Un recuerdo de la “Guerra del Futbol” en el marco del Mundial México 70

Joel Aguirre · 6 de julio de 2026

Un recuerdo de la “Guerra del Futbol” en el marco del Mundial México 70

En medio del Mundial 2026 que se libra en los países de América del Norte, México, Estados Unidos y Canadá, se vivieron tensiones previas al duelo de los dieciseisavos de final entre México y Ecuador que escalaron fuera de la cancha.

La situación fue provocada por una “serenata” de aficionados mexicanos que se reunieron frente al hotel donde pernoctaban los jugadores de Ecuador. El objetivo era generar ruido para interrumpir el descanso de la selección andina y así afectar su rendimiento en el partido contra la selección azteca.

La Federación Ecuatoriana de Futbol (FEF) presentó un reclamo formal ante la FIFA en el cual rechazó el comportamiento de los aficionados locales y pidió a las autoridades competentes prestar mayor atención a estos acontecimientos.

A la vez, la disputa futbolística puso en relieve un conflicto entre ambos países provocado por el acto de violencia llevado a cabo el 5 de abril de 2024 por el gobierno de Daniel Novoa. Ese día, fuerzas policiales y militares invadieron la embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas Espinel, quien había solicitado asilo político. La invasión fue seguida por el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, que continúa hasta ahora.

El Salvador vs. Honduras: un conflicto militar de cuatro días

Este incidente recuerda irremediablemente la llamada “Guerra del Futbol” entre El Salvador y Honduras, conocida también como la guerra de Cien Horas. Se trató de un conflicto militar de cuatro días provocado por tensiones relacionadas por la migración de salvadoreños al vecino país y disputas limítrofes.

Luego del levantamiento y masacre en 1932 de indígenas y campesinos en El Salvador, inició un éxodo masivo por las políticas represivas derivadas de la Insurrección que resultó en la muerte de entre 50,000 y 30,000 personas, principalmente civiles que no habían participado directamente en los levantamientos. Se estima que alrededor de 30,000 personas fueron víctimas de la represión posterior a la insurrección. Como resultado, muchos salvadoreños se instalaron poco a poco en los países vecinos, principalmente en Guatemala y Honduras.

La convivencia era pacífica, pero entre las décadas de 1950 y 1960 Honduras comenzó un proceso de reforma agraria que culminó en la primera ley que buscaba evitar la toma de tierras por el movimiento campesino. Para 1969, el gobierno dirigido por el general Oswaldo López Arellano propuso una reforma, pero sin afectar a los grandes propietarios de tierras, donde también se encontraba la empresa estadounidense United Fruit Company, dueña del 10 % de la tierra cultivable de Honduras.

La solución fue expropiar tierras de campesinos salvadoreños que habían vivido en Honduras durante varias generaciones y que se habían hecho propietarios, además de expulsar a los jornaleros salvadoreños residentes en Honduras.

¿Qué tuvo que ver el futbol en el conflicto centroamericano? 

Esto generó una persecución de salvadoreños por un escuadrón clandestino denominado “La Mancha Brava”, surgido meses previos a la guerra. Esta formación paramilitar asesinó y detuvo a una gran cantidad de salvadoreños en la zona fronteriza, lo que produjo un éxodo masivo a El Salvador y agudizó la situación entre los dos países.

En ese mismo año, 1969 se desarrollaban los partidos clasificatorios para el Mundial de México 1970. El primer partido se llevó a cabo en Tegucigalpa el 8 de junio de 1969, resultando ganador Honduras 1-0. El segundo juego fue en San Salvador, el 15 de junio de 1969, resultado ganador El Salvador 3-0. Pero la noche previa al partido, los aficionados salvadoreños se reunieron a hacer ruido frente al hotel donde se alojaban los jugadores hondureños.

Luego de la disputa futbolística, el gobierno de El Salvador denunció que los migrantes salvadoreños que vivían en Honduras habían sido atacados. Alertó que cerca de 12,000 personas en situación de riesgo ingresaron al territorio salvadoreño en condición de refugio.

Por lo que el gobierno salvadoreño comenzó una propaganda que levantó los ánimos nacionalistas, dando inicio a una invasión al territorio hondureño el 14 de julio de 1969. La guerra de corta duración se llevó a cabo hasta el 18 de julio, culminando con la Organización de Estados Americanos, OEA pidiendo un alto al fuego. Se estima que entre 4,000 y 6,000 civiles de ambos países murieron.

Un conflicto de graves consecuencias sociales y económicas

Pero la contienda futbolística no se detuvo, por lo que el tercer encuentro se realizó en la Ciudad de México para evitar más conflictos, el 27 de junio de 1969, dando como ganador El Salvador 3-2. Gracias a estas eliminatorias El Salvador consiguió su primera clasificación a un mundial.

A pesar de que este conflicto no escaló, tuvo graves consecuencias sociales y económicas. Entre otras cosas, fulminó la idea de integración económica que se gestaba con el tratado del Mercado Común Centroamericano, dejó miles de muertos y desplazados, consolidó las dictaduras militares de ambos países, y agravó la situación social en El Salvador, que aumentó la presión que derivaría en la posterior guerra civil salvadoreña.

Este pasaje de la historia nos recuerda que, a pesar de los conflictos políticos y diplomáticos que puedan existir, estos no deberían de llegar a la cancha, puesto que es un espacio donde se exacerban sentimientos nacionalistas que pueden derivar en conflicto y división entre países hermanos. ♦