Fraude de Elizabeth Holmes: entre presunción de inocencia y pena proporcional

Redacción Animal Político · 2 de diciembre de 2022

Elizabeth Holmes fundó en 2003 una empresa llamada “Theranos”[1] que hacía análisis clínicos con una supuesta e innovadora tecnología, mediante la cual con una sola gota de sangre podía llevar a cabo 240 pruebas de laboratorio, que hasta ahora requieren mucha más sangre para conocer la situación clínica de un paciente.

Para ello consiguió de diferentes inversionistas cerca de 400 millones de dólares[2] que requería la empresa. Incluso logró asociarse con “Walgreens” una empresa que opera casi 9 mil farmacias en Estados Unidos[3] (y es dueña de Farmacias Benavides) para que pusiera laboratorios en dichas farmacias y así sus clientes se hicieran sus exámenes médicos es las propias farmacias.

Bajo esta alianza Theranos llegó a valuarse en 9 billones de dólares.

No obstante, el éxito de su empresa, un reportero del Wall Street Journal[4] descubrió que todo era un fraude, que no existía tal tecnología y que las personas que se hacía ahí sus exámenes eran engañadas, que en el mejor de los casos los resultados se obtenían utilizando máquinas de otras compañías, pero sin la cantidad de sangre necesaria los exámenes no eran precisos o de plano inventados.

Su “innovadora” tecnología llamada “Edison” era un fraude.

Derivado de los artículos del Wall Street Journal (y de un libro que derivó de éstos) cuatro agencias del gobierno de Estados Unidos (SEC, FBI, FDA y USPIS)[5] iniciaron una investigación contra Elizabeth Holmes por el fraude que había engañado a los inversionistas y dañado a los pacientes que fueron a hacerse ahí sus pruebas.

Las agencias del gobierno federal trabajaron dos años en la investigación y obtuvieron documentos, correos electrónicos, transferencias bancarias, entrevistaron testigos, hicieron peritajes en las máquinas y descubrieron la trama de fraude y las evidencias que lo probaran.

Trabajando en conjunto con el Fiscal Federal del San Francisco[6] (Distrito Norte de California), presentaron una imputación ante un juez y éste convocó a lo que en Estados Unidos llaman un “Gran Jurado” que son un grupo de entre 16 y 23 ciudadanos que revisan la evidencia que les presenta el fiscal en sesiones secretas y con base en ello determinan si hay pruebas suficientes para acusar a una persona de un delito.

En este caso la evidencia era abrumadora y el Gran Jurado presentó una acusación[7] en los juzgados de distrito contra Elizabeth Holmes y su socio Ramesh Balwani alias “Sunny” por varios delitos de fraude. La Juez Susan Van Keulen libró órdenes de aprehensión contra los dos acusados para que se presentaran en una audiencia inicial, fueron arrestados. En la audiencia se les dieron a conocer sus derechos, fueron informados de las acusaciones en su contra y se les preguntó cómo se declaraban frente a las acusaciones; ambos se declararon inocentes.

Posteriormente, la Juez Van Keulen les informó cuando sería su próxima audiencia y ante qué Juez (un juez distinto) debían comparecer, para que se resolvieran todas las mociones previas al juicio, se hiciera el descubrimiento probatorio (los pruebas de la acusación) y se llevaran a cabo las audiencias llamadas “voir dire” (decir la verdad en latín) para escoger a los jurados entre las dos partes (fiscalía y defensa).

Finalmente, en dicha audiencia la Juez Van Keulen pregunto al fiscal que medidas cautelares proponía para asegurar que los acusados asistieran al juicio y éste contestó que proponía la libertad durante el juicio, previa garantía de 500 mil dólares por cada uno, la entrega de sus pasaportes y restricciones para viajar fuera de California (solo podían ir a Washington a ver a uno de sus abogados, avisando a la Corte). La Juez consultó a un funcionario llamado “Allen Lew” encargado de la oficina de “Servicios Previos al juicio” sí derivado de su dictamen había algún problema con la decisión de la Corte y éste dijo que ninguno.

Transcribo y traduzco está parte de la Audiencia[8]:

“Juez: Señorita Holmes y Sr. Balwani, van a ser liberados bajo las siguientes condiciones:

Su libertad es condicional y si no cumplen con estas condiciones, su libertad puede ser revocada y ustedes regresaran a prisión preventiva. Están siendo liberados gracias a la garantía de los 500 mil dólares pero si faltan a alguna de las audiencias que les ordenes la Corte o cumplir sus condiciones, el gobierno cobrará la garantía.

Están sujetos a las siguientes condiciones: 

No pueden entrar en contacto, acosar, amenazar o cualquier otra interacción con ningún testigo, víctima, informante o cualquier persona relacionada con la investigación criminal.

No pueden viajar fuera del Distrito Norte de California, con excepción de los viajes que pueden hacer a ver a sus abogados.

Y deben reportarse de inmediato a Servicios Previos al Juicio una vez que sean liberados… ¿De acuerdo?”

Los acusados estuvieron de acuerdo y la juez añadió que ambos debían entregar sus pasaportes a la oficina de Servicios Previos al juicio y que no podían poseer armas de ningún tipo, no podían comunicarse entre ellos sin la presencia de un abogado y no podían cambiarse de casa sin avisarle al funcionario de Servicios Previos.

Finalmente les confirmó que debían asistir a su próxima audiencia el 15 de agosto y los envío con los Alguaciles de la Corte (custodios) para hacer los trámites de la fianza para después ser liberados bajo esa garantía.

En el boletín de prensa de la Oficina del Fiscal del Distrito Norte de California se insistió en que los acusados son inocentes hasta que les sea probada su culpabilidad “más allá de toda duda razonable.”

