Golpe de Estado en Paraguay

Rubén Aguilar · 26 de junio de 2012

Golpe de Estado en Paraguay

El presidente constitucional del Paraguay, Fernando Lugo, fue depuesto por el Senado de su país, convertido en Tribunal, en juicio político realizado el pasado viernes. Por la destitución votaron 39 senadores, por la absolución cuatro y hubo dos ausencias. Los parlamentarios en solo cinco horas, sin dar lugar a la defensa, se ampararon en el artículo 225 de la Constitución, que plantea la posibilidad del juicio político a un presidente por “mal desempeño de sus funciones”.

De inmediato juró como nuevo mandatario el vicepresidente en funciones, Federico Franco, que todavía no ha sido reconocido por muchos gobiernos y tampoco por el presidente destituido. Las reacciones hasta ahora son dos: Unos países, que incluye a México, Estados Unidos y la Unión Europea, consideran que Lugo, sin desconocer al Senado, no tuvo un “debido proceso”. Los países que integran Unasur califican la destitución de golpe de Estado y se niegan a reconocer al nuevo presidente.

Lugo, que en un principio no reaccionó, sostiene que ha sido víctima de “un golpe de Estado que es en contra de la ciudadanía y la democracia”. Asegura que su sucesor no encabeza “un Gobierno legítimo”. Ha llamado a sus simpatizantes a manifestarse pacíficamente “para que retorne el orden constitucional interrumpido”. El presidente destituido anunció asistirá a la próxima reunión del Mercosur que se celebra el 29 de junio en Argentina. El país anfitrión, Brasil y Uruguay anunciaron su decisión de “suspender” a Paraguay del “derecho a participar” en la cumbre.

No puede ignorarse que el “juicio político” fue promovido por la totalidad de las fuerzas parlamentarias. El nuevo cancillerJosé Fernández, ha dicho que Paraguay no puede ser “sancionado” por los vecinos y citó a países, como el de España que ya han aceptado al gobierno entrante. El conflicto provocado por la destitución de Lugo se va a prolongar por semanas y será tema central de la discusión política en la región, pero sobre todo en Sudamérica.

Es muy difícil pensar que Lugo pueda volver al poder, pero el nuevo gobierno tendrá que hacer concesiones a la comunidad internacional y de manera particular a los integrantes de Unasur. Venezuela anunció haber suspendido el envío de petróleo al Paraguay. Analistas sudamericanos plantean que no es extraño que la defensa más fuerte de Lugo provenga de mandatarios que han exacerbado el presidencialismo como la presidenta de Argentina y de los presidentes de Ecuador y Venezuela, pero otros estiman que sí se ha dado un golpe de Estado o por lo menos realizado un juicio sin el debido proceso, que invalida la decisión de los senadores