Gestación sustituta: lo que se aprobó no está bien

blogeditor · 28 de abril de 2016

Gestación sustituta: lo que se aprobó no está bien

Por: Regina Tamés (@reginatames)

El día de ayer se aprobó en el Senado, por primera vez en la historia de México, un dictamen que regularía la gestación subrogada. No sé si llorar, reír o festejar. Lo que se aprobó no está bien. Como mucho de lo que se hace en nuestro país, sobre todo por las autoridades, es un texto mediocre. Está chafa. Lo digo así de franca porque me preocupa lo que va a pasar con una legislación como esta.

El dictamen aprobado, tienes tres graves problemas:

1. La gestación se autorizará “bajo estricta indicación médica“. Esta disposición, de manera tramposa, podría significar que las personas solas o parejas del mismo sexo que deseen tener un hijo, no podrían recurrir a la gestación ya que no necesariamente padecen una infertilidad médica. Sin duda sería un hecho discriminatorio, pues supondría que solo aquellas personas que pudieran probar una infertilidad o esterilidad podrían hacer uso de esta técnica.

2. La gestación se deberá realizar solo “entre nacionales“. Nuevamente estamos frente a una disposición abiertamente discriminatoria en donde se parte del supuesto que alguien que tiene la nacionalidad mexicana se desempeñará como un mejor papá o mamá. Me cuesta trabajo pensar que si eres mexicana no podrías abusar de esta técnica y hacer mal uso de la misma. ¿O estamos pensando que como mexicanas somos superiormente en términos éticos?

La legislación debería velar por el interés superior de la infancia, es decir, tomar medidas para salvaguardar los derechos del niño o niña que naciera del contrato de gestación y no pensar que la respuesta está en la nacionalidad de las y los padres intencionales. En términos de derechos humanos la nacionalidad no es un factor que garantice que se hará buen o mal uso de las técnicas. Además, es ridículo que una persona mexicana con pareja extranjera sea considerada como delincuente si decide recurrir a la gestación subrogada. La supuesta excusa de que se limita a mexicanos para evitar tráfico de niños o niñas es absurda. ¿No deberían las autoridades asumir su responsabilidad de regular que no hubiera tráfico de niños, independientemente de quién los geste? ¿O se da por vencido desde ahora a cumplir su labor?

3. La gestación debe ser “sin fines de lucro“. La iniciativa sí contempla la posibilidad de que exista una compensación a las mujeres gestantes de “otros gastos derivados del embarazo”. Lo que penaliza es que la gestación se realice con fines de lucro. Esto se traduce en que si una mujer decide entrar en un contrato de gestación como una opción laboral será considerada una criminal.

Hay quienes aseguran que la gestación es explotación con fines reproductivos. Quienes sostienen esta teoría consideran que ninguna mujer podría decidir querer embarazarse para alguien más. Alegan que las mujeres no tienen agencia para tomar decisiones dado el contexto de desigualdad en el que viven. Básicamente, pareciera que las mujeres pobres no pueden tomar decisiones. Y mucho menos, supongo, si se trata de decisiones sobre su cuerpo. Por otro lado, estamos quienes consideramos que las mujeres sí pueden consentir participar en un contrato de gestación sustituta y obtener un beneficio económico por ese trabajo, de ahí que sea obligación del Estado regular que no existan abusos, coacciones, e información manipulada que pudiera viciar el consentimiento.

[contextly_sidebar id=”dRrZpVPcH40AUEGMjttUH070lfCHbkMk”]La iniciativa aprobada ayer pasará a la Cámara de Diputados seguramente para ser discutida en el periodo extraordinario, o bien hasta septiembre en sesiones ordinarias del Congreso. Es importante tomar nota que en la Cámara de Diputados existen dos iniciativas sobre el tema. Una de la diputada Sylvana Beltrones y otra de Maricela Contreras. Ambas iniciativas tienen sus problemas. Ambas prohíben la gestación con fines de lucro y la de Beltrones limita el acceso a personas casadas, lo que resulta discriminatorio a todas luces.

Si bien es la primera vez que el congreso federal entra al tema, en las entidades federativas ya se ha discutido. Dos estados, Coahuila y Querétaro, han incluido artículos en sus códigos civiles que desconocen cualquier acuerdo de gestación subrogada. Es decir, establecen que siempre se presumirá la materni­dad de la mujer gestante y que cualquier acuerdo que diga lo contrario será nulo. Tabasco y Sinaloa, por su parte, reconocen y regulan la gestación subrogada en su legislación civil y familiar, desde 1997 y 2013 respectivamente. Lo ante­rior significa que dos de las 32 entidades federativas en el país explícitamente han reconocido la gestación subrogada y cuentan con alguna legislación en la materia, mientras que otras dos la desco­nocen de manera explícita.

Tabasco fue noticia en diciembre de 2015, pues modificó su ley para restringir el acceso a la gestación únicamente a personas nacionales, casadas o en concubinato. Estos cambios fueron publicados en enero de este año y por tanto ya entraron en vigor.

Pareciera que en México siempre lo más fácil es aprobar leyes limitativas, prohibitivas, en lugar de buscar soluciones que vayan al fondo del tema. Les guste a algunos o no, la gestación subrogada seguirá existiendo en este país. La prohíban o no, seguirá siendo una opción económica para muchas mujeres. Para ciertas personas es también la única posibilidad de fundar una familia. Ojalá toda esta urgencia invertida en prohibir la viéramos también en la aprobación de iniciativas “protectoras de las mujeres” en el Senado de la república, no sólo en cuanto a gestación subrogada, sino en otros muchos temas pendientes para garantizar los derechos de las mujeres.

 

 

* Regina Tamés es directora de @GIRE_mx