Médicos Sin Fronteras · 6 de noviembre de 2026
Haití atraviesa una crisis humanitaria en medio de un conflicto entre grupos armados, el gobierno y sus aliados. Más allá de la capital, Puerto Príncipe, las localidades y comunidades rurales de la región del bajo Artibonite se encuentran entre las más afectadas.
Desde 2023, la violencia ha provocado el desplazamiento de más de 158,000 personas en la región de Artibonite y ha afectado gravemente al sistema sanitario. A partir de junio de 2026, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha ampliado sus actividades, centrándose en apoyar los centros de salud pública y facilitar el acceso a los servicios médicos.
Muchas personas desplazadas por la violencia se refugian ahora en hogares de terceros. Julienne, una mujer que huyó con sus hijos a la ciudad de Saint-Marc, relata cómo fueron atacados: “Hombres armados incendiaron mi casa y nos obligaron a marcharnos”, cuenta. “Lo dejamos todo atrás; todas nuestras pertenencias”.
El acceso a la atención sanitaria se ha deteriorado considerablemente. En las zonas controladas por grupos armados, el personal médico ha abandonado sus puestos y los centros de salud han cerrado. El sistema de derivación médica funciona de manera irregular para los pacientes que requieren atención especializada.
En Saint-Marc, los centros de salud que aún permanecen operativos están desbordados y sufren, en ocasiones, desabastecimiento de medicamentos esenciales. Para las familias más vulnerables, el costo de la atención se ha convertido en una barrera. “La atención médica en los hospitales de la ciudad es tan cara que, incluso cuando un niño está sufriendo, es posible que no reciba tratamiento”, explica Julienne.
Al norte de Saint-Marc, el hospital de referencia de la comunidad de L’Estère tuvo que cerrar debido a enfrentamientos armados en 2024, dejando a cerca de 80,000 personas sin acceso a servicios de salud. Tras varios meses de relativa calma, el Ministerio de Salud Pública y Población (MSPP) logró reabrirlo en abril de 2026, aunque con personal y recursos muy limitados. El Dr. Wesny Norvil, director médico del hospital, describe la situación previa a la llegada de MSF: “Se supone que este es un hospital de referencia, pero antes de que llegara MSF, funcionábamos como un centro de salud: carecíamos de personal, equipamiento y recursos logísticos”.
Desde agosto, los equipos de MSF han estado ayudando al hospital a prestar atención de urgencia, realizar partos y consultas, y trasladar a centros mejor equipados a aquellos pacientes cuyo estado es demasiado grave para ser atendido localmente. MSF aporta personal adicional y medicamentos, además de brindar apoyo logístico, técnico y financiero. Esto refuerza los servicios del hospital y permite ofrecer atención de forma gratuita.
Los pacientes que requieren atención médica urgente —a menudo a causa de accidentes en motocicleta— reciben ahora una mejor asistencia.
“MSF está aquí apoyándonos, y eso lo ha cambiado todo”, afirma el Dr. Norvil. “Recibimos casos de urgencia y, para aquellos que no podemos gestionar, gracias a MSF contamos con una ambulancia y un sistema de referencia. Estabilizamos a los pacientes cuyo estado es demasiado grave para que podamos tratarlos aquí y los enviamos a un hospital en Saint-Marc, que está mejor equipado para atender sus necesidades”.
En septiembre y octubre, el número de pacientes se duplicó con respecto a agosto, especialmente en lo que respecta a atención de urgencia, consultas prenatales, partos y consultas ambulatorias.
Desde octubre de 2026, MSF también brinda apoyo a tres clínicas públicas gestionadas por el MSPP en Saint-Marc —en las comunidades de Charrette, Jeanton y Saint-Laurent de Barbe—, que dan servicio a una zona con cerca de 500,000 habitantes, entre ellos muchas personas desplazadas. MSF apoya las consultas ambulatorias, la atención a la salud materna y reproductiva, la salud mental, la estabilización y referencia de pacientes, los servicios de nutrición y la atención a supervivientes de violencia sexual.
“Nuestro trabajo en la zona baja de Artibonite se centra en apoyar los servicios de salud existentes allí donde existen oportunidades para ampliar el acceso a la atención médica”, explica Gisa Kohler, jefa de misión de MSF. “Los centros apoyados por MSF ofrecen atención gratuita, basada exclusivamente en las necesidades médicas de los pacientes”.
MSF lleva 35 años trabajando en Haití y actualmente cuenta con programas en el área metropolitana de Puerto Príncipe, en los departamentos del Sur y del Centro, así como en Artibonite. Anteriormente, MSF respondió a brotes de cólera en la región de Artibonite y brindó atención a supervivientes de violencia sexual. MSF continúa evaluando las necesidades médicas y humanitarias en Artibonite en un contexto de inestabilidad persistente.♦