Hermanos Razo Casales: los rostros de la tortura e impunidad en México

blogeditor · 4 de octubre de 2021

Hermanos Razo Casales: los rostros de la tortura e impunidad en México

¿Qué pasaría si te dijera que puedes ser víctima de detención arbitraria y de tortura sin consecuencia alguna? O que puedes estar privado de tu libertad con base en evidencia falsa a pesar de que un organismo internacional ya haya ordenado tu libertad y que puedes permanecer preso por 10 años sin haber recibido sentencia por un delito que no cometiste. Probablemente dirías que eso jamás te pasaría a ti…

Tal vez Verónica y Erick Iván Razo Casales pensaban lo mismo. Sin embargo, sus vidas y las de sus familiares dieron un giro de 180 grados el 8 de junio de 2011 al ser privados de su libertad injustamente. Desde entonces, ellos han luchado por obtener su libertad, la cual puede estar cada vez más cerca en los próximos días con tu ayuda.

Detención arbitraria y tortura

Aquel día, los hermanos Razo Casales fueron detenidos arbitrariamente en diferentes lugares de la Ciudad de México por elementos de la Policía Federal; Erick fue detenido al mediodía en una gasolinera en las inmediaciones de la delegación Iztacalco, mientras que Verónica fue interceptada a escasas calles de su domicilio por siete hombres vestidos de civil que portaban armas largas, quienes la encañonaron, la esposaron y la subieron con lujo de violencia a un automóvil sin placas oficiales. Su madre, Austreberta Casales, quien recibió la noticia de la detención de Verónica a través de sus vecinos que atestiguaron los hechos, pensó que se trataba de un secuestro porque los policías no mostraron orden de aprehensión o presentación, por lo que presentó una denuncia en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y levantó un reporte por desaparición en el servicio de “Locatel”.

Luego de la detención, Erick y Verónica fueron trasladados a las instalaciones de la Policía Federal. Ahí fueron sujetos de intimidación, incomunicación y tortura física, psicológica y sexual. Además, los obligaron a firmar declaraciones falsas en la que aceptaban pertenecer a una banda dedicada al secuestro. El 9 de junio, casi 24 horas después de su detención, finalmente fueron presentados ante un Agente del Ministerio Público de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada de la entonces Procuraduría General de la República donde rindieron su declaración sin presencia de un abogado e inculpándose de delitos que no cometieron.

Además, los policías aprehensores declararon falsamente que tanto Erick Iván y Verónica habían sido detenidos el 9 de junio a las 8:30 horas en compañía de otras 6 personas como consecuencia de una supuesta “llamada anónima” recibida ese mismo día por la madrugada, en la que denunciaban que una presunta banda de secuestradores se reuniría para planear un supuesto secuestro en una hora en la que Verónica y Erick ya se encontraban detenidos. Todo lo anterior con el objetivo de justificar las casi 24 horas durante las cuales ambos hermanos fueron incomunicados, torturados y detenidos arbitrariamente.

Derivado de la tortura a la que fue sometida, Verónica tuvo que ser trasladada a un hospital en donde permaneció 3 días internada. Lamentablemente los agentes policiacos que la custodiaban impidieron que el personal médico le realizara una revisión ginecológica. Sin embargo, gracias a un juicio de amparo que su madre promovió, la actuaria judicial adscrita al Juzgado de Distrito constató que Verónica y Erick presentaban lesiones en diversas partes del cuerpo.

Posteriormente, el 12 de junio de 2011 se decretó una orden de arraigo por un término de 80 días y el 15 de agosto ambos fueron llevados a prisión bajo la causa penal 57/2011 ante el Juzgado 8° de Distrito en el Estado de México acusados del delito de privación ilegal de la libertad, en su modalidad de secuestro y delincuencia organizada. Es decir, la entonces PGR tuvo prácticamente 2 meses para fabricar un caso en contra de los hermanos Razo, mientras ellos se encontraban arraigados, sin posibilidad de defenderse.

Actualmente, de todos los policías y demás autoridades involucradas, solo uno de ellos está siendo procesado por el delito de tortura cometido en contra de Verónica, por lo que se puede afirmar que la situación se encuentra prácticamente impune. Ello a pesar de que existan varios dictámenes médicos y psicológicos que demuestran que ambos hermanos han sido víctimas de tortura física, psicológica y sexual.

