Hijo de hombre

blogeditor · 1 de mayo de 2015

Hijo de hombre

Hijo de hombreHijo de hombre

Augusto Roa Bastos

Editorial El Lector

Asunción, Paraguay, 1991

Pp. 325

 

La obra es la primera de la trilogía Hijo de hombre; Yo el supremo, y El Fiscal. Inspirada en la vida e historia de la sociedad paraguaya. La versión original de la novela es de 1960 y fue publicada en Buenos Aires. En 1982, el paraguayo Augusto Roa Bastos (Asunción, 1917-Asunción, 2005) corrigió esa versión y es la que he leído.

El autor a los 15 años participa en la Guerra del Chaco, que se libra entre su país y Bolivia de 1932 a 1935. En esos tres años murieron 60,000 bolivianos y 30,000 paraguayos. Esa experiencia personal la aprovecha para escribir esta novela donde da cuenta de los horrores de la guerra. La obra abarca cien años de historia paraguaya.

[contextly_sidebar id=”iUfQlu1qfq9yLTvkhQEIngRyYtV13ZnM”]Esta novela lo lanza a la fama y con ella gana el Premio Internacional de Novela de la Editorial Losada en 1959. La obra me impresionó más allá de las virtudes literarias, que son muchas. La narración es estupenda por la capacidad del autor de penetrar en el alma de los oprimidos y marginados del continente, a partir de los pobres y oprimidos del Paraguay.

El autor introduce y penetra en el fatalismo del pueblo que, de otro lado, es también posibilidad de la sobrevivencia. En la obra hace un vivo y dramático retrato de las poblaciones rurales de su país y también rescatando las tradiciones y la lengua de sus habitantes.

Hay un acercamiento preciso y detallado a esa realidad, que también lo es propia de sectores de la sociedad Latinoamericana todavía al día de hoy. Cambian algunas de las formas, de las expresiones, pero esa realidad sigue ahí y está presente en las profundidades del Continente.

En esta novela del Premio Cervantes de Literatura 1989, el opresor es solo tratado tangencialmente. Los oprimidos y sus condiciones y forma de vida son el personaje central. La narración de la Guerra del Chaco, trágica e inútil, por eso mismo más trágica, sirve también para penetrar en la fatalidad que no se puede negar, pero que como tal, es también una vez más es vida.

Encontré cierto paralelismo con Los de abajo (1915) de Mariano Azuela (Lagos de Moreno, 1873- México, DF, 1952). Después del golpe militar de Victoriano Huerta contra el presidente Francisco I. Madero, se suma como médico militar a la causa constitucionalista que pretendía restaurar el estado de derecho. Su participación en el conflicto le dio amplio material para escribir la novela, que es retrato de los hombres y mujeres de abajo que participan en la Revolución Mexicana.

Me impresionó la fuerza de Roa Basto y disfruté mucho la lectura del texto. Hay dos citas que resumen el contenido de la obra, una en la página 318 y la otra en la 325, ya en la parte final del texto.

 

@RubenAguilar