HABLANDO FUERTE

bridgetjo · 26 de enero de 2012

HABLANDO FUERTE

“Habla fuerte… pa’ que te oigan”, solía decirme mi mamá. Y que, esta vez, le hago caso.

El hecho se me había quedado casi como una de esas anécdotas tragico-cómicas. Un par de años atrás y como  resultado de tener un blog en el que contaba pelos y señales de tu vida íntima. Yo, la Conejita de Indias, tenía mi propio stalker particular como estrella de Hollywood.

Después la cosa dejó de ser anecdótica. Era desesperante, frustrante, atemorizante y todas esas sensaciones que se te hacen pelota en el estómago al volver oír el repique del teléfono o la llegada del mail 45 en el mismo día o mensajes amenazantes en el Facebook o que una persona conocida me dijera que el susodicho lo había contactado.

¿Su objetivo entonces? Tan simple -y absurdo- como que dejara de escribir mi blog. Tan impune como insultarme sin reparos. Tan contradictorio como que él se había vuelto la víctima.

Decidí no responder, bloquear al contacto, ir -infructuosamente- a la policía, avisar a los cercanos que el tipo estaba a la redonda y, muy importante, no dejar de escribir mi blog. Ese espacio no se lo iba a dar por ganado. Y la cosa pasó.

Alguna pensé que había encontrado un nuevo objeto del deseo y hasta respiré un poco aliviada.

Y ahora me entero que sí. Que así fue. Y no me alivia ni tantito.

La susodicha objeto del deseo (y de acoso) apareció en Facebook y cuenta las mismas, exactas, anécdotas. Y tras ella, otra más. Con la misma frustración, enojo y sensación de soledad infinita.  Y haciendo memoria, había otras dos anteriores. Todo en el transcurso de los últimos tres años.

Hoy, no me queda duda de que hay más. Aquí, allá, en otros lados. Todas víctimas del mismo personaje. O no. De otro que se mueve por las mismas redes de la impunidad, de las justificaciones que le dan el género, el arte y el desamor.

Y yo digo que no, que no. Que yo no quiero que me acosen ni por género, ni por arte, ni por desamor.

No te tengo miedo, Bruno Bresani.