Harto arte harta

Piolo Juvera · 4 de abril de 2012

Harto arte harta

 

¿Me gustan los museos? Sí. ¿Prefiero los parques de diversiones? Sí.

Hace un par de semanas fui (por voluntad propia, juro) al Instituto de Arte de Chicago. Me gustó. Mucho. Pero he de reconocer que luego de cinco horas en el mismo piso (¡se necesitan días y días para recorrerlo entero!) ya estaba un poquitín cansado y algo hambriento (que es el eufemismo de “hasta el gorro y a punto de llorar de inanición”).

Para esas alturas ya no me clavaba en la textura de cada cuadro que se me aparecía —porque, claro, los primeros 40 minutos me detenía un buen rato en cada uno y asentía o ponía cara de interés y hacía pequeños sonidos guturales que parecían expresar “vaya, vaya… interesantes pinceladas”—, ya echaba vistazos veloces y sólo me detenía en obras que de plano me atrajeran como la miel a… un oso en tratamiento contra la diabetes. Algunas por bellas, provocadoras o fascinantes; otras, por ser famosísimas y haberlas visto desde “siempre” en postales, monografías, fotos, libros y hasta playeras (varias de Van Gogh, Degas, Picasso, Seurat, Dalí, Miró, Manet, Monet, —Menet, Minet, Munet—, etcétera, puro mainstream pues, los meros rockstars del pincel).

Entonces, de vez en cuando se me aparecía una “pintura” como ésta y no podía más que arderme. El estómago, tan vacío que estaba, se me llenaba de coraje.

 

 

Ya quedó claro que no soy ningún experto. También sé que es imposible tener una definición universal sobre lo que es arte y lo que no (en una clase de la carrera le dedicamos todo el semestre a tratar de acercarnos a una respuesta), peeeeeeero… ¿esto? ¿Neta? ¿Un lienzo en blanco? Ok, debo confesar que tenía una línea amarilla en el contorno, muy bien trazada, bien derechita y todo, pero igual no me parece suficiente para ponerlo ahí… ¿Es una tomadura de pelo? O sea, ¿así de plano? ¿Ahí? ¿En ese museo? ¿Junto a tanto rockstar? Me cuesta trabajo digerirlo. Entenderlo. Porque también vi cosas espantosas pero que por lo menos se veía que les costó muchísimo trabajo hacerlas, ¿pero esto?… Pffffff.

Ahora bien, asómense a las siguientes imágenes.

 

 

 

Si las vieran fuera de este contexto jurarían que es lo que tiene pegado Miss Lupita en el salón de 1º B, ¿cierto? Pero no. No es una obra de la maestra, es una obra maestra. Véanla entera. Con todo y descripción.

 

 

Con ésta sí no pude más que reírme y acercármele a la guardia de esa sala a compartir mi sobresalto, ansiedad y casi coraje. Para mi fortuna, ella estaba de acuerdo conmigo. “Ya sé, a mí también me sorprende. Pero ellos dicen que es arte…”

¿Quiénes son ellos? ¿Cómo son, cuántos son, cómo eligen o determinan qué es arte? Quién sabe. Pero si ellos dicen que lo es, vale, no me queda más que mirarlo con mis entrecerrados ojitos de interés y fingir que comprendo la profunda ironía que patalea lienzo adentro.

Hablando de pinturas: ¿ya listos para irse de pinta esta Semana Santa? Disfrútenlo. Vacacionar sí es todo un arte.