blogeditor · 16 de agosto de 2016
Entre enero y abril de 2016, los turistas extranjeros internados al país por vía terrestre gastaron en promedio $ 915.00 dólares, que convertido a pesos son $ 16,398.00. En relación al 2015 representa un aumento del 19 %, de acuerdo al Banco de México (BdeM).
En los últimos tres años el gasto del turismo por tierra constituye un desembolso histórico. Los especialistas explican el crecimiento por dos razones: la apreciación gradual que ha tenido el dólar desde 2014 y los mínimos niveles de inflación que se han mantenido en la economía mexicana. Esto “dispara” el poder adquisitivo de los visitantes que vienen de Estados Unidos y provoca que gasten más.
Los especialistas también señalan que la cultura mexicana ha penetrado significativamente en el vecino del norte (comida, bebida, artesanías…) cosa que también influye en la preferencia y consumo de los viajeros. Así, el fortalecimiento del poder adquisitivo de los turistas representa una oportunidad para ser más propositivos en este sector económico y ofrecer más productos y servicios a los visitantes.
Una coincidencia entre los estudiosos del turismo es la necesidad de que el gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales garanticen mayores niveles de seguridad. Es cierto que el turismo de tierra ha crecido y aumentado su gasto, pero la percepción de los visitantes extranjeros sigue siendo negativa en esta materia.
Los cálculos de los especialistas son que ante el dinamismo de la economía de Estados Unidos, la mayor capacidad de compra del dólar, la baja inflación en México y los nuevos patrones culturales de los estadounidenses, el turismo por tierra va a seguir creciendo y aumentando el gasto de los mismos en el país.
En el caso del turismo de tierra, que de manera abrumadora proviene de Estados Unidos, va a dar un salto relevante en su crecimiento cuando cambia la percepción de la seguridad en el país, pero sobre todo en la zona fronteriza. Y es evidente que la percepción sólo va a cambiar si lo hace la realidad.
