blogeditor · 25 de enero de 2016
Atender la crisis ambiental que padece el país debería convertirse en una prioridad nacional para alcanzar la sustentabilidad y la justicia social. Sin embargo, el gobierno mexicano continúa tomando decisiones que no apuntan a construir un mejor futuro. Los drásticos recortes presupuestarios a la SEMARNAT, el reciente desmembramiento del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable (CECADESU), así como la tibia gestión ambiental del presente sexenio resultan preocupantes frente a un panorama de creciente deterioro ambiental.
En las últimas décadas, nuestro país ha jugado un papel relevante en la discusión y atención a los temas ambientales dentro de la arena internacional, ejemplo de ello ha sido su actuación propositiva en las cumbres sobre cambio climático y el liderazgo que han asumido algunas de sus ciudades en la adopción de medidas de sustentabilidad. Paradójicamente, ese protagonismo no se ha visto reflejado en la política nacional. La creciente degradación ambiental de México se ha profundizado en el presente sexenio como resultado de una pobre gestión ambiental que pone de manifiesto la falta de prioridad institucional que se le otorga a los asuntos ambientales y la anteposición de intereses particulares sobre el bien común.
Esto último se ha visto reflejado en una drástica reducción del presupuesto otorgado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Para este ejercicio, esta dependencia recibió cerca de 15% menos recursos que en 2015 ($10,500 mdp), lo que condujo a la desaparición de programas, la cancelación de subsidios y a fuertes recortes en su personal. Esto significa un retroceso para la sustentabilidad en nuestro país.
[contextly_sidebar id=”riZoXlitG69e0AzSF9pAPlbz59TJT5WE”]Por otro lado, el pasado 18 de diciembre, 20 de las 27 plazas de confianza del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable (Cecadesu), dependencia de la Semarnat responsable de la política de educación ambiental del país, fueron canceladas como resultado del recorte presupuestal. El CECADESU ha promovido durante 20 años la construcción de una política de Estado que sustente y enmarque las acciones de educación ambiental para la sustentabilidad en toda la República. Asimismo, se ha encargado de asesorar a diversas instituciones, representar al país en espacios internacionales sobre la materia y contribuido a posicionar a la educación ambiental como un campo relevante en México.
El desmantelamiento del CECADESU demuestra el escaso reconocimiento que el gobierno mexicano concede a la educación ambiental y a la formación de ciudadanos capaces impulsar la sustentabilidad, aun cuando éstas resultan cada vez más urgentes frente al panorama de degradación socioambiental que hoy sufre nuestro territorio. Esta decisión, sin duda, afectará el futuro de la educación ambiental en México.
A propósito del Día Mundial de la Educación Ambiental, es fundamental reforzar las acciones encaminadas a lograr una nueva relación entre la sociedad y la naturaleza y recordar que todas las decisiones que se tomen hoy repercutirán inevitablemente en el futuro de la sociedad y del planeta.
* Programa de Medio Ambiente de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México (@iberoambiente) Facebook IberoAmbiente CDMX [email protected]