No sé si quiero tener hijes por la crisis climática

Redacción Animal Político · 22 de abril de 2025

No sé si quiero tener hijes por la crisis climática

Una pregunta que me hago mientras los Elon Musks del mundo ya tienen 14.

La crisis socioambiental está influenciando nuestras decisiones e impactando en nuestra autonomía reproductiva. Está afectando lo que comemos, dónde vivimos, nuestra salud mental… e incluso si decidimos tener hijes. Cada vez más personas, y en particular mujeres, se preguntan si reproducirse es una buena idea en medio de sequías, incendios, olas de calor y un futuro incierto.

Esto se refleja en el descenso de las tasas de natalidad en todo el mundo. La ONU estima que la tasa de fecundidad global disminuirá de 2,3 niños por mujer en 2021 a 2,1 en 2050. 1 En países como Italia, la natalidad está en mínimos históricos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística italiano (ISTAT), en 2022 Italia registró su cifra más baja desde 1871. 2

En México, la tendencia es similar. En el 2022, la tasa de fecundidad fue de 1,8 mientras que en el 1965 fue de 6,8. 3 Y aunque hay muchas razones detrás de esto (como la falta de acceso a vivienda y empleos dignos, entre otros), la crisis climática es un factor relevante. 4

Cuando el mundo arde, ¿quién quiere o puede criar?

La crisis socioambiental impacta nuestras decisiones reproductivas de varias formas. A continuación destacamos algunas de ellas:

  • Inseguridad económica: Las sequías e inundaciones afectan la producción de alimentos, encarecen los productos básicos y generan más pobreza. Criar en medio de esta incertidumbre es un reto enorme y afecta más a las poblaciones en situación histórica de desigualdad.
  • Escasez de alimentos: Hoy en día, se estima que más de 690 millones de personas en el mundo pasan hambre por diversas razones y el cambio climático es una de ellas. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el 2080 esta cifra podría duplicarse si no se hace nada al respecto. 5 Muchas personas dudan en tener descendencia cuando algo tan básico como el acceso a comida está en peligro.
  • Enfermedades: El cambio climático contribuye a la expansión de enfermedades como el zika y el dengue. Según la Organización Panamericana de la Salud, a nivel mundial ocurrirán 250,000 muertes adicionales por año en las próximas décadas como resultado del cambio climático. 6
  • Migración forzada: La ONU estima que cientos de millones de personas podrían ser desplazadas por eventos climáticos en los próximos años. 7 Un futuro de desplazamientos y crisis humanitarias no es el escenario ideal para formar una familia.
  • Ecoansiedad: El miedo al futuro es real. La incertidumbre climática genera estrés y ansiedad en muchas personas jóvenes, al punto de influir en su decisión de tener o no tener hijes.

No podemos ignorar que este debate también está atravesado por la desigualdad de género. La crisis climática y la autonomía reproductiva no son temas aislados, se intersectan de forma directa con la carga de los cuidados y la sostenibilidad de la vida. En la mayoría de las sociedades, las mujeres siguen siendo las principales responsables del trabajo de cuidado, que podría verse intensificado en tiempos de crisis ambiental: cuando faltan recursos básicos como agua o alimentos, son usualmente las mujeres quienes cargan con la responsabilidad de garantizar la supervivencia familiar. Este peso adicional hace que muchas cuestionen si tienen las condiciones materiales, emocionales y sociales para criar hijes en un mundo que se está quemando.

Ojo con el ecofascismo

Aquí es donde las cosas se ponen peligrosas. El ecofascismo sostiene que la sobrepoblación es la causa principal del cambio climático y, por lo tanto, propone controlar los nacimientos, criminalizar la migración y hasta justificar la violencia contra comunidades vulnerables. Se expresa de varias maneras, por ejemplo, justificando las muertes de poblaciones menos privilegiadas a consecuencia de desastres naturales como un beneficio ambiental o vinculándose con grupos de extrema derecha que discriminan o limitan el ejercicio de derechos fundamentales de poblaciones vulnerables. El ecofascismo también utiliza la crisis climática para promover ideas autoritarias disfrazadas de “soluciones ecológicas” y replica discursos de odio como: “que los pobres dejen de reproducirse”.

Los millonarios contaminan más que la mayoría de las personas en el planeta

La verdad es otra: el 10 % más rico del mundo es responsable del 50 % de las emisiones de carbono, 8 mientras que los países más empobrecidos apenas contribuyen al problema.

