La frontera norte entre Piedras Negras e Eagle Pass

blogeditor · 25 de abril de 2017

La frontera norte entre Piedras Negras e Eagle Pass

Piedras Negras. La semana pasada en Eagle Pass, Texas, frontera con Piedras Negras, Coahuila, cerraron seis comercios entre ellos el Restaurante Denny’s, me dice Fernando Purón (41), alcalde de la ciudad mexicana.

En el análisis que hacen las autoridades y lo que se dice en la calle es que el alto precio del dólar inhibe las compras de los mexicanos; los mexicanos han reducido sus visitas por temor al mal trato y son cada vez más los estadounidenses que vienen a Piedras Negras a los restaurantes y comercios por sus buenos precios.

En los últimos meses se ha reducido la afluencia de carros que cruzan de México a Estados Unidos y se ha incrementado los que vienen en sentido contrario. En versión del alcalde la relación es que de cada diez carros que pasan por la frontera seis entran a México y cuatro pasan a Estados Unidos.

El dólar en las casas de cambio de Piedras Negras se cotizó a 17.40 la semana pasada, casi tres pesos menos que en la Ciudad de México. Los fines de semana tiende a subir y en esta ocasión estuvo a 17.69 pesos.

Desde que inició el año el precio del dólar ha ido a la baja. Siempre se ha mantenido en torno a tres pesos menos que en la capital del país. Empresarios del lugar asumen que ésta será la constante de los próximos meses.

El jueves en Parras participé en una reunión donde funcionarios de la delegación del Instituto Nacional de Migración (INM) en Coahuila, informaron que en los últimos tres meses el número de los migrantes deportados bajó en 40 por ciento con relación a los mismos meses del año anterior en las fronteras de Piedras Negras y Acuña.

En su análisis es que en tiempos del presidente Obama las deportaciones se hacían con discreción y no tenían prensa y ocurre todo lo contrario con lo que hace el presidente Trump. El hecho es que ahora hay mucho menos deportaciones que antes.

Semanas atrás las autoridades de migración de Estados Unidos avisaron a las autoridades mexicanas que por lo pronto ya no habría deportaciones por Piedras Negras y todas las que se hacen por Coahuila las van a concentrar en Acuña; la ciudad fronteriza es Del Río, Texas. Eso ya empezó a suceder.

Cada vez que tengo la oportunidad de visitar la frontera constato, de conversaciones con políticos y empresarios, que ellos analizan la relación con Estados Unidos y el fenómeno Trump y sus discursos de otra manera a como se hace en la Ciudad de México y en otros lugares del país. Dan cuenta de hechos, de lo que pasa, y no de discursos.

La cobertura noticiosa de la frontera Norte exige analizar, con datos, lo que ocurre de uno y otro lado. Las dos realidades se impactan y condicionan. Eso ocurre todos los días con Piedras Negras que tiene 170,000 habitantes e Eagle Pass que cuenta con 26,000 y vive del comercio y de los mexicanos. Si éstos disminuyen su presencia, está frente a un gran problema.

 

@RubenAguilar