blogeditor · 2 de agosto de 2016
Hans Küng (Suiza,1928), el sacerdote y teólogo católico, hizo un Llamamiento al papa Francisco (Argentina, 1936), el 9 de marzo de 2016, que publicó en importantes periódicos del mundo, donde le pedía que impulsara un debate abierto y libre sobre el dogma de la infalibilidad papal.
El catedrático emérito de Teología Ecuménica en la Universidad de Tubinga, Alemania, publica un texto donde da a conocer la respuesta del papa (El País, 27.04.16). Entre otras cosas dice que “me alegró mucho recibir, inmediatamente después de Pascua y a través de la nunciatura de Berlín, una respuesta personal del papa Francisco fechada el Domingo de Ramos (20 de marzo)”.
De ese escrito, recoge una serie de puntos que resultan particularmente relevantes para él:
De la posición del papa, el presidente de honor de la Fundación Ética Mundial, que él creó, deriva que se debe aprovechar el espacio para avanzar en la discusión de las declaraciones dogmáticas controvertidas en la Iglesia católica. Ve una gran posibilidad en la apertura del papa.
Se muestra sorprendido, “no podía yo imaginar entonces el espacio de libertad que, pocos días después, abriría el papa Francisco en su exhortación apostólica postsinodal Amoris laetitia”. De este documento papal subraya textualmente algunos planteamientos, entre ellos que:
Y Küng, el teólogo que ha aguantado todos los embates de Roma contra él, en particular de Juan Pablo II, termina su reflexión: “Este es el nuevo espíritu que siempre esperé del Magisterio. Estoy convencido de que, por fin, también el dogma de la infalibilidad, una cuestión fundamental y decisiva de la Iglesia católica, se podrá debatir con espíritu abierto y alejado de los prejuicios”.
Luego añade, “estoy profundamente agradecido al papa Francisco por ofrecernos esta posibilidad. Mi agradecimiento se une a la expectativa de que los obispos, teólogas y teólogos hagan suyo sin reservas este espíritu y colaboren en la tarea de esclarecer el dogma de la infalibilidad en el espíritu de la Escritura y la gran tradición eclesial”. Que sea Küng quien reaccione de esta manera no es un dato menor.