blogeditor · 27 de abril de 2016
Por: Raúl Méndez (@rulwolf)
El pasado domingo 24 de abril se organizó la marcha #VivasNosQueremos, la cual tuvo la finalidad de exhibir de manera pública el rechazo a las violencias machistas tanto por el escandaloso número de feminicidios y violaciones en el país, como por casos de acoso sexual como el que se realizó a la periodista Andrea Noel a plena luz pública.
Derivado de esta movilización también llamada Primavera Violeta, circuló en las redes el hashtag #MiPrimerAcoso que aglomera historias de mujeres que fueron agredidas sexualmente en la calle, en los parques, en el transporte público, revelando que tristemente el acoso pasa a simple vista como situaciones “normales”, cuando en realidad deben ser colocadas en su justa dimensión de denuncia.
En LEXIA nos manifestamos a favor de la equidad de género, y muchos de nuestros estudios tienen la finalidad de encontrar los aspectos clave del pensamiento y conducta de las mujeres más allá de los estereotipos. Es una causa que nos compromete.
Así mismo hemos notado que en redes sociales y en las conversaciones diarias aún existe confusión respecto de lo que es el feminismo y lo que movimientos como la marcha del domingo representan, en particular por parte de hombres. De este modo a continuación intentaré repasar los principales malentendidos sobre el feminismo explicándolos de hombre a hombre.
El feminismo no odia a los hombres
No se trata de privilegiar a las mujeres, sino de rescatar a seres humanos. Tanto porque las mujeres representan a la mitad de la población humana como porque el feminismo ha descubierto que la violencia machista afecta también a los hombres. El machismo también se burla de ti como hombre por no ser rico ni poderoso, por no tener éxito siempre, porque eres hombre y si hay pelea debes tomar parte y arriesgar el pellejo.
El feminismo no te odia, quiere salvarte la vida y lograr que, en tanto hombre, vivas sin discriminación.
El feminismo no es revanchismo “hembrista”
El diccionario nos dice que lo opuesto de “macho” es “hembra”. ¡Asunto arreglado!, el feminismo es solo el intento de que las hembras dominen. El machismo no significa ser macho fisiológicamente sino violentar, agredir, lastimar a mujeres, niños, niñas e incluso otros hombres para demostrar superioridad. El feminismo no quiere un dominio de las hembras, ni que sean las más fuertes y controladoras.
El feminismo no quiere que “macho” ni “hembra” ejerzan violencia como forma cotidiana de relación.
El feminismo no privilegia solo a lo femenino
Cifras de mujeres asesinadas, ¿y de hombres?, violencia hacia mujeres, ¿y hacia hombres?, derechos de maternidad, ¿y de paternidad?
¡Lo has notado! Los hombres también somos vulnerables y podemos sufrir violencia y discriminación. Si puedes darte cuenta de eso es gracias al feminismo. Hasta antes de la década de los 60’s y en especial del libro “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir, parecía que solo las mujeres tenían género, y cuando se hablaba de hombres era algo de personas normales. Los hombres no requerían señalar que eran del género masculino. Y esto desde luego ocultaba muchas violencias hacia los hombres. El feminismo demostró que los hombres también tenemos género.
Los hombres podemos morir; no somos ultrafuertes, se nos puede dañar; no todos cumplimos con el mandato de ser dominadores, se nos discrimina también. Esto que piensas como tu manifiesto masulinista, en realidad es algo que puedes notar y has aprendido gracias al feminismo.
El feminismo también reivindica y busca proteger a lo masculino.
No son “Feminazis everywhere!”
Muchos de mis contactos en redes sociales son progresistas e izquierdosos, le dan vivas al demócrata Bernie Sanders y odian al republicano Donald Trump, pero no falta, en alguno de sus comentarios, que denosten alguna causa femenina o critiquen alguna acción de mujeres como “feminazismo”.
El término “feminazi” lo acuñó Rush Limbaugh, ¡uno de los próceres mediáticos del partido Republicano! El adjetivo “feminazi” representa lo más acendrado del conservadurismo de Estados Unidos.
Como se ha dicho, el feminismo rechaza la violencia venga de hombres o mujeres, reconoce que los hombres son vulnerables y que pueden sufrir discriminación y estar en riesgo de muerte. Por lo tanto, si una mujer agrede a un hombre, si una empleada pública discrimina a un hombre por verlo mal vestido, si en una empresa una mujer con rango de autoridad acosa sexualmente a un hombre subordinado, eso no es feminismo ni “feminazismo”. Tales agresiones a hombres de parte de mujeres, esas conductas “radicales” representan un llano patriarcado.
El patriarcado no es algo personal, es un sistema
El patriarcado no es meramente el dominio de los hombres o los machos, es un sistema político-económico con reproducción socio-cultural basado en la dominación mediante la violencia, la fuerza como argumento y la discriminación como interacción social.
Así que también las mujeres pueden realizar acciones patriarcales. Pero no, ellas no son las culpables del machismo “por educar machos”. Si lo hacen es porque el patriarcado así lo obliga y tanto la madre como el hijo se ven afectados.
También es por ti
El feminismo no crea la guerra de los sexos, quiere detenerla. Salir a marchar exigiendo que terminen las violencias machistas desde las cúpulas institucionales, pasando por los medios de comunicación y en la vida cotidiana es una forma de manifestarse por la paz; buscar la equidad de género es protegernos mutuamente. La marcha #VivasNosQueremos anhela que ya no haya agresiones públicas ni privadas, que cese la discriminación, esta marcha y los esfuerzos feministas te dicen a ti como hombre: Vivo también te queremos.
* Raúl Méndez es Coordinador del Área Insights Management en LEXIA Insights Solutions donde ha realizado consultoría sobre género para diversas categorías de mercado. Antropólogo Social por la UAM-Iztapalapa, realizó estudios de teología en el Seminario Teológico Presbiteriano de México. Especialista en masculinidades, así como en las relaciones entre género y fenómeno religioso.