Fracking en México: lo pagamos todos

Jorge Avila · 29 de abril de 2026

Fracking en México: lo pagamos todos

La realización de fracking en México ha resultado en un gasto importante para el país en los últimos años. Este gasto se refleja en el dinero asignado a Pemex proveniente del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Año tras año, los programas presupuestarios que implican investigación, exploración y explotación de hidrocarburos mediante fractura hidráulica reciben millones de pesos del erario público.

Destacan al menos cuatro programas presupuestarios que forman parte de los programas de inversión de Pemex y en los cuales se reconocen actividades relacionadas con fracking. Otros programas vinculados con la cuenca Tampico-Misantla y Tamaulipas permanecen en la opacidad, por lo que es necesario que Pemex aclare si en ellos realiza o tiene previsto desarrollar algún tipo de actividad relacionada con fracking.

Los programas presupuestarios que reciben recursos para este 2026 son: Aceite Terciario del Golfo, Burgos, Integral Veracruz y el contrato CEE-Miquetla.

Aceite Terciario del Golfo

Aceite Terciario del Golfo (ATG) es un proyecto de inversión ubicado en los estados de Veracruz y Puebla que tiene por objetivo la explotación de hidrocarburos del Paleocanal de Chicontepec. El proyecto incluye la explotación de 29 campos productivos de aceite y gas asociado. Tiene una duración de 28 años: inició en 2002 y se prevé concluir en 2031.

En 2026 se asignaron poco más de 4 mil 16 millones de pesos a este programa, casi cuatro veces el presupuesto destinado al saneamiento y restauración del Río Lerma en los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Querétaro y Estado de México.

Desde la primera evaluación realizada al proyecto ATG en 2010, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH)señalaba que, del total de pozos del proyecto, 76 % (mil 323 pozos) habían sido fracturados mediante fracking. Al menos desde ese año, se ha realizado fracking en la región en yacimientos convencionales y no convencionales.

En este caso, se desconoce la cantidad de agua inyectada, así como el tratamiento que se da a los residuos y el impacto que esta práctica tiene en el territorio.

Burgos

El programa presupuestario Burgos se localiza en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Algunos campos en los cuales se ha realizado fracking en esta cuenca son Árabe, Arcabuz, Arcos, Bayo, Benavides, Cañón, Carlos, Carretas, Caudaloso, Chalupa, Chapul, Comitas, Cuervito, Cuitláhuac, Culebra, Duriam, Ecatl, Fronterizo, Fundador, Gamma, Granaditas y Habano, entre otros.

El Plan Estratégico de Pemex, publicado en 2025, prevé evaluar los yacimientos no convencionales en la parte norte de la cuenca Tampico-Misantla y considera analizar los yacimientos de geología compleja en la parte sur de la cuenca de Burgos.

En 2026 se asignaron 4 mil 722 millones de pesos a este programa, una cantidad similar a la destinada a la construcción de la presa Tunal II para el abastecimiento de agua potable de la ciudad de Durango.

Integral Veracruz

El proyecto Integral Veracruz se ubica en la porción terrestre de la cuenca de Veracruz. Los hidrocarburos esperados son gas, aceite ligero y superligero. En algunos campos del proyecto Integral Veracruz se ha realizado fracking en pozos no convencionales de gas, al menos desde el año 2000.

Pemex ha reconocido la realización de fracking específicamente en los campos Alquimia, Cardúmenes, Cahualaca, Cocuite, Enispe, Madera, Mixtán, Perdiz, Playuela, Vistoso y Zacamandú, ubicados en los municipios de Otatitlán, Cosamaloapan, Ignacio de la Llave, Tlalixcoyan, Tierra Blanca y Alvarado.

En 2026 se asignan 6 mil 744 millones de pesos a este proyecto, monto con el que podrían construirse al menos 13 plantas potabilizadoras de agua a nivel municipal.

CEE-Miquetla

CEE-Miquetla es un contrato derivado de la asignación AE-0388-2M-Miquetla. En 2019, la CNH aprobó el Plan de Exploración del contrato CNH-M5-Miquetla/2018 a la Operadora de Campos DWF.

En ese documento se señala que el pozo Loa-1EXP sería perforado entre diciembre de 2020 y febrero de 2021, y que se contemplaban entre 17 y 20 etapas de fracturamiento.

En 2026 se asignan 174 millones de pesos del presupuesto público a este contrato. Con este dinero podrían construirse alrededor de 300 viviendas de interés social en México.

En total, para 2026 estos proyectos recibirán 15 mil 656 millones de pesos. Con esa cantidad podrían construirse 15 hospitales generales en alguna región del país o hasta 30 proyectos de rehabilitación de plantas de tratamiento de agua a nivel municipal.

Fuente: Elaboración propia con base en el PEF 2026.

Finalmente, es necesario recordar el proyecto “Aceite y gas en lutitas”, vigente de 2013 a 2022. Se ubicó en la porción norte, nororiental y centro-oriental de México y abarcó parte de Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y Veracruz. El costo total del proyecto fue superior a 17 mil millones de pesos.

Si se insiste en desarrollar fracking en México, se requerirán no solo inversiones en exploración y extracción, sino también en infraestructura de transporte y distribución de hidrocarburos, además de la construcción y habilitación de carreteras para toda la cadena de suministro asociada a la extracción petrolera.

Pemex, que en 2025 fue la petrolera más endeudada del mundo, ¿apostará el dinero público de las y los mexicanos en el costoso y ambientalmente dañino negocio del fracking, aun a riesgo de profundizar su deuda?

Ante la magnitud de las inversiones previstas, las empresas privadas y sus consultores “expertos” ya anticipan que Pemex impulse proyectos de fracking mediante contratos mixtos, es decir, asociaciones en las que el sector privado financia la infraestructura y la operación, asume los riesgos financieros y, por supuesto, obtiene las ganancias.

En cualquiera de los dos escenarios, la pregunta de fondo es la misma: ¿qué gana realmente México y de qué tipo de soberanía energética se está hablando?

Beatriz Olivera Villa
https://x.com/beoliverav
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Engenera / Alianza Mexicana Contra el Fracking