Gabinetes igualitarios

blogeditor · 25 de mayo de 2017

Gabinetes igualitarios

La foto que ha recorrido el mundo los últimos días en la que el presidente Emmanuel Macron de Francia sonríe ampliamente y le rodea un número igualitario de mujeres y hombres es histórica. Por vez primera en Francia se forma un gabinete en el que la mitad de sus integrantes son mujeres.

Macron logró la paridad.

En 2015 el primer ministro Justin Trudeau hizo lo mismo, demostrando en la conformación de su gabinete su apuesta por la igualdad de género y la diversidad. Incluyó en él a personas de distintas generaciones y de diversidad étnica.

El gabinete de Trudeau.

José Luis Rodríguez Zapatero conmovió al mundo también, en 2004, con el nombramiento de un gabinete en el que había un número igual de mujeres y hombres. No se había visto eso antes en España.

Ojalá que esta sea la tendencia que ha llegado para quedarse y que quienes lleguen a la cúpula del poder político en los países reconozcan que no sólo se ve mal (para ejemplo Brasil en la historia reciente) y es políticamente incorrecto, sino que el costo de largo plazo de no considerar de manera igualitaria a las mujeres en la toma de decisiones es alto y negativo. Las sociedades igualitarias son más prósperas y pacíficas, y por ello la apuesta del Banco Mundial, de la ONU, del Foro Económico Mundial (Davos) para cumplir este objetivo.

Las fotos en sí mismas son simbólicas, el gran reto es pasar de la foto a la acción, o a la decisión, y traducir esa voluntad paritaria en política pública con perspectiva de género y en igualdad. En otras palabras, ¿Qué tiene que suceder para que un gobierno garantice igualdad de oportunidades y desarrollo para mujeres y hombres?

De manera general, y no limitativa, habría que considerar, por lo menos, lo siguiente:

  • Los presupuestos en todos los ministerios deben asignarse con perspectiva de género y las políticas públicas para las que se asignen deben estar diseñadas desde esa premisa.
  • La salud y la educación son condiciones sine qua non para que las mujeres puedan participar en condiciones igualitarias en todos los ámbitos. En cada país existen retos específicos que abordar, cierto. Deben abordarse, punto. (Aquí hay que incluir de manera explícita la educación STEM o CTIM para las niñas desde temprana edad.)
  • Deben desarrollarse políticas que garanticen educación financiera para las niñas y las mujeres y acceso a créditos y servicios bancarios en igualdad de circunstancias.
  • Los derechos de las mujeres y las niñas deben estar garantizados en el espacio público y privado.
  • Los gobiernos deben asegurarse de que las instituciones brinden el andamiaje necesario para que exista la igualdad. Lo que permitirá que las instituciones mantengan su cometido es la cultura, y ese es el terreno en el que tienen que trabajar de la mano gobiernos y sociedades para construir una cultura de respeto, diversidad e igualdad. De nada sirven leyes e instituciones paritarias si la cultura se mantiene jerárquica, discriminatoria y patriarcal.

Otro tema tiene que ver con el poder legislativo (parlamentos, cortes, cámaras de diputados). ¿Cuándo empezarán a legislar con perspectiva de género? Más allá de la Comisiones de Igualdad, urge que en todas las comisiones se legisle con perspectiva de género. Si existiese esta visión en las comisiones de seguridad nacional, presupuesto, hacienda, ciencia y tecnología, otra realidad se impondría. Hasta el momento los temas de igualdad se remiten a las comisiones o comités de igualdad, o de la mujer, o del nombre que le pongan según el país, pero de eso a que exista un compromiso para legislar con paridad, falta mucho.

La sociedad y los medios de comunicación tienen un papel importante en este terreno de juego. Además de informarse y comprometerse con la igualdad, les corresponde informar con reglas básicas de igualdad y exigir rendición de cuentas. La transparencia es clave en este tema, y si bien las cuestiones vinculadas a la corrupción y el mal uso de recursos son el enfoque principal en este momento, debe existir rendición de cuentas en el ámbito de la igualdad. En México, por ejemplo, existe transversalidad de la perspectiva de género como uno de los ejes del Plan Nacional de Desarrollo y existe leyes que lo avalan (Proigualdad, por ejemplo), sin embargo, somos unos de los países con los niveles mas altos de feminicidios en el mundo. En la letra somos un paraíso para las mujeres, en la práctica, casi un infierno en materia de violencia de género.

Bravo por Macron, Trudeau y Zapatero. Que las y los jefes de Estado y de Gobierno se comprometan con la igualdad y empiecen a construir gabinetes paritarios. Será un buen punto de partida. Como sociedad nos toca presionar y exigir rendición de cuentas para que los resultados den cuenta de ello.

 

@LaClau