 Proceso Penal y retrasos judiciales

 Los hechos de 2011 son solo el inicio de la serie de injusticias de las que Verónica y Erick Iván han sido víctimas; a diez años de su detención, el proceso penal seguido en su contra sigue abierto. Lo anterior significa que ambos han permanecido 10 años en prisión preventiva (a pesar de que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que ésta no podrá ser superior a dos años) sin que ninguna autoridad judicial haya sido capaz de demostrar su supuesta participación en los delitos por los que están siendo procesados.

En estos 10 años, los hermanos Razo Casales han sido víctimas de retrasos judiciales excesivos que son atribuibles al juez Octavo de Distrito en el Estado de México. Por ejemplo, dicho juez ordenó la repetición y ratificación de incontables diligencias sin justificación alguna desde 2017, lo que resultó en que el proceso penal estuviera prácticamente detenido desde entonces.

Inclusive en 2021 se tuvo que solicitar la intervención de dos organizaciones internacionales en la causa penal que se sigue en su contra, para que en su carácter de observadores internacionales de derechos humanos pudieran constatar los retrasos procesales y urgieran al juez a acelerar el trámite procesal.

En consecuencia, en junio de 2021, el juez declaró cerrada la etapa procesal denominada “instrucción”, lo cual significa que en las próximas semanas el juez de la causa deberá emitir finalmente una sentencia. Dados los antecedentes y considerando que Verónica y Erick Iván están siendo acusados con información falsa y obtenida ilegalmente, el juez debería reconocer su inocencia y ordenar su libertad absoluta e inmediata, en atención a las múltiples violaciones procesales y de derechos humanos que han sido la causa de su prisión.

Sin embargo, esta no es la única razón por la cual el juez debería liberarlos inmediatamente, como lo veremos a continuación.

Determinación de liberación inmediata de los hermanos Razo del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de las Naciones Unidas

El 3 de agosto de 2021, el secretariado del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Organización de las Naciones Unidas (Grupo de Trabajo) informó que dicho Grupo de Trabajo adoptó la Opinión 14/2021, relativa a Verónica Razo Casales y Erick Iván Razo Casales (México), en documento de folio A/HRC/WGAD/2021/14.

El Grupo de Trabajo determinó que la detención de Verónica y Erick Razo Casales fue arbitraria y violatoria de normas de derecho internacional. En ese sentido, el Grupo de Trabajo determinó que se deberá poner en libertad inmediata a Verónica y Erick Razo Casales. Lo anterior, considerando que las autoridades mexicanas inobservaron de manera grave normas internacionales relativas al derecho a un juicio justo, independiente e imparcial, así como la ausencia de una orden judicial de arresto por más de dos meses, la incomunicación, la falta de control judicial, asistencia legal y médica, y contacto familiar, el cambio de acusación y tipo de delito, la violencia sufrida y los tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Sin embargo, a más de 50 días de la emisión de dicho documento, las autoridades mexicanas han sido omisas en dar cumplimiento al mandato de las Naciones Unidas. Por ejemplo, la FGR se negó tajantemente a desistirse de su acusación y presentó conclusiones acusatorias, basadas en información falsa e ignorando completamente el hecho de que los Hermanos Razo fueron detenidos arbitrariamente y torturados, que maliciosamente presentó ante el juez Octavo de Distrito en el Estado de México.

Lo anterior no solo tiene un impacto directo en el caso de los Hermanos Razo, sino que en caso de que las autoridades mexicanas no acaten lo ordenado por el Grupo de Trabajo, se puede sentar un lamentable precedente para que en el futuro estas decisiones puedan ser completamente ignoradas por las autoridades, con lo que se anularía su efecto útil en el sistema jurídico mexicano, a pesar de que éstas sean obligatorias en virtud de que interpretan y dan contenido a normas del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Ahora que sabes todo lo anterior, ¿qué pasaría si te dijera que tú puedes ayudar a los hermanos Razo Casales a conseguir su libertad en esta etapa tan importante de su proceso?

Esto es posible exigiéndole al Juez Miguel Ángel Burguete (@Miguel_Burguete en Twitter), al Consejo de la Judicatura Federal (@CJF_Mx), al ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (@ArturoZaldivarL), a la titular de la Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia de la Secretaría de Gobernación (@PaulinaTellezM) y al Gobierno de México (@GobiernoMX) que cumplan con lo ordenado por el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de las Naciones Unidas y liberen inmediatamente a los hermanos Razo Casales. Usa el hashtag #GritoDeLibertad y ayuda a Verónica y Erick Iván a recuperar su libertad que fue injustamente robada hace más de 10 años.

* Mariana Domínguez es Licenciada y Maestra en Derecho por la Universidad Panamericana. Es abogada en el Área de Defensa Integral de la @CMDPDH.