blogeditor · 5 de julio de 2013
Por: María Elena Morera (@MaElenaMorera)
A unos días de la jornada electoral en 14 estados y sus respectivos municipios es conveniente reflexionar sobre la reconfiguración de la geografía política nacional en varios sentidos.
Al parecer la legislación en materia electoral que señala “abstenerse, en su propaganda política o electoral, de cualquier expresión que denigre a las instituciones y los partidos o que calumnie a las personas” (COFIPE), ha servido casi nada. La descalificación y la filtración de datos para desacreditar a los otros contendientes ha sido la constante en las campañas. Las propuestas y compromisos pasan a segundo término, y vale más la imagen del candidato si éste es agradable e incluso gracioso.
El dispendio de dinero público y la corrupción se ha visto de principio a fin, con la compra de votos y el despliegue de eventos cuyo costo supera enormemente los topes de campaña establecidos. Es una pena que éste sea el mecanismo al que están recurriendo quienes aspiran a gobernarnos y/o representarnos.
Es lamentable que la violencia se manifieste tan crudamente y a la fecha haya cobrado la vida de algunos candidatos y/o de sus familiares. Tenemos que en 5 entidades (Oaxaca, Veracruz, Chihuahua, Durango y Sinaloa) a días de que se lleven a cabo los comicios han ocurrido actos violentos en los que también se han visto involucrados ciudadanos. Esta situación ha orillado a que el día de la jornada electoral el ejército y la marina estarán presentes en Tamaulipas, Sinaloa, Coahuila y Oaxaca.
En medio de todo esto, el optimismo ciudadano no se ha hecho a un lado y ahora contamos con “candidatos” de diversas especies del mundo animal, que con sus spots y slogans jocosos han puesto en la mesa la importancia de que los candidatos sean serios en sus propuestas y recuperen la confianza de los ciudadanos.
Por otra parte, debemos reconocer que también tenemos avances. Por ejemplo en dos entidades (Zacatecas y Quintana Roo) competirán candidatos independientes, lo que indiscutiblemente abre la posibilidad de superar la fórmula de la partidocracia.
Asimismo parece ser que a pesar de las adversidades, el ánimo ciudadano no decae. De acuerdo a la ENCUP 2012 que mide el interés en la política y los asuntos públicos, el 77.73% de los encuestados está de acuerdo en que “los problemas de la sociedad deben ser resueltos con la participación de la sociedad y del gobierno”. Es decir, 3 de cada 4 está dispuesto a trabajar conjuntamente con el gobierno para resolver los problemas.
La lectura de todo esto es que los políticos no han entendido los mensajes que los ciudadanos les enviamos y que nada de lo que está ocurriendo es fortuito. Veo dos vías para salir del pantano. La primera es que los políticos comprendan estos mensajes y aprendan la lección de la ciudadanía. La segunda es que los ciudadanos participemos y exijamos. Es simple, o nos mantenemos en el fango, no les importamos y no nos importan o decidimos participar en las elecciones y en la exigencia, aún cuando no seamos bienvenidos.
Les deseo la mejor de las suertes a nuestros amigos en los 14 estados en donde habrá elecciones, que la participación de la ciudadanía sea la esperada, y que los candidatos que han sido serios y comprometidos sean quienes resulten victoriosos.
* María Elena Morera es presidenta de Causa en Común.