Redacción Animal Político · 25 de agosto de 2023
“Se siente mucha impotencia, se supone que quienes nos deberían de cuidar nos violentan, ¿dónde queda esa protección?”.
Testimonio de una mujer sobre su percepción de la violencia ejercida por un policía o elemento de la Guardia Nacional
Las personas somos vulnerables ante la militarización porque los enfrentamientos del crimen organizado con las Fuerzas Armadas generan más violencia en las comunidades que se manifiesta en uso excesivo de la fuerza, desapariciones forzadas, ejecuciones o tortura, y porque otras instituciones del Estado no pueden garantizar nuestra protección y bienestar. En nuestro informe sobre el tema también destacamos que, en este escenario, las mujeres además evitamos transitar por los lugares donde hay presencia de las Fuerzas Armadas como forma de prevenir el acoso o la violencia sexual. De hecho, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Inegi-2021), poco más de 238 mil mujeres en México que han vivido violencia comunitaria alguna vez en su vida, identificaron a un militar o un marino como su agresor.
Para averiguar cuál es la percepción de las mujeres sobre la violencia que ejercen la policía y la Guardia Nacional y conocer sus ideas sobre la militarización, el pasado mes de marzo salimos a ocho alcaldías para realizar un sondeo. En esta segunda editorial, presentamos las respuestas que nos dieron 151 mujeres que habitan y transitan por la Ciudad de México, a las preguntas: ¿Conoces algún caso de violencia ejercida por un policía o elemento de la Guardia Nacional que quisieras contarnos? y si la policía o un GN ejerce violencia contra una mujer ¿A quién crees que es más probable que sancionen? ¿Quién prefieres que se encargue de atender la violencia contra las mujeres?
A continuación, reflexionamos sobre las respuestas que nos dieron las participantes en torno a conocer algún caso de violencia ejercida por un polícia o elemento de la GN y la atención en casos de violencia contra las mujeres.
50 mujeres nos dijeron que sí conocían casos de violencia ejercida por un policía o un elemento de la Guardía Nacional, ya sea por haberla vivido ellas mismas, sus amistades, vecinas o que lo han escuchado a través de los medios de comunicación. Algunas participantes identificaron experiencias de acoso, así como violencia física y sexual. Nos contaron:
Me ha pasado que vas pasando y los mismos policías te dicen “mamacita” y cosas así.
Sí he escuchado muchos casos de abuso en casos en los que ha intervenido el Ejército. Que las mujeres denuncian que han abusado de ellas, que las han golpeado.
Sí, creo que conozco un caso, pero hubo injusticias en ese tiempo porque violaron a una chava, un policía, pero en sí a ella no le hicieron caso.
Otras reconocieron la omisión de las autoridades de seguridad como una forma de violencia:
Como que a lo mejor la violencia se ve como algo físico, pero no, la violencia es como de incluso negligencia por parte de ellos hacia alguna situación en la que está comprometida una chica.
Le negaron la ayuda al decirle que fue su culpa.
Hubo quienes nos contaron sobre la violencia que ejercen los policías contras sus parejas. De sus relatos destacamos el uso de armas, así como la intimidación por el cargo que ocupan y su vínculo con las autoridades.
Era muy pequeña, pero recuerdo que constantemente, aprovechando que era de la Policía Federal, pues sí, maltrataba mucho a mi tía y le daban los famosos “cachazos”.
En su caso, como pareja, pues quieren transmitir eso, o sea, les meten miedo a sus mujeres, esposas, hijos, de que son policías y de que nadie les puede hacer nada. Hay veces que si a su esposa o a sus hijos les gustaría meter una demanda, pero es difícil porque él tiene contactos ahí adentro.
38 % de las mujeres opinaron que no sancionarían a ninguno. Mencionaron la corrupción en estas corporaciones, los cambios de oficina para evitar la sanción, así como la complicidad o protección de sus compañeros. En general: “se tapan”. Incluso, nos dijeron que es probable que se sancione a la víctima pues cuando las mujeres acuden a denunciar no se les cree y se les cuestiona sobre lo ocurrido.
Es más probable que sancionen a la mujer. Ellos siempre van a ser la autoridad.
Siempre ha sido así que no sancionan a nadie y lo pasan por alto. Los de la Guardia Nacional, en lugar de apoyar en el metro, se están metiendo con las mujeres.
En esos casos allá arriba pues se tapan unos a otros.
