Fallo judicial en Estados Unidos vulnera derechos reproductivos de las mujeres

blogeditor · 7 de julio de 2014

Fallo judicial en Estados Unidos vulnera derechos reproductivos de las mujeres

Por: Jennifer Paine

El lunes 30 de junio, la Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo histórico que vulnera directamente el derecho de las mujeres a acceso a anticonceptivos. En la sentencia del Caso Burwell vs. Hobby Lobby, la Corte decidió que las empresas privadas pueden exentarse por razones religiosas de elementos de una ley federal, la famosa Obamacare, que obliga a empresas del sector privado en ese país a ofrecer a sus empleados un seguro médico privado que incluye cobertura para anticonceptivos sin costo, o pagar una multa. Más de la mitad de mujeres con seguro médico privado en Estados Unidos reciben anticonceptivos de manera gratuita bajo esta ley. El Centro de Control de Enfermedades (Center for Disease Control) en Estados Unidos publica que 99% de las mujeres entre 15 y 44 años de edad usan algún método anticonceptivo.

El caso involucra a Hobby Lobby, una cadena nacional de artículos para manualidades con más de 13,000 empleados, cuyos dueños son cristianos fundamentalistas quienes argumentaron que Obamacare, específicamente la cobertura de anticonceptivos como las pastillas de anticoncepción de emergencia y dos tipos de DIU, viola sus creencias religiosas y su libertad de conciencia. Con este fallo (de 5 a 4), es la primera vez que la Suprema Corte de Estados Unidos proclama que las empresas con fines de lucro pueden tener creencias religiosas bajo la ley federal, como si fueran personas, con los privilegios legales que esto trae. Este fallo les permite escoger cuáles métodos anticonceptivos van a cubrir en su póliza de seguro médico, práctica obviamente discriminatoria que además viola el derecho a la salud de sus empleadas. Es claro que cuando se les niega a las mujeres cobertura para anticonceptivos en su seguro médico, también se les obstaculiza el acceso a ellos.

Activistas por el derecho a decidir en Estados Unidos reclaman el sentido tan negativo del fallo y que las decisiones sobre los cuerpos de las mujeres son tomadas –otra vez– por jueces y políticos, quienes no tienen la necesidad de usar anticonceptivos. Además, la sentencia fue escrita explícitamente para limitarla a métodos anticonceptivos, afectando a las mujeres, y no aplica para otros servicios de salud como vacunas o transfusiones de sangre, dado que son servicios que los hombres también necesitan. Los argumentos de Hobby Lobby para proclamar las pastillas de anticoncepción de emergencia y dos tipos de DIU como abortistas no tienen fundamento científico y van en contra de declaraciones del gremio médico.

La decisión mayoritaria –de cinco jueces hombres– abre la puerta para que las empresas corporativas puedan interferir en las decisiones privadas de sus empleadas, revelando un desconocimiento enorme sobre la vida de las mujeres y su batalla para acceder a servicios de salud. Las tres mujeres de la Corte votaron en contra del fallo argumentando sobre la realidad de la vida de las mujeres. En su voto concurrente, una de las juezas señaló que el costo de un DIU equivale a un mes de nómina para las mujeres que trabajan de tiempo completo en un empleo que paga el salario mínimo.

Este fallo es realmente negativo. No es poco cosa, dado que ahora las empresas tienen en su poder la posibilidad de afectar a miles y miles de empleadas. En los últimos años, Estados Unidos ha atestiguado ataque tras ataque a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres basados en argumentos conservadores y religiosos, y esta vez la Corte les dio la razón. Reitero, sumándome a muchas otras voces, la religión no puede imponerse a otras personas, particularmente en decisiones relacionadas con salud y sobre todo cuando se trata de servicios que usan en gran medida las mujeres.

 

* Jennifer Paine es Directora de Desarrollo Institucional