“Gravísimo” sería negar la amenaza del sargazo

blogeditor · 25 de junio de 2019

“Gravísimo” sería negar la amenaza del sargazo

Por: Pedro Zapata (@pedrobisonte)

El pasado domingo, el presidente Andrés Manuel López Obrador se fue a parar a Tulum y dijo, sobre el sargazo que ha azotado las costas de Quintana Roo como una mancha voraz: “No he hablado mucho de eso porque no considero que sea, como algunos dicen, gravísimo”.

(Si no lo pueden creer, como nosotros no podíamos, lo pueden ver aquí).

Fuente: flickr.com

Lo que tenía que haber dicho el presidente es más bien: “El sargazo es un problema complejísimo que nos preocupa mucho, a nosotros y a toda la región del Caribe. Lo que tienen que saber los habitantes de Quintana Roo es que no están solos y que el gobierno federal trabaja para encontrar soluciones de corto y de largo plazo”.

Nadie espera que AMLO tenga la varita mágica que haga desaparecer a esta plaga, que constituye una amenaza casi existencial para la región del caribe, pero nadie gana al minimizar el problema.

Sólo en 2018, el problema del sargazo le costó a Quintana Roo más de $5,200 millones de pesos, y en 2019, se estima que el estado gastará alrededor de $100,000,000 de pesos AL MES, en atender este tema. Para ser un problema que no es gravísimo, por lo menos es carísimo.

El presidente López Obrador y su gobierno no tienen una varita mágica, pero tampoco están mancos. Aquí hay algo que pueden y deben hacer, adicionalmente a lo que ya hacen:

  • Establecer un equipo integrado por personal de la SHCP y la SEMARNAT (cabeza de sector de la Comisión Nacional del Agua), así como el Gobierno de Quintana Roo, para abrir procesos inmediatos de diálogo con todos los organismos multilaterales con la capacidad de abrir la cartera de manera seria. Esto debe incluir al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento, etc…
  • El objetivo debe ser obtener financiamiento para obras de infraestructura hídrica a lo largo de la costa de Quintana Roo, con la meta de mejorar la calidad del agua que descargamos al Caribe. Este grupo debe tener metas, indicadores y calendarios.
  • Lo primero en la lista debe ser conectar a cualquier edificio, vivienda, desarrollo, pequeño negocio o puesto de tacos de relleno negro que esté desconectado del drenaje y por lo tanto de una planta de tratamiento. En el caso de los desarrollos turísticos que estén vertiendo aguas negras o que no cumplen con la norma, se les debe clausurar y multar de inmediato.
  • Lo segundo es asegurarse de que todas las plantas de tratamiento de aguas residuales de la región están funcionando como deben de funcionar y sus descargas cumpliendo con la NOM-001-SEMARNAT-1996 de aguas residuales.
  • Lo tercero es explorar la posibilidad de mejorar el nivel de tratamiento de las plantas que funcionen bien, para que además de darle al agua un tratamiento simple, le den un tratamiento terciario, que le quite nutrientes, que son el principal alimento del sargazo.

El problema del sargazo SÍ es gravísimo y tiene todavía potencial para empeorar. Cancún y el resto de la costa de Quintana Roo son uno de los productos turístico más importante que tenemos, y el turismo es uno de los pilares económicos del país. Es hora de que el gobierno lo tome en serio.

* Pedro Zapata es Vicepresidente de Oceana México (@oceanamexico), la organización internacional más influyente centrada en la conservación de los océanos, la protección, restauración de los mares del mundo y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.