blogeditor · 7 de febrero de 2014
En estos días volvieron a ser noticia las comunidades damnificadas de la región de la Montaña de Guerrero. No porque de pronto se hayan acordado los medios de las miles de personas que perdieron todo con el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel el pasado mes de septiembre, sino porque desesperados porque la ayuda no llega, los integrantes del Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña de Guerrero bloquearon las carreteras de acceso a Tlapa, a ver si así les hacen caso.

Ayer por la tarde hablé con Jaime Gálvez, miembro del mencionado consejo, y me informó que les dijeron que el lunes próximo los recibirán en Chilpancingo el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, y la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles. Entonces, por ahora ya levantaron el bloqueo, porque “sabemos que afecta a muchos, sobre todo a los transportistas, que no tienen nada qué ver”.
[contextly_sidebar id=”6360a586f11a34f541ae292219260b91″]Me dijo también que la ayuda sigue sin llegar a las comunidades, que solamente a algunas localidades cercanas a las cabeceras municipales han ido los militares con despensas, pero que las comunidades más alejadas no reciben nada. “Llega sólo a las sedes del municipio y los presidentes reparten nomás alrededor”. También comentó que, por ejemplo, en el municipio de Acatepec, les han dado cinco kilos de maíz por familia al mes. O sea que si calculamos cinco personas por familia (aunque en esa zona suelen ser más), toca a kilo por persona para 30 días… es decir, como una tortilla diaria (calculando que cada tortilla lleva alrededor de 30 gramos de maíz).
Recientemente, supongo que como respuesta a la movilización, Rosario Robles informó, como si fuera mucho, que en la región de la Montaña se han distribuido “más de 700 toneladas de maíz a más de 25 mil familias”, es decir, según los cálculos anteriores, algo así como una y un tercio de tortilla diaria por persona… O sea, un tercio de tortilla más de lo que dicen los del Consejo (de qué se quejan, ¡qué exagerados!). También dijo que hay 222 comedores comunitarios donde se distribuyen 30 mil raciones de comidas y otros tantos desayunos diariamente, pero tampoco son suficientes para la cantidad de damnificados. Además, según afirman quienes habitan por aquellos lares, en las comunidades más alejadas de las cabeceras municipales no existen tales comedores y, donde los hay, les dan de comer cosas a las que no están acostumbrados, que nunca han probado en su vida, como huevo en polvo, por ejemplo, que me imagino que, aunque no lo digan, les debe hacer daño. Gálvez también me comentó que les llegan frijoles con gorgojos y lentejas picadas, que sólo saben que llegan del gobierno federal pero no saben de qué dependencia. Y me recordó que perdieron todas las cosechas, es decir, su comida para un año.
El hecho es que los damnificados de la Montaña de Guerrero continúan viviendo en campamentos improvisados y sin tener qué comer, más que quelites y salsa, como se puede ver en los testimonios recogidos por Paris Martínez, publicados hace unos días en Animal Político. Por eso es que decidieron manifestarse, y ahora están esperando a ver qué les dicen las autoridades el próximo lunes, para ver entonces qué hacen.
El Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña de Guerrero presentó desde noviembre del año pasado una propuesta a Sedesol, (que describimos aquí hace dos meses) que consiste básicamente en la compra y distribución de granos básicos suficientes para alimentar a los afectados durante un año, en lo que vuelven a cosechar, para que puedan dedicarse a la reconstrucción de sus casas y comunidades.

Esta propuesta, como se afirma en esta ficha informativa publicada por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, costaría menos del 2% del total del monto anunciado para el “Plan Nuevo Guerrero”, que se supone será para reconstruir el estado. ¿Será que es mucho pedir? ¿O pensará Robles que con sólo comer una tortilla (o una y un tercio) diaria están bien alimentados? Esperemos que no sean ésos los parámetros de la cruzada contra el hambre.
Aquí les dejo la declaratoria completa que publicó el Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña de Guerrero, con las razones por las que se están manifestando, y los que se quieran solidarizar con ellos y con todos los afectados de esa zona, pueden firmar aquí la acción urgente que emitió la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los derechos para Todas y Todos”.