Redacción Animal Político · 20 de abril de 2023
Se acerca una fecha en el país que para muchos es el origen de sus sueños: el día del niño y de la niña este 30 de abril. Sin duda alguna muchos van a subir sus fotos de pequeños o preparar algún regalo para algún niño o niña que aprecian, pero la realidad de la niñez en México es otra por completo. Desde impactos en la salud mental, en la educación, incluso en la cuestión económica son problemas con los que se viven al día.

En este espacio no vamos a comentar sobre las estrategias de gobierno que buscan ayudar a las infancias o sobre recuerdos de niñez que atesoramos y que nos hacen ser lo que hoy somos. Vamos a hablar de la situación crítica que la próxima generación está viviendo y que seguirá viviendo si no se atiende de alguna manera.
La población infantil en México representa el 35 % de la población y más de la mitad vive en situación de pobreza; el panorama para este sector es poco alentador y es que la probabilidad de que esta situación no cambie en sus vidas parece ser algo inalterable.
Esto solo hablando en el sector económico, la situación de la educación en México es todavía más grave: “el 80 % tanto de niñas y niños mexicanos en primaria no alcanzaban los aprendizajes esperados en las áreas de comprensión lectora y matemáticas” (Planea 2018), mientras que el 25 % de la población infantil no cuenta con la posibilidad de una formación fuera de la que reciben en sus hogares.
¿Y la pandemia?
Así como el impacto de la pandemia afectó en comercios, empresas, gobiernos e industrias, la población infantil tuvo impactos que hoy en día siguen repercutiendo. Aunque la pandemia para nadie fue una experiencia placentera y en este periodo cada uno tuvo que aprender a vivir de un nuevo modo, sobrellevarla e incluso sobrevivir, para los niños fue cambiar su forma de vivir: desde el distanciamiento social, el no poder convivir con personas de su edad y crear una rutina completamente diferente a la que estaban acostumbrados son cuestiones que terminan por interrumpir su desarrollo físico e incluso socioemocional.
Incluso en términos psicológicos, tener que aprender a convivir con la familia todo el día, discusiones, separación de padre y madre, no poder desarrollarse del modo deseado en otro entorno, vivir el fallecimiento de algún ser querido, reprimir emociones como el miedo o tristeza, aprender a vivir de manera ansiosa son cuestiones que ningún niño debería de pasar, pero que esta situación los hizo vivir. Además, tenemos que tomar en cuenta que un sector de la población infantil padece de algún trastorno mental diagnosticado y el suicidio se coloca como la cuarta causa de muerte, siendo un foco rojo para tomar en cuenta.
No dejemos de lado otras problemáticas que se desencadenaron por la pandemia, como la deserción escolar o el trabajo infantil por la delicada situación que muchas familias tuvieron que vivir.
¿Qué repercusiones pueden existir al no tomar en cuenta a los niños?
Más allá de si es un tema de salud, de educación, económico, de bienestar o de cualquiera otra índole, la realidad es que tendremos una generación con rezago educativo y con problemas psicológicos que pueden llegar a tomar decisiones equivocadas con tal de sobrevivir. No debemos tirar la toalla, tenemos que voltear a ver a la siguiente generación, con la esperanza de que las cosas sí puedan cambiar para ellos y se desarrollen como personas. Qué mejor que los niños de hoy y mañana puedan desarrollarse sanamente. Procuremos que los problemas que están viviendo se reduzcan, por ello los invito a preguntarnos: con todos estos datos sobre la realidad de los niños en México, ¿qué tenemos que hacer para que realmente sea un feliz día?
* Enrique Fragoso (@QuiqueFragoso) es licenciado en la carrera de Ciencias de la Comunicación e investigador cualitativo en Lexia.