Hacia una bioética del envejecimiento

blogeditor · 15 de enero de 2020

Hacia una bioética del envejecimiento

Hoy somos mucho más longevos que hace apenas algunas décadas. Debido a una mejora general de los servicios médicos en áreas urbanas, se pronostica que para el 2050 el porcentaje de habitantes mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 11 al 22%. En México, por ejemplo, en el 2017 la población adulta mayor ascendió a poco más de 8 millones de personas y se estima que en las próximas décadas esta población aumentará a 24.4 millones aproximadamente.

En contraste, la calidad de los servicios en la atención sanitaria, los programas de prevención de enfermedades y el apoyo social a los que tiene acceso este sector de la población resultan enormemente insuficientes para cumplir la demanda actual y, peor aún, lo será la que se requerirá cumplir más adelante para garantizar una mejor calidad de vida. Con respecto a la participación laboral en México, sólo el 8.9% de las personas mayores tiene recursos para ser empleadores y el 3.9% no recibe remuneración por su trabajo. Problemas similares podemos ver en lo que se refiere a violencia, exclusión social y convivencia familiar. 1

Debido a lo anterior, las personas mayores viven en un contexto difícil, tanto a nivel personal como social, derivado en gran medida de todo un conjunto de prejuicios, estereotipos y discriminación, sustentados en la creencia de que en la vejez las personas son menos atractivas, capaces, inteligentes y productivas. 2

¿Por qué una Bioética del envejecimiento?

La Bioética del envejecimiento se presenta como una reflexión de estudio sobre el envejecimiento y la vejez para comprender las formas de discriminación y de exclusión que viven actualmente las personas mayores. Aunque el estudio y la comprensión de la vejez desde enfoques gerontológicos y sociodemográficos ha ido tomando auge, un enfoque humanista y de reflexión bioética resultan aún incipientes en la actualidad. 3 Discusiones sobre calidad de vida, valores y autonomía, relacionados con la vejez y el adulto mayor son temas que requieren un enfoque bioético que nos permita enriquecer la discusión y la labor educacional para dimensionar los vacíos institucionales y la normatividad empleada que repercute directamente en las concepciones actuales que tenemos al respecto. La Bioética del envejecimiento puede demarcarse a partir de una serie de problemas específicos, por ejemplo cuestiones sobre justicia retributiva acerca del grado de apoyo institucional que deben recibir los adultos mayores de las instituciones públicas 4, o la forma de entender la solidaridad con este sector de la población 5, que sirvan para evaluar y retar nuestra perspectiva de bienestar en el adulto mayor y cómo ello puede conllevar a la apertura de un amplio espectro de oportunidades de transformación en el trato y la convivencia que tenemos hacia ellos. Desde un replanteamiento sobre las relaciones familiares con personas mayores hasta la configuración social de lo que se denomina vida productiva y autosuficiencia económica, una Bioética del envejecimiento puede coadyuvar en el desarrollo de nuevas formas de intervención social que repercutan en una mejor educación formal e informal al respecto.

¿Qué es una Bioética del envejecimiento?

Una reflexión bioética del envejecimiento que aquí proponemos se constituye de dos vertientes, una en el plano personal y otra en el plano social. Apunta, en primer lugar, a alentar una serie de reflexiones sobre calidad de vida para concientizar a la población sobre cuidarse y tomar más seriamente los hábitos y estilos de vida para envejecer sanamente, lo cual, a juzgar por una serie problemas de salud en la tercera edad que padece nuestra sociedad, no se tiene. La población joven y adulta sufre de muchos malos hábitos en la alimentación y el cuidado de la salud, que van mermando la posibilidad de tener una buena calidad de vida en la vejez. En este sentido, una Bioética en el envejecimiento se presenta como un trabajo de reflexión crítica para poner en foros de discusión una alerta y llamada de atención sobre dignidad, calidad de vida y autonomía a lo largo de la vida.

En segundo lugar, como hemos señalado, la vejez encierra una serie de procesos y prácticas discriminatorias por edad. En México, de aproximadamente 13 millones de personas mayores, el 16% sufre maltrato y abandono y también tienen una situación muy precaria con respecto a sus condiciones laborales y las pensiones que reciben. En este segundo rubro, la Bioética del envejecimiento es un intento por difundir, discutir, y promover una visión alternativa de la vejez en espacios públicos y foros académicos de debate.

Uno de los aspectos de apreciación social más firmemente arraigados sobre la vejez es la escasa atribución de autonomía que aparentemente padecen las personas mayores. Aunque el envejecimiento, desde un punto de vista biológico y funcional, conlleva ciertos deterioros físicos y cognitivos, la expresión social de esto va mucho más allá en esferas de decisión y de vida productiva, en las que el adulto mayor puede desarrollarse con entera competencia.

En conclusión, la Bioética, como disciplina de las ciencias de la vida –como una ética aplicada para los problemas que afrontamos en el mundo moderno–, debe volverse una perspectiva crítica que nos proporcione herramientas y conocimientos para, en el caso que aquí nos concierne, afrontar de modo efectivo las inequidades y la falta de responsabilidades que particularmente afectan a nuestro país. Sea esto una manera de exhortar al lector para acompañarnos en esta ardua tarea que estamos llevando a cabo.

* Luis Enrique Segoviano Contreras es doctor en Filosofía de la Ciencia y Profesor Definitivo de Asignatura en el área de Investigación y Ética de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM y es miembro del Grupo de investigación Bioética del Envejecimiento en esta misma Facultad. Sus áreas de especialización son la toma de decisiones en Economía y Ética, Ética en los Negocios y actualmente Bioética en el envejecimiento. ([email protected]). Jenifer Melchor Vázquez es licenciada en Psicología Social y asistente de investigación de la Fundación Mexicana de Estudios sobre Inseguridad AC. Se ha especializado en estudios e intervenciones en el área envejecimiento, vejez y ciencias sociales.

 

Referencias

  1. Montes De Oca-Zavala, V. (2010). “Pensar la vejez y el envejecimiento en el México contemporáneo”. Renglones, 62
  2. Vivaldo–Martínez, M. (2008). “Desarrollo de la gerontología en el mundo y en México”. Mendoza–Núñez, Víctor Manuel; María de la Luz Martínez–Maldonado y Luis Alberto Vargas–Guadarrama. Viejismo: prejuicios y estereotipos de la vejez, 101-125.
  3. Piña, O. (2012). “Consideraciones bioéticas en la atención del envejecimiento”. Medicina Interna de México, 28(6), 603-607.
  4. Mckerlie, D. (2009). “Justice and the elderly”. Steinbock, B. (ed). The Oxford Handbook of Bioethics. Oxford: Oxford University Press, 190-210
  5. Stepke, F. (2012). “Vejez y envejecimiento: la solidaridad como principio bioético”. Anales, 13: 129-136