El siguiente paso fue que Holmes y Balwani tuvieron juicios por separado. En el caso de Holmes siguieron una serie de audiencias donde se litigaron las pruebas de la fiscalía, se hicieron algunos acuerdos probatorios, se resolvieron recursos que interpusieron los acusados y se eligieron los jurados. Después vino el juicio.

Durante un poco más de tres meses con la dirección de la Juez, la fiscalía y la defensa litigaron enfrente del Jurado. Se desahogaron los testimonios de los testigos, de las víctimas y los peritos y una vez desahogadas todas las pruebas, el jurado se retiró a deliberar.

Durante siete días sopesaron las pruebas y determinaron un veredicto de culpabilidad contra Elizabeth Holmes en cuatro de los once delitos de los que fue acusada (Balwani también fue declarado culpable).

Una vez concluido el juicio, con una sentencia de culpabilidad, Elizabeth Holmes (visiblemente embarazada por segunda vez) se regresó a su casa, para esperar la sentencia que es diferente al veredicto del Jurado. En el primero se declaró la culpabilidad de la acusada y en el segundo, las penas que se le impondrían

Unos días después y revisando las circunstancias con base en la “Guía de Sentencias para los jueces federales” así como el “estatuto que determina la imposición de sentencias”, Elizabeth Holmes se presentó a la audiencia en libertad y la Juez le impuso una pena de 11 años y tres meses en una prisión federal, así como tres años de supervisión posterior a su liberación, además se determinó que debía pagar un monto no especificado todavía de dinero para reparar el daño.

La audiencia se llevó a cabo el pasado 18 de noviembre, pero la Juez le ordenó que se presentará en una prisión de mínima seguridad en Bryan Texas, el 27 de abril de 2023, mientras regresará a su mansión en California en libertad bajo fianza. Una vez que nazca su nuevo bebé tendrá que ser separado de su madre y cuidado por su padre mientras está privada de su libertad.

El crimen de Elizabeth Holmes fue el fraude causado a los inversionistas que perdieron su dinero y a los enfermos que recibieron diagnósticos equivocados sobre su estado de salud, pero también la Juez consideró que debía ser ejemplar su sanción porque dañó la credibilidad de las nuevas empresas innovadoras – llamadas startups – frente a los inversionistas que arriesgan su capital en ellas. Y en un ambiente como el de Silicon Valley donde han surgido empresas como Apple o Tesla eso es muy dañino para la economía.

Sin embargo, tengo la impresión de que se hizo justicia. Elizabeth Holmes fue acusada de 11 delitos desde el principio del proceso (no imputada, ni vinculada a proceso) ACUSADA es decir supo desde el primer momento de que se tenía que defender. Además, estuvo libre durante todo el proceso y sigue libre hasta el 23 de abril de 2023 que debe presentarse en la cárcel para cumplir su sentencia.

A pesar del daño que causaron sus delitos, no la sentenciaron a cadena perpetua, ni a la pena de muerte sino a 11 años y tres meses de prisión y a pagar un monto no determinado todavía de reparación del daño.

Se cumplieron todos los principios de un proceso penal democrático; las agencias de investigación, “investigaron” de oficio (sin denuncia) a partir de una investigación periodística, juntaron las pruebas necesarias y trabajaron con el fiscal para formular una ACUSACIÓN.

Llevaron el caso ante un juez que libro la orden de aprehensión con base en la ACUSACIÓN (no como en México antes de la acusación) y en la audiencia inicial, considerando la presunción de inocencia y las circunstancias de la acusada, le otorgaron la libertad caucional con una fianza de 500 mil dólares (ahora en varios estados si no tienes dinero hay otras formas de garantizar la libertad caucional), tuvo derecho a la defensa y las audiencias fueron orales y públicas (de hecho muy mediáticas) y no fue juzgada por un juez de carrera sino por ciudadanos igual que ella, designados por su defensor y la fiscalía (el Jurado) que consideraron su culpabilidad sin mayor influencia que lo desahogado en el juicio.

Elizabeth Holmes estuvo en el juicio embarazada y algunos periodistas sospecharon que el embarazo era al propósito para ablandar al jurado. No fue así.

Es difícil saber si las víctimas están satisfechas con el resultado, pero la sociedad sabe que no hubo impunidad, pero tampoco venganza. Hubo justicia.

Me pregunto si tenemos algo que aprender en México de este proceso, en el caso de Rosario Robles, de Elba Esther Gordillo, de exsenador José Luis Lavalle, del excandidato presidencial  Ricardo Anaya, del exdirector de PEMEX Emilio Lozoya, de la excuñada de Fiscal Gertz Manero, Alejandra Cuevas y de tantos que son privados de sus libertad sin acusación, que son procesados en prisión preventiva por meses y a veces años y que son juzgados por jueces que responden a una jerarquía burocrática y no por jurados de sus pares.

[1] https://www.britannica.com/biography/Elizabeth-Holmes

[2] https://www.nytimes.com/2022/01/03/technology/elizabeth-holmes-theranos.html

[3] https://www.walgreensbootsalliance.com/our-business/us-retail-pharmacy-segment#:~:text=Walgreens%20is%20included%20in%20the,10%20million%20customers%20each%20day.

[4] https://www.wsj.com/articles/theranos-has-struggled-with-blood-tests-1444881901

[5] SEC: Securities and Exchange Commission; FBI: Federal Bureau of Investigation; FDA: Food and Drug Administration; USPIS: United States Postal Inspection Service.

[6] https://www.justice.gov/usao-ndca/pr/theranos-founder-and-former-chief-operating-officer-charged-alleged-wire-fraud-schemes

[7] https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.cand.327949/gov.uscourts.cand.327949.1.0_1.pdf

[8] https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.cand.327949/gov.uscourts.cand.327949.22.0_1.pdf