De igual forma, 38 % de las participantes consideran más probable que sancionen al policía, debido a su cercanía con las personas y porque no cuentan con el respaldo del gobierno. Nos expresaron:
Al policía, porque a la Guardia Nacional la defiende el presidente.
Yo creo que al policía porque son los que también siempre están en las colonias, porque igual la Guardia Nacional no es tarea común.
Pues yo creo que a la policía porque la Guardia Nacional ahorita está totalmente protegida por el gobierno, hagan lo que hagan.
24 % de las participantes nos respondieron que es más probable que sancionen a un elemento de la Guardia Nacional porque tienen procedimientos internos más estrictos.
La GN está más vigilada o monitoreada en caso de que ejerzan violencia.
Al guardia porque llevan reglas más estrictas.
Siento que la Guardia Nacional como que están más militarizados, como que les tienen más control a ellos.
De las 144 participantes que respondieron esta pregunta, 43 % no prefiere a ninguna institución para encargarse de la violencia contra las mujeres y nos compartieron sus propuestas para generar cambios dentro de estas instituciones, como aumentar la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad y en la atención a la violencia de género.
En la Guardia Nacional hay muy pocas mujeres y además están como entrenados para ser, pues, de ciertamente fríos. Entonces no tienen la capacidad de ver como la verdadera protección que nos deben de dar.
Si en alguna de esas tres instituciones hay mujeres, por lo menos que sean mujeres las que estén a cargo y enfrente de esos procesos.
A veces, cuando [la violencia] la atienden los hombres, hasta es peor porque no entienden a la mujer. Propondría que eso lo atendieran las servidoras. Si son de la policía, o sea que fueran como un equipo de puras mujeres, pero que igual se les hicieran como pruebas psicométricas y psicológicas.
También se mencionó la importancia de fortalecer, con presupuesto y mejores condiciones laborales, a las instituciones de seguridad para prevenir la corrupción y la extorsión, así como brindarles capacitación específica sobre violencia de género a los agentes de seguridad.
Buenos sueldos para que no robaran ni extorsionen. Y este, pues, las prestaciones y darles todos los elementos porque no voy a decir que los del crimen organizado están mejor armados que la propia policía.
Ninguna [corporación] ha estado haciendo ningún buen trabajo, la verdad. A lo mejor alguna organización que esté solamente dedicada a esos temas, como para que puedan hacer algo al respecto y se avancen muchos de los casos que se quedan estancados.
Otras participantes propusieron la creación de espacios especializados en brindar apoyo y asesoramiento a las mujeres víctimas de violencia, con personal capacitado. Además, sugirieron fomentar la formación de organizaciones dedicadas a atender este problema.
[…] pues una unidad especializada, porque la verdad es que les falta mucha sensibilidad ante ese caso, a cualquier dependencia. O sea, tratar de que si exista pues una empatía con las personas en estos casos porque realmente no existe. Se sigue con esas ideas del machismo. Entonces sí necesitan un área especializada. No te estoy hablando de que sea una mujer la que se encargue, no. Los hombres pueden hacerlo, pero sí sentir esa empatía.
Se supone que debería de haber un lugar en específico, como para pagar agua, predial, impuestos. Un lugar exacto donde sepas que te van a apoyar.
Con base en los testimonios recabados, nuestras consideraciones finales son:
El acceso a la justicia ante violaciones de las fuerzas armadas se ve lejana y existe una percepción generalizada de impunidad. Lejos de defendernos, replican y participan en otras violaciones a derechos humanos como la tortura, violencia sexual, uso excesivo de la fuerza, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, entre otras. Y como lo proponen las participantes en el sondeo, es importante fortalecer la confianza en las instituciones de seguridad, sensibilizar a su personal sobre la importancia de brindar apoyo y tener empatía con las víctimas. Además de construir visiones amplias de justicia más allá de interponer una denuncia ante estas violaciones a los derechos humanos.
Hemos identificado que el discurso político está permeando en la percepción de las mujeres, creando en el imaginario social una necesidad y pertinencia de la militarización como la solución hacia la paz. A su vez, la falta de información o la poca claridad que hay sobre las instituciones de seguridad y sus funciones, obstaculiza la defensa de los derechos humanos y la protección de las personas civiles contra la actuación de las fuerzas armadas. Por lo tanto, necesitamos información real, para formar opiniones que nos permitan co-construir alternativas de protección y seguridad que no partan de intervenciones violentas.
Para más información, te invitamos a ver nuestra conversación con expertas sobre los resultados de este ejercicio, disponible en nuestro canal de YouTube.