Gabriela Wiener y su experiencia <i>swinger</i>

blogeditor · 16 de octubre de 2012

Gabriela Wiener y su experiencia <i>swinger</i>
Gabriela Wiener. Foto: www.clubdefun.com

Conocí las letras de Gabriela Wiener con la crónica “Dame el tuyo, toma el mío”, texto que publicó en la revista Etiqueta Negra en 2004. Con esa historia que comienza una noche en la que esta periodista peruana se dispone a ser infiel con el permiso de su esposo. Esa noche en la que su marido acepta también engañarla, algo así como un asunto de mutuo acuerdo.

Wiener me abre las puertas de sus letras cuando está parada, con su esposo J, frente al 6&9, uno de los clubes swinger más populares de Barcelona, España.

Club swinger. Ese lugar al que vas con tu pareja, cambias de pareja, tienes sexo, observas, disfrutas, todo, sin resentimientos.

Gabriela Wiener lo cuenta todo, sin reparos, de manera magistral. Primero, calienta, y después, desconcierta.

En la edición en línea de Etiqueta Negra, Gabriela Wiener escribió que “la parte más complicada (de hacer la crónica) fue remplazar el desconcierto y el sentimiento de profundo ridículo, por morbo y deseos de tener sexo”.

Y lo logró.

La peruana dice que el “periodismo gonzo” (aquel donde el periodista se sumerge completamente en la experiencia que reportea con el objetivo de narrarla de manera vívida, en primera persona) éticamente hablando “no tiene una sola justificación”.

Pero en este caso, ella lo consideró válido y, desde mi punto de vista, lo que hizo fue justo, justa con los swingers y justa con sus lectores: “En ese momento y en el lugar de los hechos, sé que la única forma de ser fiel al espíritu y realidad de esta historia o de cualquier otra es dejarme llevar por el azar, fluir con las situaciones y las personas de una manera que no podría si lo hiciera presentándome como periodista. Por eso era tan importante que al exhibir la vida y experiencia de los swingers exhibiera también mi propia intimidad. Que se viera mi desnudez, mi ridículo, mis miedos y complejos, mis celos, pero también mi curiosidad, mis fantasías y mi morbo…”

Aquí, la propia Gabriela habla sobre su vena de cronista, su libro de crónicas Sexografías y la crónica novelada sobre su embarazo Nueve lunas.

Sin más, disfruten esta delicia:

Crónica Wiener