Piolo Juvera · 11 de enero de 2012
El grave problema de la basura en el DF (bien explicado en este post de Mala Madre y en este otro de Dulce Ramos) comienza por nosotros, los ciudadanos, los que la generamos y los que muchas veces tratamos de deshacernos de ella con torpeza, sin recapacitar. Ni siquiera advertencias como la siguiente parecen funcionar.
Basta mirar la siguiente imagen para calcular las toneladas de cinismo con que cada día llenan las calles algunos ciudadanos.
Hay quienes de plano acuden a los altos mandos para intentar erradicar el problema, suponiendo que el temor al castigo divino será más efectivo que el temor al castigo legal. Pero al parecer el “espantapuercos” sólo funciona a unos centímetros a la redonda.
Ya que las advertencias oficiales no son efectivas, hay vecinos que deciden “invitar” a los demás —con una peculiar cordialidad (hablando de “usted”, claro)— a no tirar la basura en la calle:
Otros letreros son incluso más directos y aunque las palabras no se encuentren acentuadas la irritación sí. Nótese la inversión de tiempo en el uso de la plantilla, salvo en la ene de “huevón”. ¿Les habrá dado flojera repetir la cartulina?
En esta última joya (que otorga el título al post y que es de la capital oaxaqueña) se nota que a un vecino le molesta mucho ver basura tirada, pero parece no importarle mirar a diario una pared pintarrajeada con adjetivos subidos de tono.
Recuerdo algunos otros letreros del estilo: uno lleno de xenofobia contra unos extranjeros que vivían en la misma vecindad que yo; otro que advertía que había cámaras vigilando las 24 horas un árbol donde solía tirarse basura; y otro médica y políticamente incorrecto que versaba algo así como: “Tirar la basura en la calle es síntoma inequívoco de retraso mental”.
¿Ustedes han visto alguno similar? ¿Nos lo comparten?
Saludos a todos y un abrazo sin suciedad ni desperdicio.