta: ¿Por quién votaste, dime por quién?

-Por nadie, por nadie.

-¿Por Andrés o por Peña? ¿Por qué traes esa cara?

-No me hagas caso mi amor, mejor olvídalo.

Posdata:

No dejen de ir a votar con su voto bien razonado.

Aquí les dejó las opciones para el próximo domingo. Y recuerden sonreír.

Quadri de la Torre

Peña Nieto

Vázquez Mota

López Obrador