El debate sobre la responsabilidad en la crisis climática a menudo se enfoca injustamente en las poblaciones más vulneradas, señalando la sobrepoblación en regiones empobrecidas como principal culpable. Sin embargo, esta perspectiva ignora el impacto desproporcionado que tienen las élites económicas.

Un ejemplo claro es el uso de jets privados. Un jet privado puede emitir en cinco horas la misma cantidad de CO₂ que una persona promedio en un año entero[9]. El 1 % de la población más rica del mundo emitió la misma cantidad de carbono que las 5,000 millones de personas que representan los dos tercios más pobres de la humanidad. 10

Los datos demuestran que no es la cantidad de personas, sino el modelo económico y la distribución del poder lo que está destruyendo el planeta.

Otra cara de la “crisis de natalidad” son las narrativas “pro natalistas” retomadas por líderes políticos o empresariales. El año pasado en una conferencia de prensa en el Eliseo, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, habló del “rearmamento demográfico” como una necesidad para el futuro del país, en un contexto donde las tasas de natalidad están cayendo.

Esta aparente contradicción —culpar a ciertos grupos de la sobrepoblación mientras se exige a otros reproducirse en nombre de la nación o la economía— evidencia cómo los cuerpos de las mujeres y personas con capacidad de gestar siguen siendo vistos como herramientas reproductivas al servicio de intereses clasistas, coloniales y patriarcales. El control sobre la natalidad, ya sea a través de políticas que limitan el acceso al aborto o aquellas que incentivan la maternidad como obligación o un deber, responde a la misma lógica de dominación patriarcal.

Autonomía reproductiva y justicia climática: las luchas se entrelazan

Que la crisis climática influya en nuestras decisiones no significa que debamos renunciar a nuestra autonomía reproductiva. Hay alternativas: luchemos por un mundo donde las decisiones de las mujeres y las personas con capacidad de gestar no estén condicionadas por el miedo al colapso, sino por la libertad de elegir y el compromiso para construir mundos habitables para todes. Si queremos un presente y un futuro para todas las personas, necesitamos justicia climática, acceso a derechos reproductivos y un sistema que garantice condiciones dignas para la vida. Esto no lo lograremos solas. Es momento de articularnos entre movimientos, de construir alianzas desde la solidaridad y la lucha colectiva. La justicia climática y los derechos reproductivos son causas inseparables: si queremos futuro, necesitamos organizarnos, exigir cambios estructurales y defender nuestras vidas y nuestros territorios. En el ILSB apostamos por transversalizar agendas como las de cuidado y sostenibilidad de la vida, para vincular activistas y movimientos, creando redes fortalecidas y sostenibles para hacer frente a la policrisis que estamos viviendo. Resistimos porque aún hay futuro vivible, y lo tenemos que construir juntas, aquí y ahora.

* Pascale Brennan es Oficial de Incidencia en REDefine, la red de jóvenes del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir.

 

1 United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division. (n.d.). World Population Prospects. United Nations.

2 Instituto Nacional de Estadística italiano (ISTAT). (2023). La natalidad en Italia baja a mínimos históricos: 393.000 nacimientos en 2022. Recuperado de aquí.

3 United Nations, Department of Economic and Social Affairs. (n.d.). World Population Prospects.

4 Peters, S., Striessnig, E., Testa, M. R., Trimarchi, A., & Nitsche, N. (2023). Too worried about the environment to have children? Or more worried about the environment after having children? The reciprocal relationship between environmental concerns and fertility (MPIDR Working Paper WP-2023-023). Max Planck Institute for Demographic Research.

5 Acción Contra el Hambre. (2023). Cambio climático: ¿qué impacto tiene sobre el hambre?

6 Organización Panamericana de la Salud. (s.f.). Cambio climático y salud.

7 Clement, V., Rigaud, K. K., de Sherbinin, A., Jones, B., Adamo, S., Schewe, J., Sadiq, N., & Shabahat, E. (2021). Groundswell Parte 2: Actuar frente a la migración interna provocada por impactos climáticos. Banco Mundial.

8 Oxfam. (2020). Combatiendo la desigualdad de las emisiones carbono: Por qué la justicia climática debe estar en el centro de la recuperación tras la pandemia de COVID-19. Oxfam Internacional.

9 Ferrari, O. (2024, 8 de noviembre). Los aviones privados están sustituyendo al coche para los viajes… de los ultra ricos. National Geographic.

10 Oxfam. (2023, 20 de noviembre). El 1 % más rico contamina tanto como los dos tercios más pobres de la humanidad. Oxfam International.